viernes, 27 de diciembre de 2019

De nuevo

Han pasado más de 4 meses desde la última entrada. Es lo que tiene ponerse "malito". ¡A quién se le ocurre contraer lo que nuestra sociedad denomina como "una larga y penosa enfermedad"!

Así que, sobreviviendo estamos. Y hay que seguir. He ido almacenando y guardando recortes y notas que, en la medida que me acompañen las fuerzas, irán pasando poco a poco por esta Perplejidad del buzo.




Imagen de George Harrison en 1991 (Wikipedia)

Me ha acompañado - y me ha ayudado mucho - en esta temporada la música de George Harrison y de sus amigos. Georges Harrison pasó de una posición escondida y secundaria, casi oscura, en Los Beatles; a ser el musico colega y amigo de sus variados amigos con los que siempre colaboró desinteresadamente.

Fue, creo, el único de los miembros de Los Beatles para el que la experiencia hindú fue algo mas que una campaña comercial y un incómodo viajes de turismo. Buena parte de su obra posterior está llena de una espiritualidad sincera y colaboró durante muchos años con Ravi Shankar y otros músicos hindúes.



En 1974  produjo, arregló y participó en la grabación del album Ravi Shankar and Friends en el que, además del propio Ravi Shankar y de parte de su familia, estaban una serie de músicos todos ellos amigos de George Harrison,  tales como  Tom ScottNicky HopkinsBilly PrestonRingo Starr Jim Keltner


"I Am Missing You" es una canción de amor dedicada al dios hindú Krishna. En los coros, las palabras de Shankar lloran la aparente ausencia de Krishna de su vida, pero en los versos repetidos él reconoce: "Aunque no puedo verte / escucho tu flauta todo el tiempo."

I am missing you, Oh Krishna,
Where are you?
I am missing you, Oh Krishna,
Where are you?
Though I can't see you
I hear your flute all the while.
Though I can't see you
I hear your flute all the while.
Please come wipe my tears
And make me smile.

....

De una extraordinaria delicadeza y sensibilidad; ejemplo de la fusión de culturas y de las músicas pop e india; sirve para ensanchar la mente y el alma y quedar en paz.

Con mis mejores deseos en esta vuelta.


viernes, 23 de agosto de 2019

Excursión a Buitrago

Un cierto recobrar de la vida corriente con la modesta excursión a Buitrago de la Sierra anteayer, que vale la visita: por su enclave a orillas del Lozoya, su recinto amurallado  y el entrañable Museo Picasso, obra y donación de Eugenio Arias, barbero y amigo de Picasso en Vallauris, desde 1945 hasta la muerte del pintor en 1.973. Me he encontrado bien, sin rastro del estómago y, solo, con el cansancio del caminar. Volveremos a Buitrago.




Vista de Buitrago de Lozoya
(De Wikipedia)

Mientras tanto la actualidad sigue y veo como recogen, de forma idéntica El País y el ABC, las ultimas baladronadas e intenciones del infausto presidente de la Generalidad de Cataluña; el muy honorable y nefasto Quim Torra.  En El País : Torra rechaza el plan de Junqueras y llama a la“confrontación” con el Estado; y en ABC: Quim Torra: «Debemos volver a arriesgar, lo volveremos a hacer»Y uno se pregunta qué tipo de diálogo o negociación se puede pensar en hacer con el catalanismo radical que es lo que represente semejante tipo.

También veo, en la prensa, alguna reflexión sobre las reuniones del presidente en funciones, Sánchez, con diferentes organizaciones afines (a él), que tuvieron lugar justo después de su fallida presentación a Presidente del Gobierno. Hay un tufo intenso a demonización del resto de partidos, a un corporativismo o a una especie de democracia orgánica que creíamos desaparecido en el seno de una democracia representativa y constitucional. Y, en el mejor de los casos, estaría el jefe de gobierno - actualmente en funciones - a la búsqueda de un programa que nunca existió. ¡Vaya panorama! 

