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viernes, 30 de noviembre de 2012

You go to my head

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En  la página especializada www.jazzstandards.com, figura una lista en que se recopilan, documentan y describen las 1000 canciones estándar que han tenido más versiones en el mundo del jazz. En el número 42 de esa lista se encuentra You Go to My Head, siendo, por tanto, una de las canciones de más éxito, más sólidas en la historia del jazz.

You Go to My Head fue compuesta en 1938 por J. Fred Coots y Haven Gillespie, compositores más bien de canciones populares y de vodevil que de música para musicales y teatros o jazz. De hecho, sólo tuvieron otro gran éxito, el villancico Santa Claus is Coming to Town. El crítico W. Zinser incluyó la canción en un grupo de canciones que denominaba great-shots: “grandes éxitos que vinieron de ninguna parte”.

Sin embargo, la canción tiene una letra sofisticada  y una melodía  armónica y exuberante; es tan redonda, que, como otros críticos han dicho, parece compuesta por Cole Porter. La letra combina, para describir el estado de enamoramiento, comparaciones relativas al efecto de bebidas alcohólicas junto con potentes metáforas:

Te has metido en mi cabeza
a quedarte como un estribillo inolvidable
y te encuentro dentro de mi cerebro
como las burbujas en una copa de champán; ..... ó 

Te has metido en mi cabeza
con una sonrisa que hace que me suba la temperatura
como en un verano con mil meses de julio.

Es, sin duda, una gran canción y ya el mismo año en que apareció fue un gran éxito, llegando con tres grabaciones distintas, la primera de ellas del gran pianista Teddy Wilson, a los números más altos de los hit parade de la época. Desde entonces - y hasta hoy - se han realizado centenares de versiones y grabaciones de You Go to My Head.


En versiones vocales, desde las clásicas de Ella Fitzgerald, Sarah Vaughan, Billie Holiday, desgarrada como siempre, Marlene Dietrich, Lena Horne o Judy Garland, con unos curiosos arreglos, a las más modernas de Rod Steward, Diana Krall, Brian Ferry o Michel Bolton. (Y, también, por supuesto, Frank Sinatra que lo ha cantado todo). En versiones instrumentales de jazz, me parece que es una canción muy de trompetistas. La han tocado Lee Morgan, Clifford Brown, Roy Hargrove…. 

Las han tocado y también cantado Louis Amstrong y Chet Baker. También saxofonistas como Coleman Hawking, Art Pepper y Zoot Sims. Y pianistas: Art Tatum, Oscar Peterson, Hank Jones.


Les diré que yo conocí la canción por una versión que el  trompetista y cantante blanco Chet Baker grabó el 24 octubre de 1955 en París durante una gira por Europa. Tres días antes, el pianista del grupo, Dick Twardzick, fue encontrado muerto por sobredosis en su habitación. Fue sustituido en el estudio de grabación por el pianista francés Gerard Dustín. Fue una de las primeras ocasiones en que la tragedia asomó a la vida y la obra de Chet Baker. 

Ese destino trágico ya no lo abandonaría hasta su, también, trágica muerte en 1988. En los créditos del LP escribe Alain Gerber

“La sesión se desarrolló de las 14 a las 21 horas y fue totalmente improvisada, razón por la cual el repertorio escogido fue exclusivamente de temas estandards… .También recuerda la atmósfera de la sesión: cargada, deprimida, llena del recuerdo del amigo desaparecido y por ello la presencia palpable de la tragedia. “You Go to My Head” refleja, especialmente, ese sentimiento.”

Nota
En los inicios de La perplejidad del buzo, las secciones musicales no eran independientes y estaban junto con otros contenidos. En concreto, estos comentarios sobre You go to my head estaban incluidos en la entrada de título De nuevo la industria, de 5 de octubre de 2010. Creo que es mejor que las secciones musicales sean independientes.


martes, 5 de octubre de 2010

De nuevo la industria

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Si el buzo tuviera más tiempo, pondría en marcha inmediatamente un blog dedicado a fomentar la industria en España. De verdad, creo que en este momento la industria española o la industria en España está bajo mínimos. En 1995 la industria, junto con la energía, suponía el 20,2% del PIB. En 2009, sólo el 14,3%. Mala prensa, nula atención informativa y cuando la tiene sólo es para lo malo. Los poderes públicos, ( en especial los ayuntamientos), y la opinión pública, arrinconan la industria poniéndole trabas de todo tipo, imponiéndole severas condiciones lo que, acompañado por la enorme competencia que existe a nivel global en todo tipo de sectores, va haciendo que vayan cerrando empresa tras empresa y que la industria en España languidezca y se vaya apagando.




