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miércoles, 31 de agosto de 2016

Menú del día y evolución de la tecnología

Comida con JSB, el observador perezoso, autor de la interesante Guía de perplejos en este blog que se quedó interrumpida, por el momento, en su décima entrega. Un menú en el sitio de siempre, calle Martínez Campos; casi frente a lo que fue muchos años el Grupo Escolar Joaquín Sorolla, (donde anteriormente tuvo su sede la Institución Libre de Enseñanza).


Actuales números 14 y 16 del Paseo del General Martínez Campos

Les ahorro el relato detallado de nuestras divagaciones. Solo diré que hablamos, entre otros items, de: el número de comprimidos de las cajas de antihipertensivos; de los tiempos del cine mudo en que se podían ver las películas por ambos lados de la pantalla (las entradas en que los subtítulos se veían al revés eran más baratas); de Dolores Vargas - de la que JSB recordaba sus Macarrones caldosos, con más gusto que La piragua, de poesía - de la que a JSB no le acaba de convencer que se desperdicie tanto papel, a lo que el que suscribe le responde que más papel se gasta a lo bobo con las novelas horrorosas de cientos de hojas, etc....; y así sucesivamente.


Un menú del día, (más o menos)

De la sobremesa quedó una reflexión de JSB que, no me queda más remedio, les relato a continuación. Dijo:

"Hemos tenido suerte - no se si buena o mala - con la evolución de la tecnología que hemos visto en nuestra vida. Hemos pasado por tres fases. En la primera sabíamos lo que llevaban por dentro los aparatos: sabíamos como funcionaban y sabíamos usarlos. Después, con los inicios de la electrónica - transistores - y de la programación, dejamos de saber bien lo que llevaban, no sabíamos, en suma, cómo funcionaban pero sabíamos usarlos.... Y ahora estamos en la tercera; en que ni sabemos cómo funcionan los aparatos y ni sabemos, tampoco, cómo usarlos."

Quede para otro rato la visión de que nuestro futuro es ser robots en manos de las máquinas, que también se habló de ésto.



jueves, 6 de diciembre de 2012

Amnistía fiscal y valores


El observador perezoso nos envía una reflexión sobre la reciente amnistía fiscal, con el deseo de que la demos a conocer. Por su rabiosa actualidad y por las relaciones con los valores que plantea; así como por su perenne interrogación sobre las causas de la perplejidad, con mucho gusto, la ponemos a continuación.

El caso es que se ha puesto de actualidad, coincidiendo con el fin de plazo, la llamada por algunos “amnistía fiscal”, y por otros “regularización fiscal”. Como puede verse ya empezamos perplejos.

El caso es que este es un ejemplo perfecto para advertir una causa de perplejidad, ya que se puede apreciar claramente:
- que lo que es legal, puede ser injusto
- que lo que es injusto, puede ser conveniente en la práctica.

Paso a demostrar lo anterior y descubrir su fundamento. La citada “amnistía” es legal ya que esta amparada por una ley (nada más que decir). Por otra parte es injusta ya que trata a los iguales de forma diferente, ya que los que han pagado sus impuestos, obviamente han pagado mucho más del 10%. Y, sin embargo, es conveniente en la práctica, ya que todos salen ganado:
- El que se regulariza, por el hecho de hacerlo de forma voluntaria y por quedar dentro de la legalidad.
- El Estado, porque recuda una cantidad de dinero.
- El resto de la sociedad, porque no tiene que aportar la citada cantidad.

¿Cual es, pues, la perplejidad?. Eso depende, (y aquí está el meollo de la cuestión), en que no existe una prelación de valores. Los valores están en dimensiones diferentes, por lo que no se puede decir que uno es superior a otro. Este relativismo quizá sorprenda, pero es real.

Para el que considere como valor la legalidad, la medida será buena; (no hay que olvidar que Sócrates así lo pensaba y eso le costo la vida). Para el que considere la justicia, como valor superior, se opondrá a esta medida, sin duda. Para el que considere la conveniencia practica, la medida es adecuada, ya que todos salen beneficiados:
- El que regulariza, porque deja de estar al margen de la ley.
- El Estado, porque recauda un dinero que necesita.
- El resto de la Sociedad, porque ese dinero recaudado va a significar unos menores impuestos.

Por lo tanto para evitar la perplejidad, hay que considerar la relatividad de los valores. Hay una “derecha auténtica”, que postula que hay falta de valores, pero en realidad quiere decir que hay “exceso de antivalores”. Lo importante es quedarse con la idea de que no existe una prelación de valores.

El buzo constata, por la prensa, radio y TV e Internet, el sentimiento generalizado del personal es de bastante indignación y de sed de justicia no exenta de ironía, por cierto. Baste, como ejemplo, una de las múltiples viñetas aparecidas.


(En http://mibassessors.blogspot.com.es)

Porque este país es muy de indignarse y de clamar justicia. La cual, por cierto, funcionando como sabemos que funciona y que - siendo de balde - es cara, ni les cuento cómo va a funcionar  y al pico nos va a salir, a partir de ahora, gracias a la ocurrencia de cobrarla con que nos ha obsequiado este gobierno. 