Y ayer; van y detienen a un pervertido, que a base de mochilas y con teléfono móvil, grababa partes íntimas de mujeres en el metro y sus escaleras. Toda esa basura iba luego a internet y resulta que tenía miles de visitas y de likes it: un éxito el tío. ¡Vaya panorama! 




Dos canciones en ese anteayer que ahora recuerdo y que vienen de revisar LPs antiguos. Dos en concreto. Buenas noticias de Nuestro Pequeño Mundo de 1969, segundo LP del primer y pionero grupo de folk español en el que, entre otras estaba Arvolicos de almendradelicioso recuerdo de nuestro pasado sefardí.






El otro LP que revisé esa tarde a la vuelta de Buitrago, también entrañable, fue El país de la luz, primer álbum en solitario de José María Guzmán - que nos trae el mejor pop español de todos los tiempos, heredero del gran grupo que fue Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán. Y su tema principal, de mismo título: El país de la luz que es una perla.



miércoles, 14 de agosto de 2019

Loor y miseria de la sandía

Entre ciclos, en este verano extraño recuerdo otros veranos de mi niñez en que los melones y sandías, (junto con, en papeles secundarios, pepinos y calabacines), eran casi la únicas frutas del verano en la casa de mis abuelos en el barrio de Cabañales de Zamora.

En una tierra prestada, mi abuelo Venancio cultivaba un melonar y casi cada tarde llegaba a la casa un cargamento. De aquellos días me quedan las sensaciones de horror a los pepinos, empacho de calabacín y cierto amor - en pequeñas dosis - por el melón.

Y qué decir de la sandía. A mi, no me gusta nada: ni la pruebo, (1); pero en casa circula a discreción y les gusta a todos. División de opiniones que se da, también, en la literatura gastronómica.

Entusiasmo de Pablo Neruda que en su poemario Odas elementales de 1954 le dedica una larga oda de la que reproducimos un fragmento (2).

Oda a la sandía
....
¡Cofre de agua, plácida
reina
de la frutería,
bodega
de la profundidad, luna
terrestre!
¡Oh pura,
en tu abundancia
se deshacen rubíes
y uno
quisiera
morderte
hundiendo
en ti
la cara,
el pelo,

el alma! 
....

Entusiasmo también de Salvador Rueda que le dedica un fastuoso poema.

La sandía

Cual si de pronto se entreabriera el día
despidiendo una intensa llamarada,
por el acero fúlgido rasgada
mostró su carne roja la sandía.

Carmín incandescente parecía
la larga y deslumbrante cuchillada,
como boca encendida y desatada
en frescos borbotones de alegría.

Tajada tras tajada, señalando
las fue el hábil cuchillo separando,
vivas a la ilusión como ningunas.

Las separó la mano de repente,
y de improviso decoró la fuente
un círculo de rojas medias lunas.

En el extremo contrario podemos encontrar la opinión de Josep Pla, al que claramente, no le gusta nada. Dice:

"La sandía es insulsa, agua pura, teñida, mediocre, de sabor populachero sin ambición; una pura filfa. Quiero repetirlo: es agua convertida en tejidos vegetales sin consistencia; es una fruta que parece hecha exprofeso para ser comida por personas con una boca fenomenal, de una voracidad sin límites, una fruta cuantitativa a la escala de los personajes de Rabelais, tan gigantescos".

Todo esto lo hemos conocido en el delicioso libro Como piñones mondados de Nestor Luján, que, finalmente y de forma sabia, contemporiza

"Entre los entusiastas elogios de Pablo Neruda, ...., y los denuestos de Josep Pla, ... , está el término medio de la consideración de este fruto, que es bueno consumido fresco, pero también en confituras y arropes. Estos, a mi modo de ver, lo mejoran sensiblemente".

Notas
(1) Disculpen que, por grima, no incluya fotografías.
(2) Pueden leer el texto completo en el blog El hacedor de sueños en el siguiente enlace.

lunes, 22 de julio de 2019

Soy el hombre delgado que no flaqueará jamás.Pedro Casariego.