Cierto es que, en primer lugar, ha ocurrido que la industria se ha desembarazado en su devenir de servicios que ahora, externalizados, pasan a engrosar la cuenta de servicios. En segundo lugar, la industria es el escenario ideal a nivel global de la “destrucción creativa” que Shumpeter describió: la innovación, la competencia internacional, las economías abiertas, etc., ha hecho que haya desaparecido, si me dejan utilizar la palabra, la morralla a mayor velocidad que en otros sectores más protegidos. Pero esto es cierto, no sólo en España, sino en todos los países, a nivel internacional.

Todos los países, por tanto han sufrido procesos de este tipo y al final comparando, mientras que aquí en 2009 estamos en el 14,3 % del PIB, en Alemania la industria supone el 30,1% y en Francia el 20,9. En USA el 22,7 % y en Japón el 25,3. Y en China, ni les cuento.

En fin, sólo digo que en la industria hay más valor añadido, más riqueza que en los otros grandes sectores: agricultura, construcción y servicios; y que si no se hace pronto lo posible por intentar mejorar y levantar la industria de España, vamos a tardar más en salir de esta crisis. ¿Sería conjeturar demasiado pensar que una buena parte de nuestro gran diferencial de desempleo de España podría deberse a la debilidad de nuestra industria?. E igualmente, ¿Sería conjeturar demasiado, pensar que las diferencias en el desempleo entre  las diferentes regiones españolas podría producirse por las diferencias que el peso de la industria tiene en cada una de ellas?. (Sin ir más lejos, Navarra, por ejemplo, tiene una participación de la industria y la energía en su PIB, de aproximadamente el 26%. Pues bien, según la nota de prensa del INE de 30 de julio de 2010, relativa a los resultados de la Encuesta de Población Activa EPA del segundo trimestre, su tasa de paro era del 10,96%, frente al 20,09 del total de España. De la misma manera, Andalucía en la que la industria y la energía suponen sólo un 9%, tiene una tasa de paro del 27,78%). (Nota 1).


Botadura del buque "Juan Carlos I"

Mientras tanto creo que debe resaltarse la noticia de la botadura del buque militar multipropósito “Juan Carlos I”, que se produjo la pasada semana. A ver si es el comienzo, con Navantia a la cabeza, del resurgir de una industria de construcción naval de tamaño ajustado y alto valor añadido, moderna y especializada.

Nota 1. Los datos para el PIB son de 2009. Ver  “Cuentas económicas”, en página web del INE: http://www.ine.es/inebmenu/mnu_cuentas.htm

Sección musical

You Go to My Head

En el número 42 de la lista de la página especializada www.jazzstandards.com, se encuentra “You Go to My Head”. En esa página se recopilan, documentan y describen las 1000 canciones estándar que han tenido más versiones en el mundo del jazz. Es, por tanto, una de las canciones de más éxito, más sólidas en la historia del jazz.

You Go to My Head fue compuesta en 1938 por, música y letra, J. Fred Coots y Haven Gillespie, compositores más bien de canciones populares y de vodevil que de música para musicales y teatros o jazz. De hecho, sólo tuvieron otro gran éxito, el villancico “Santa Claus is Coming to Town”. El crítico W. Zinser incluyó la canción en un grupo de canciones que denominaba  “los grandes éxitos – great shots - que vinieron de ninguna parte”.

Sin embargo, la canción tiene una letra sofisticada  y una melodía  armónica y exuberante; es tan redonda, que, como otros críticos han dicho, parece compuesta por Cole Porter. La letra combina, para describir el estado de enamoramiento, de comparaciones relativas al efecto de bebidas alcohólicas junto con potentes metáforas:

Te has metido en mi cabeza
a quedarte como un estribillo inolvidable
y te encuentro dentro de mi cerebro
como las burbujas en una copa de champán; ó 

Te has metido en mi cabeza
con una sonrisa que hace que me suba la temperatura
como en un verano con mil meses de julio.

