miércoles, 14 de abril de 2021

La muerte del niño herido. Antonio Machado.

En poco tiempo los aeroplanos dejaron de ser novedosos elementos tecnológicos, que llenaban de asombro a los poetas, y fueron incorporándose a la vida cotidiana en todo el mundo: pilotos, líneas comerciales y … artefactos bélicos. Los horrores de la guerra civil española, donde se experimentó por primera vez el bombardeo en masa contra civiles, rompieron la imagen idílica de los aviones, convirtiéndolos en máquinas de guerra.


Antonio Machado.
Retratado por  Leandro Oroz, 1926

Hay ejemplos de poemas contra esa macabra función. Uno de ellos es La muerte del niño herido de Antonio Machado en que se presenta la muerte final de un niño enfebrecido y asustado por el bombardeo: un invisible avión  
- ”Madre ¡el pájaro amarillo! ¡Las mariposas negras y moradas!”-  moscardonea y repiquetea el cristal del balcón.                          

La muerte del niño herido

Otra vez es la noche… Es el martillo
de la fiebre en las sienes bien vendadas
del niño. -Madre, ¡el pájaro amarillo!
¡Las mariposas negras y moradas!

-Duerme, hijo mío. Y la manita oprime
la madre junto al lecho. -¡Oh, flor de fuego!
¿Quién ha de helarte, flor de sangre, dime?
Hay en la pobre alcoba olor de espliego:

fuera la oronda luna que blanquea
cúpula y torre a la ciudad sombría.
Invisible avión moscardonea.

-¿Duermes, oh dulce flor de sangre mía?
El cristal del balcón repiquetea.
-¡Oh, fría, fría, fría, fría, fría!

Antonio Machado.
 (Sevilla, 1875 – Colliure, 1939)

Publicado en madrimasd.org el 22 de marzo de 2021; sección poesía y ciencia.


sábado, 3 de abril de 2021

Las Vieiras de Vigo. Luis Taboada.

Ángel Muro Goiri. Almanaque de "Conferencias culinarias" para el año bisiesto de 1892

Ángel Muro Goiri, (1839-1897) fue el primer periodista gastronómico y gastrónomo que hubo en España. Su principal obra fue El practicón: tratado completo de cocina al alcance de todos y aprovechamiento de sobras: libro de recetas publicado en 1894, enormemente popular con múltiples reediciones hasta finales de la década de 1920

Ángel Muro. Caricatura de Escaler
en La semana cómica (1892)

En 1892 editó un Almanaque de "Conferencias culinarias" para el año bisiesto de 1892 que (sic) “contuviera además de todas las simplezas que constituyen el ritual de todo almanaque”, formulas culinarias escritas expresamente por escritores y periodistas de la época; conocidos suyos. Consiguió todas las colaboraciones en un tiempo record durante diciembre de 1891, editando el almanaque en enero de 1892.

En el Almanaque se pueden leer historias y ocurrencias gastronómicas, recetas en prosa y en verso de los principales plumillas aventajados de la época: Vital Aza, Fernández Bremond, Luis Taboada, Ricardo de la Vega, Ramón de Campoamor, Manuel del Palacio, Miguel Ramos Carrión, etc. De hecho las recetas en verso incluidas en el Almanaque son las más famosas de las que nos ha dejado el  siglo XIX.

Luis Taboada y Coca. Las vieiras de Vigo

Luis Taboada y Coca fué un famoso periodista, humorista y escritor español del siglo XIX, nacido en Vigo en 1848. Estudió enseñanza media en Pontevedra y trabajó en Madrid en los Ministerios del Interior y de Obras Públicas, como secretario particular de Ruiz Zorrilla, y Eduardo Chao, entre otros. Era de ideología Demócrata y con sus obras cómicas llegó a alcanzar una popularidad impresionante en su época, no sólo en España, sino en Hispanoamérica; semejante a la que gozaron, por ejemplo, autores como Aza o Sinesio Delgado.


Caricatura de Luis Taboada.
En Madrid Cómico, 1883

Escribió crónicas para Madrid Cómico y artículos costumbristas en El Imparcial, El Duende, ABC y Blanco y Negro. Colaboró asimismo, entre otras, en La Ilustración Española y Americana de Madrid, La Ilustración Ibérica de Barcelona, La Ilustració Catalana y La Ilustración Gallega y Asturiana.

Como narrador atacó con humor e ingenio a la clase media madrileña, cuya inagotable cursilería fustigó como nadie, llegando en ocasiones a lo grotesco. Compuso volúmenes de relatos (Errar el golpe, 1885; Madrid de broma, 1890; Memorias de un autor festivo, 1900) y novelas (La viuda de Chaparro, 1906; Pescadero, a tus besugos, 1906).

Fue el autor de la receta Las vieiras de Vigo, incluida en el  Almanaque de "Conferencias culinarias"...; que reproducimos a continuación.

Las vieiras de Vigo. (13-12-91)

Entre las dos conchas
metes el cuchillo;
levantas la tapa
extraes el bicho;
sobre limpia mesa
lo picas muchísimo,
y cuando has logrado
que esté picadito,
le añades cebolla,
un ajo, bien limpio,
perejil, pimienta
y medio clavito.
Con el pan rallado
haces amasijo
y todo revuelto
y bien reunido,
lo empapas al punto
en aceite frito.
Rellenas las conchas
con todo lo dicho;
las llevas al horno
y esperas tranquilo,
ó bien les aplicas
«rescoldo sencillo»
que dijo un poeta
de los más eximios.
Ahí tienes, lectora,
el sistema fijo
de guisar las ricas
vieiras de Vigo.
Después te las comes
y gozas muchísimo,
ó bien te hacen daño,
lo cual no es un mito,
y entonces te asustas
de haberlas comido.

Doña Emilia Pardo Bazán incluye  esta  receta en su libro La cocina española antigua, mencionando las recetas hechas por Taboada y por el propio Andrés Muro. Dice la señora condesa:

“Son recetas muy semejantes. Y yo creo que a las dos le sobra el ajo; las vieiras sin él, están igualmente sabrosas”.