En el día que se ha cumplido el vigésimo aniversario del fallecimiento del poeta zamorano Claudio Rodríguez, cuya voz sigue viva, fresca y dispuesta para ser cantada a los cuatro vientos en este calurosísimo mes de julio.



Pedro Casariego (En escritores.org)

En este mismo día, 22 de julio de 2019, queda constancia de la entrada en la biblioteca del alma de este buzo la vida y la obra de un poeta de los que lo han sido de nacimiento, letra-heridos que parecen ángeles caídos en la tierra, ángeles sin alas en la tierra, desubicados en el tiempo y en el ser que les ha tocado vivir.

Se trata de Pedro Casariego Córdoba, fugaz y raro poeta madrileño que nos dejó en enero de 1993, dejando tras de sí una fascinante obra poética. (Desde el descubrimiento del portugués Daniel Faria no había experimentado un estremecimiento semejante).  Conózcanlo en la pg.web www.pedrocasariego.com.


Poema y dibujo: Soy el hombre delgado...

Frente a los poemarios, en que Casariego se esconde y enmascara en personajes y argumentos, es en los poemas sueltos donde su voz se hace más honda y sincera, más patética y triste, más alucinada y sobrecogedora. Ahí estan sus poemas: Santa tierra desterrada, Te quiero porque tu corazón es barato, ¿Dónde esta la fruta para nosotros lo débiles?, Tu mi Dios o Soy el hombre delgado que no flaqueará jamás, cuyo texto incluyo a continuación.

Esta vida demasiado plácida me extingue. 

Estas horas solemnes sofocan 
los incendios imprudentes y los papeles en llamas. 

Ansío el terremoto particular 
que alguien me ha prometido. 

Soy el hombre delgado 
que no flaqueará jamás. 

Y este buzo, a la vista de su presente y futuro inmediatos, querría hacer suyos los dos últimos versos: Soy el hombre delgado que no flaqueará jamás.


jueves, 18 de julio de 2019

Cuadrados y ángulos. Alfonsina Storni.

La importancia de Alfonsina Storni dentro de la poesía del siglo XX es innegable. Es, sin embargo, aún, más potente su trágico final que es mito y es leyenda, alentados por esa inmensa canción que es Alfonsina y el mar, de Ariel Ramírez y del escritor Félix Luna


Alfonsina Storni. (Wikipedia)

De su libro
El dulce daño de 1918 es su poema Cuadrados y ángulos en que expresa un rechazo visceral por la geometría aplicada al urbanismo y la arquitectura.

Cuadrados y ángulos

Casas enfiladas, casas enfiladas,
casas enfiladas.
Cuadrados, cuadrados, cuadrados.
Casas enfiladas.
Las gentes tienen ya el alma cuadrada,
ideas en fila
y ángulo en la espalda.
Yo misma he vertido ayer una lágrima,
¡Dios mío!, cuadrada.

Alfonsina Storni (Capriasca, Suiza; 1892 – Mar del Plata, Argentina; 1938)


lunes, 15 de julio de 2019

Cuando lo normal se vuelve un lujo

Frases lapidarias
  
Es ese ciclo infernal en que hemos caído: lo que antes era lo normal se vuelve un lujo. 

En el artículo Polo de limón de Íñigo Domínguez en El País de 14 de julio de 2019.


La frase elegida como Lapidario va rematada con otra que, también, se las trae: "Es paralelo a que lo cutre pase a ser lo normal."

He aquí un artículo que a este buzo le habría gustado escribir. Es de Íñigo Domínguez, periodista y cronista contemporáneo, del que se podría asegurar que es incapaz de escribir un mal artículo.

En un nuevo y moderno costumbrismo, nos cuenta la historia de cómo, cuando nos volvimos ricos todos hace unos años, dejamos que desaparecieran los polos de toda la vida, esos duros, de agua aromatizada que tomábamos de niños.

"Hubo una explosión de bombones sofisticados, con anuncios en los que parecían cosa de ricos, todo sensualidad, sábanas negras de satén y piel de leopardo. El polo vino a menos, era de pobres, y un día, simplemente, desapareció."