En sin duda una gran canción y ya el mismo año en que apareció fue un gran éxito, llegando con tres grabaciones distintas, la primera de ellas del gran pianista Teddy Wilson, a los números más altos de los hit parade de la época. Desde entonces y hasta hoy se han realizado centenares de versiones y grabaciones de You Go to My Head.


Judy Garland en 1963

En versiones vocales desde las clásicas de Ella Fitzgerald, Sarah Vaughan, Billie Holiday, desgarrada como siempre, Marlene Dietrich, Lena Horne o Judy Garland, con unos curiosos arreglos, a las más modernas de Rod Steward, Diana Krall, Brian Ferry o Michel Bolton. (Y, también, por supuesto, Frank Sinatra que lo ha cantado todo). En versiones instrumentales de jazz, me parece que es una canción muy de trompetistas. La han tocado Lee Morgan, Clifford Brown, Roy Hargrove…. 

Las han tocado y también cantado Louis Amstrong y Chet Baker. También saxofonistas como Coleman Hawking, Art Pepper y Zoot Sims. Y pianistas: Art Tatum, Oscar Peterson, Hank Jones.


Portada del disco Chet de Riverside Records 1959

Les diré que yo conocí por primera vez la canción en una versión del  trompetista y cantante blanco Chet Baker (Ver nota), que grabó el 24 octubre de 1955 en París durante una gira por Europa. Tres días antes, el pianista del grupo, Dick Twardzick fue encontrado muerto por sobredosis en su habitación. Fue sustituido en el estudio de grabación por el pianista francés Gerard Dustín. Fue una de las primeras ocasiones en que la tragedia asomó a la vida y la obra de Chet Baker. 

Ese destino trágico ya no lo abandonaría hasta su, también, trágica muerte en 1988. En los créditos del álbum escribe Alain Gerber

“La sesión se desarrolló de las 14 a las 21 horas y fue totalmente improvisada, razón por la cual el repertorio escogido fue exclusivamente de temas estandards… .También recuerda la atmósfera de la sesión: cargada, deprimida, llena del recuerdo del amigo desaparecido y por ello la presencia palpable de la tragedia. “You Go to My Head” refleja, especialmente, ese sentimiento.”

Nota: Biografía de Chet Baker en Wikipedia  http://en.wikipedia.org/wiki/Chet_Baker

  

miércoles, 9 de junio de 2010

Desde fuera y algo más

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1. Desde fuera
 “No se, me parece que lo hacen todo más normal, más sin derroche; se ve que mirando el dinero, controlando”. Me decía el otro día mi hijo, hablándome de estaciones de metro, de ferrocarril, edificios públicos que había visto este año por Europa: Berlín, Viena, Innsbruck…. “Ya sabes", le contesté, "aquí, todo alicatado hasta el techo”. Véase la T4, todas las estaciones nuevas del metro de Madrid, las hectáreas de granito, (qué calor, qué suciedad, qué mal se hacen los hoyos y las zanjas de las subsecuentes obras innumerables) de las aceras, etc.

Estación de Metro de Puerta del Sur


“Vista desde fuera España… el 20% de paro, el derroche, las tonterías… da un poco de miedo ¿no?”. Me callo y no se que decirle.

2. Un enlace curioso
Como han recogido diversos medios, Elena Valenciano, lamentó que “en la UE las vacas están más protegidas que las mujeres” , (para quejarse del retraso de la tramitación de la euro-orden de protección a las víctimas del maltrato). Eso, en otro sentido, ya lo saben hace mucho tiempo las mujeres del pueblo del buzo. Comiendo en la fiesta de mozos, y al hilo de las visitas periódicas obligatorias de control a las vacas por parte del veterinario, dijo el buzo:
- Por lo que veo se cuida mucho a las vacas.
- Y a las gallinas también. Las ven los veterinarios cada seis meses y a nosotras cuesta trabajo que nos hagan revisión ginecológica cada año y medio o dos años.