Esos polos de limón que - como bien explica - eran "un pedazo del sol del verano en la tierra, en forma de hielo, y al quitarle el papel cambiaba de color con un repentino vapor glacial, y se te quedaba la lengua pegada, y mordías y crujía, y saltaban astillas transparentes, y al final chupabas hasta el palito, y a veces, milagro maravilloso, aparecía un mensaje que decía que te regalaban otro."

(¡Dios, qué maravilla de escritura!)

Sigue comentando como ahora están volviendo como artículo de lujo y reflexiona acerca de que los polos de toda la vida ya sólo los venden (y mal), en los chinos. Las frases finales son también, como no, geniales:

"Un placer sencillo y barato. Ahora lo queremos complejo y caro. Del flash ya ni hablo porque se me encoge el corazón."


viernes, 28 de junio de 2019

El calorín


En estos días de olas de calor, no está de más afianzar conceptos meteorológicos y su clasificación.

Más en estos tiempos en que algunas cadenas de TV han convertido la información meteorológica en “programas” de más de media hora, con abundancia de mapas de todo tipo: los de las flechillas del aire y los vientos, los de incremento de las temperaturas máximas, los de incrementos de las temperaturas mínimas… y otros muchos que no recuerdo; junto con las consabidas fotos finales que envían los espectadores.



Los mapas del tiempo modernos con flechillas

También es cierto que otras cadenas de TV parece que están empezando a recorrer un camino inverso de soles o “huevos fritos” – o, caso contrario, de paraguas y o nubes con gotitas – que espero nos vaya llevando a  los orígenes con aquellos mapas al estilo de Mariano Medina, (que incluían al barco “K” pintado en el Océano Atlántico y que glosó Joan Margarit en su poema Los viejos telediarios).



Mapas del tiempo menos modernos

Pues para estas cadenas que pretenden ofrecer una información sencilla y para gente inocente como este buzo, les ofrezco la clasificación del calor que hoy mismo le he escuchado en las ondas a ese gran periodista que es Tico Medina y que había aprendido de su madre.

La clasificación en calor en sentido creciente es:
  1. El Calor
  2. LA Calorporque ya se sabe que el femenino es más fuerte.
  3. Los Calores porque son plurales
  4. LAS Caloresídem a lo dicho en 2, y
  5. EL CALORÍNQue es cuando puede llegarse al caso de que los pájaros posados en los árboles sucumban.

Yo, desde luego, me pienso aplicar y utilizar esta sabia clasificación.


miércoles, 26 de junio de 2019

Estadísticas sobre innovación

Aunque este buzo ya no está laboralmente activo, conserva cierta afición a seguir indicadores estadísticos - en concreto de I+D+I - que utilizó abundantemente a lo largo de la vida laboral.

Como la Estadística sobre actividades de I+D de 2017 del Instituto Nacional de Estadística (INE) se publicó en noviembre de 2018; siguiendo lo ocurrido en pasados años, imaginaba la publicación de los datos de la Estadística sobre innovación en las empresas de 2017 saldría como un mes o mes y medio más tarde.





Pues no. Siete meses después sigue sin publicarse. Brujuleando en la página del INE, encuentro que la previsión es que conoceremos  la Estadística sobre innovación en las empresas de 2017 en septiembre de este 2019. 

O sea, que los datos sobre de innovación en España de 2017 van a estar en .... ¡septiembre de 2019! Para unas prisas.

No es este el sitio en el que extenderse sobre el tema, pero a mi me gusta, (teniendo los datos de las dos encuestas mencionadas), calcular el gasto total de I+D+I como porcentaje del PIB que no es muy utilizado; ya que el que se utiliza - como un mantra - es el de gasto total de I+D, (solo de I+D, sin la segunda I de innovación) como porcentaje del PIB.

Para el conjunto de España, los porcentajes de PIB que supusieron los gastos totales de I+D+I realizados en 2015 y 2016 fueron del 1,82 y 1,85 %. (A modo de comparación, digamos que los porcentajes de PIB que supusieron los gastos totales de I+D - sólo los de I+D, sin innovación - realizados en 2015 y 2016 fueron del 1,23 y 1,22%). Y al nivel de Comunidades Autónomas, también podríamos verlo.

Bueno; pues todavía no lo podemos calcular y saber para 2017. A ver si es verdad que los tenemos en septiembre.


viernes, 21 de junio de 2019

Giovanni Battista Piranesi. Guillermo Carnero.


El arquitecto veneciano Giovanni Battista Piranesi, fantástico artista del grabado y uno de los primeros arqueólogos, con su fascinante y enigmática personalidad, sigue sorprendiendo y entusiasmando a los 300 años de su nacimiento.




Es el protagonista del poema de título homónimo escrito por Guillermo Carnero, perteneciente a la corriente de los novísimos y uno de los mayores poetas españoles del siglo XX. Serenidad y elegancia, cultura e inteligencia y hermética claridad caracterizan su relevante obra poética.

GIOVANNI BATTISTA PIRANESI

Aquí el espectador se ve forzado
a una actitud esencialmente equívoca
pues la calzada que allá abajo cruza
el valle, nebulosa, lejanísima,
arranca a sus pies.
                                    
Y así es menor que exista
un obelisco alzado sobre cuatro columnas
que corona un tritón con cabeza de lince
o el arco de triunfo rematado
por un bosque de cedros y de sauces llorones.

Y dijeron de él parva imaginación
esclava del pasado – su genio, si lo tuvo,
pereció bajo el peso de la bibliografía.

Y le llamaron “arqueólogo”.

(De Variaciones y figuras sobre un tema de La Bruyere. 1974)

Guillermo Carnero. (Valencia, 1947)

Más información en el blog La Alegría de las Musas 2

miércoles, 19 de junio de 2019

Big Noise from Winnetka

He aquí un agradable descubrimiento. Resulta que gracias al cambio de compañía telefónica me he encontrado con dos canales musicales: Mezzo y Festival 4k en los que se puede escuchar música clásica y jazz. Y en Mezzo, en una actuación del grupo de jazz del contrabajista Kyle Eastwood, (es hijo de Clint Eastwood), surgió este tema Big Noise from Winnetka que me encantó. 





La presentó como "un tema de los años 40" y comienza con un silbidito. Después hay unos interesantes y variados diálogos entre contrabajo y batería y el metal sonaba poco y sobrio, realzando los diálogos anteriores. Y al final..., volvía el silbidito. (El enlace anterior corresponde a la grabación de estudio de 2004 y aquí a otra versión en directo de 2012).

El brujuleo posterior - Wikipedia mediante - me llevo a la historia de Big Noise from Winnetka . Como pueden ver, fue compuesto en 1938 por el bajista Bob Haggart y el batería Ray Bauduc que eran miembros de The Bobcats, subgrupo de la Orquesta de Bob Crosby. Y también, encontré un video con la versión original: simplemente un duo de los dos autores.





Una delicia que te cambia la vida. Debería ser obligatoria su escucha diaria, nada más levantarse, para que la alegría acompañe. Un silbidito, un bajo y una batería sabiamente conjuntados y ... ¡a vivir!

Recomendable, también, en estos días de tanto pacto y tanto postureo poselectoral. ¡Ay ...! Si antes de las reuniones se la pusieran y movieran un poco el esqueleto; mejor les (nos ) iría.


lunes, 10 de junio de 2019

Mi España particular. Edgar Neville.


Hay un libro que me ha fascinado en estas últimas semanas. Se trata de Mi España particular, escrito por Edgar Neville en 1957, (edición de la Ed. Taurus), reeditado en 2011 por la editorial Reina de Cordelia.



Es una guía turística de España totalmente atípica y fascinante “Guía arbitraria de los caminos turísticos y gastronómicos de España”, reza su segundo título – en la que, además de monumentos, museos, iglesias, catedrales o paisajes, etc. incluyó un tema que yo creo que fue muy novedoso en su época: unir la gastronomía al turismo. En la actualidad ninguna guía se puede considerar como tal si no contempla, de alguna manera, temas gastronómicos y Neville lo hizo en 1957.