3. Chanclas y tal
Por estas fechas en que llega de sopetón “la” calor a Madrid y que nos empiezan a entrar las sofoquinas, Ignacio Ruiz Quintano saca su filípica en contra del uso compulsivo de chanclas y pantalones cortos por parte de los tíos. Este año la ha titulado “Estética democrática” y no tiene desperdicio. Genial, chispeante y faltón, desde su columna en la sección de Madrid de ABC, lo puedes odiar o convertirte en fan, pero nunca deja indiferente. Yo lo aprecio mucho, pero dudo que lo nombren cronista oficial de la villa.

Sección musical

Con Billie Holiday. Una biografía coral

Julia Blackburn publicó en 2005 esta biografía coral de la gran cantante Billie Holiday y la editorial Globalrhythm la publicó en castellano en 2007, siguiendo con su estupenda trayectoria de publicación de biografías de grandes intérpretes de jazz del siglo XX. “Sigo los pasos de otra persona” dice en el inicio del libro Julia Blackburn. La autora aprovecha el hercúleo y extravagante trabajo previo de una mujer llamada Linda Kuehl que hace más de treinta años quiso escribir un libro sobre Billie Holiday.


Para ello entrevistó, unos diez años después de la muerte de la cantante ocurrida el 17 de julio de 1959, a más de 150 personas que conocieron a la cantante, tanto a grandes personas como a personajes menores. Recopiló cintas y cintas de conversaciones, las transcribió y comenzó a escribir la biografía, que no fue aceptada por las editoriales, a las que la mezcolanza de voces y opiniones, le resultaba confusa. “He do the Police in Different Voices”, quería titular inicialmente Thomas S. Elliot su “Tierra baldía”. La poesía admitió y consideró genial la mezcolanza de voces en poesía en 1923. En la biografía de artistas de jazz, a finales de los setenta, todavía no era su tiempo. Linda Kuehl se suicidó en 1979. Julia Blackburn recuperó el material, lo pensó de nuevo, lo rehizo y el resultado es la dura, sorprendente y caleidoscópica “Con Billie Holiday. Una biografía coral”. La estructura de la biografía no es, en modo alguno, lineal y convencional. Las voces, comentarios y reflexiones van y vienen en el tiempo, adelante y atrás, embarcando al lector en un carrusel insólito cuya lectura reproduce la azarosa, miserable y extravagante vida de la cantante, sin salir prácticamente de los diversos infiernos que vivió y sufrió: prostitución, alcohol y drogas, malos tratos, racismo … Ver(1).


Siendo una de mis cantantes preferidas, no se encuentra Billie Holiday entre las cantantes que más escucho. No porque no aprecie su forma mágica de entonar las canciones y de decir las letras, su fraseo y su gusto musical. O su capacidad de improvisación y su maestría natural, pese a su falta absoluta –cuasi-analfabetismo- de formación. No la escucho con frecuencia porque su intensidad y sentimiento me hacen sufrir y me transmiten un gran dolor. Billie Holiday: en pequeñas dosis. Por ejemplo la odiosa (ojo a la letra) pero genuina y única My man, o, también, puede haber alguna alegría, Pennies From Heaven en que toca el que era su amigo y gran saxofonista Lester Young.

(1) Frente al racismo Billie Holiday siempre alzó su voz de manera firme, sobre todo con la estremecedora Strange Fruit, canción compuesta en música y letra por Abel Meerepol, que describe los linchamientos en los estados del sur de los EE. UU. y fue uno de los primeros lemas del movimiento por los derechos civiles estadounidense. Billie Holiday llego a establecer en muchos contratos que específicamente la iba a cantar en su actuación. La letra en castellano es brutal con un punto de ácida ironía. Transcribo a continuación parte de su letra en castellano, tal y como aparece en la biografía citada.


De los árboles sureños pende una extraña fruta / Hay sangre en sus ramas y sangre en sus raices / Cuerpos negros que balancea la brisa del Sur / Extraña es la fruta que cuelga de los álamos…´


Bucólica escena en el Sur gallardo / Ojos saltones y una mueca en la boca / El olor a magnolia es fresco y dulce / Y el repentino olor de la carne quemada