Edgard Neville fue un bon vivant, de una familia aristocrática de mucho dinero, (era conde de Berlanga de Duero). Fue abogado y diplomático; después acabó en Hollywood trabajando en el cine – con Charles Chaplin, entre otros y acabó siendo un  gran autor de teatro y, yo diría, que un estajanovista director cinematográfico con una filmografía extraordinariamente extensa con películas muy relevantes como La torre de los siete jorobados, Domingo de carnaval, La vida en un hilo o El baile, entre otras.



Neville con Charles Chaplin en el rodaje de candilejas

Esta guía tiene cosas que la hacen especial y única. La primera, por ejemplo, es el planteamiento inicial y provocador que hace, (sorprendente en esta época actual de corrección política), manifestando que para hacer turismo, tal y como se explica en la guía, hay que tener dinero. Tiene Vd. que tener dinero: si no tiene dinero ya puede quedarse en casa ahorrando. Bastante definitorio de lo que era ese espíritu provocador y risueño que lo caracterizaba junto - con sus compañeros de aquella “otra generación del 27”, la de los humoristas: Mihura, Tono, Jardiel, Herreros, etc. que definida por el dramaturgo José López Rubio, en su discurso de entrada en la RAE).

Por otro lado, no hay nada que defina mejor al personaje que las fotografías que aparecen en la segunda portada y contraportada, del año 1955 y en Londres, en que aparece apoyado en un flamante cochazo Jaguar y se le ve con cara de felicidad.



Después, sus juicios y descripciones gastronómicas son brillantísimas y con un gran sentido del humor. Como cuando habla de la cocochas:

“Las cocochas son una parte del organismo de que las merluzas llevan en el cuello; probablemente le servirán para algo, pero al cocinero vasco le sirven para preparar unas cazuelitas, con salsa espesa y perejil, verdaderamente exquisitas.”

O de las angulas:

“Sobre la vida de la angula y sus amores se ha escrito mucho: Sobre sus peregrinaciones por el Atlántico y por el Mediterráneo, sobre su costumbre de venir, a dejar que las cojas por lo visto, a los ríos españoles. Pero a nosotros no nos interesa la vida de la angula, sino su muerte, y por eso, cuando se nos presentan humeantes, ante su defunción nos quitamos el sombrero y gritamos ¡Bravo!”

Y así podríamos seguir con muchos ejemplos de los que solo mencionaremos su obsesión – lo menciona más de una vez en el libro – de que la paella sólo se pude comer buena en Valencia; porque resulta que Valencia tiene un agua malísima que es lo que le va bien a la paella y, por eso, cuando se hace con agua más limpia, clara y pura sale fatal. Por eso, hay que ir a Valencia a tomarla.

Más detalles; sus juicios – de 1957 – sobre los vinos españoles es profética. Su opinión era que en España había muy buenos vinos pero que le faltaba una mejor elaboración, cuestión en la que se ha ido, afortunadamente,  perseverando y mejorando hasta hoy.

Es una guía muy divertida y el primer capítulo, que refiere su particular guía desde la entrada de Francia por el País Vasco hasta Madrid, es especialmente fascinante y entretenidísima. Y el resto de capítulos –con algún altibajo – siguen el mismo tenor.

Por otro lado, al hilo de su paso por diferentes lugares, hace reflexiones muy interesantes sobre el carácter de los españoles. Por ejemplo, su opinión de que los españoles nos caracterizamos por la continua falta de acuerdo entre nosotros es taxativa: cada español tiene su opinión…y ¡punto! O su descripción del carácter melancólico y contemplativo de los castellanos, que es tremendamente sugerente.

“(….) pero para vivir en Castilla no hace falta ser rico y por eso los castellanos no se dan cuenta que son pobres. Miran la infinito y están en comunicación con las estrellas (….) Rodar por Castilla es haberse salido ya del mundo, porque Castilla no se parece a nada, ni siquiera al desierto, porque el desierto es una zona deshabitada y Castilla está llena de presencias más o menos visibles (…) Si a cualquiera de ellos le dais una fortuna, su vida no ha de variar (…) ¡Para qué vamos a dejar de mirar al horizonte como esperando lo sobre natura, que es elo que verdaderamente hay que hacer en Castilla!”

Otra cuestión importante es la honestidad de su guía, sosteniendo que, a lo mejor, puede fallar en algún detalle de fechas o de historias pero que no va hablar de nada que no haya visto y pateado; por lo que es una especie de “guiamichelín” en que sólo se habla de restaurantes, bares, merenderos y hoteles en los que ha estado personalmente.

Y así se va pasando el libro que tiene cierta irregularidad. Pero en todos los capítulos hay algún detalle de originalidad, o de buen gusto; alguna salida de pata de banco o alguna cosa que te hace reír o alguna genialidad.

Es, en definitiva, una obra - no menor - de un gran escritor, de una figura cultural inmensa que está esperando que crítica y público lo sitúen donde le corresponde en la historia de la cultura española del siglo XX y que no puede ser más que en los lugares más altos.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Ciclismo olímpico. Juan Antonio González Iglesias.

En la poesía actual cabe perfectamente que el aliento clásico, el tono elegíaco y ritmos y formulas sintácticas tradicionales se proyecten en ámbitos de temas e imágenes plenamente modernas. Temas como el mundo del deporte o como el de la ciencia. O ambos a la vez. 




Como ocurre con el poema Ciclismo olímpico del poeta salmantino Juan Antonio González Iglesias, en que nos hallamos ante una poesía honda, clara y cincelada; una poesía nutrida de tradición y cultura.


CICLISMO OLÍMPICO

para mi padre
por sus victorias en ciclismo

El ciclismo en pista sucede exactamente en un lugar del cosmos.
La larga ondulación de madera pulida
forma un hermoso anillo de Saturno
elástico hasta límites cercanos a la elipse.
Quiere ser una cinta de Moebius.
Nociones tan sublimes como el Dios medieval
que pasara su mano por esta superficie
modelando su cuenco, resultan anacrónicas.
Un programa informático ha engendrado estas curvas
y el hormigón armado es dúctil como arcilla.
Los corredores portan cascos hiperlineales
más que los de los nautas de los astros.
Convertirán su testa en una flecha.
El estatismo inicial los vuelve vulnerables.
Son animales frágiles a punto de extinguirse.
Necesitan la ayuda de biólogos
que primero los sujetan y luego los empujan
para que vuelvan a su elemento natural:
no la tierra ni el aire,
sino el quinto elemento, el que Aristóteles
denominaba éter.
Los trajes y las botas ya no son de este mundo.
Las bicicletas no son bicicletas.
Tiene la lentitud y la velocidad
de los seres celestes.
Todo es tan silencioso que el encuentro continuo
entre el parqué y las ruedas se produce
casi con la intimidad propia del erotismo.
El público está lleno de pequeños geómetras
que sin embargo rugen, saben que cualquier cosa
nos puede suceder cuando nos dividimos
hasta las diezmilésimas.
En estas condiciones cada pedalada
anticipa victoria. Muchos son los caminos
que conducen al éxtasis de los místicos laicos.
Bajo el óvalo cósmico giran vertiginosas
la palabra milésima, la palabra velódromo.
¿Cuánto tiempo podremos ser perpendiculares?
Alguien es responsable de todo este equilibrio
de que las delicadas bicicletas orbiten 
como satélites de un elegante sistema.
¿Qué podremos decir de la fuerza centrífuga
si ya la conocemos por nuestros corazones?
No hay principio ni fin. Una campana suena.
Y éste es ya el momento
de celebrar únicamente
la atracción primordial entre las cosas,
lo mismo que si fuéramos
otra vez presocráticos
o al menos anteriores a Newton
para poder decir lo que Leonardo
da Vinci, que en el Códice
que se conserva en la Biblioteca
Nacional de Madrid
llama a la fuerza de la gravedad
"ese inmenso deseo de volver".

(De Olímpicas. El Gaviero Ediciones. 2005)

Juan Antonio González Iglesias. (Salamanca, 1964).