Sugiero - y no creo que sea una contradictio in terminis - encargar a Gallardón la redacción de una nueva versión moderna y siglo XXI de Macabeos I, en que se exprese la indignación y en que la sed de justicia de este pueblo, (que parece siempre en espera de un nuevo mesías prometido), se vea saciada por las nuevas tasas judiciales. 
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miércoles, 23 de mayo de 2012

Guía de perplejos (10)

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Hace ya tiempo que no seguíamos desgranando la Guía de perplejos que nuestro amigo el observador perezoso, viene elaborando. Traemos hoy dos nuevas e importantes fuentes de perplejidad, las cuales, están abundando sobremanera en los últimos tiempos. La primera es la producida por la confusión, deliberada o no, entre opinión y razonamiento. El buzo solo apostilla a esta fuente de perplejidad dos cuestiones




La primera es el considerar que los razonamientos son siempre fuentes de conocimiento: únicos, irrepetibles. Las opiniones en cambio – como sostiene Clint Eastwood“son como los culos; todo el mundo tiene uno”.


La segunda es que, si bien puede ser disculpable este comportamiento en la distancia corta: charlas de café, discusiones familiares o tomando cañas con los amigos, no es de recibo que se practique impunemente y con el más absoluto descaro por políticos y gobernantes de todos los niveles y colores; y por periodistas, tertulianos y medios de comunicación mareando y aturullando al personal que, por cierto, no se chupa el dedo. 


20.-Opinión versus razonamiento
Esta causa de perplejidad se produce por dejadez, por considerar como razonamiento (fuente de conocimiento), algo que simplemente es opinión (simple emisión de palabras). Quizá de forma inconsciente tendemos a considerar una cosa por otra, bajo nuestra responsabilidad, lo "aperplejante" es que nos comportemos así, esto dice mas sobre nosotros, que sobre el resto del mundo. 


(De la web fabiana estevez.com)

Hoy día, todo el mundo opina, dogmatiza, es incapaz de decir “no sé”, lo cual sería lo lógico, teniendo en cuenta que apenas tenemos grandes habilidades en aquello que nos da de comer. ¿Por qué en las encuestas el porcentaje de no sabe/no contesta, es minoritario, cuando debiera ser lo contrario? Quizá porque se sobreentiende que lo que se nos pide es una simple opinión, es decir lo primero que se nos ocurra. Esto es especialmente peligroso si se relaciona con la democracia y la igualdad que implica. Igualdad mal entendida, ya que lo que esto significa según la mejor doctrina es “igualdad para los iguales y desigualdad para los desiguales”.

Por tanto para evitar este motivo de perplejidad, hay que considerar irrelevante cualquier discurso que no esté basado en una profunda información, acompañado de un proceso de reflexión fundado en unas sólidas bases de análisis y razonamiento. 

21.- Mito versus realidad. 
Esta causa de perplejidad se produce cuando se separan claramente la teoría y la práctica y se confunde mito con realidad.

Un ejemplo concreto está en nuestra Constitución. Si algún alma ingenua la lee sin más, y cree que “todos tiene derecho a una vivienda digna”, se encontrarán que en ningún sitio se dice quien tiene el deber de proporcionarla. Se atisba que de manera mediata, será responsabilidad de “los poderes públicos”. Por supuesto que la gente avisada en derecho constitucional (catedráticos etc.), advierte que esto es simplemente una declaración de voluntad, que no puede exigirse mientras no se concrete por ley. Obviamente, nadie puede acudir a los tribunales para exigir su “vivienda digna”



De la exposición "L'Emoi du Design: Diseño de Francia en Madrid".
(De la web fabiana estevez.com)

Por tanto para evitar la perplejidad, conviene atenerse a la realidad y no a las declaraciones “míticas”.

En cuanto a esta fuente de perplejidad si dentro del concepto de “mito”, que se confunde con la realidad, se incluyen los meros anuncios de lo que se piensa hacer o los deseos de que algo  ocurra; tenemos también un comportamiento muy usual en la sociedad española actual. Lo describió muy bien el lunes pasado Ignacio Camacho en su artículo El nombre de la cosa

Profundamente nominalistas y poco ascéticos, solemos convencernos de que el solo anuncio de las cosas, o ponerlo en ley, lo soluciona todo.  Y no. Luego hay que trabajar, hacer y comprobar. Eso nos falta casi siempre. Acordémonos del refrán: “una cosa es predicar y otra dar trigo”.

jueves, 8 de marzo de 2012

Guía de perplejos (9)

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Vuelve la Guía de perplejos que nuestro amigo JSB, el observador perezoso, viene realizando. Hoy traemos otras dos posibles causas de perplejidad que se unen a las de anteriores entregas.

18.- La cristalización

Esta causa de perplejidad tiene que ver con los fenómenos caóticos, y consiste en que ideas que existen difuminadas en los grupos a sociedades, y que hasta el momento han permanecido latentes, en un momento se precipitan en la realidad.


Cristalización de nieve. E.A. Bjarmason.
(Wikimedia commons)

Un ejemplo señero es el actual movimiento de los indignados. ¿Por qué se materializó el 15 de mayo de 2011, cuando las razones de indignación ya existían desde hace 4, 10 o incluso 30 años?

19.- La generalización-etiquetación 

Este caso recurrente se debe a que para manejarnos en el mundo es necesario establecer generalizaciones y etiquetaciones, como forma de abstracción, en lugar de establecer listas casuísticas, acordes con la realidad pero de las que no seríamos capaces de recordar (salvo para casos especiales como el del personaje Funes “el memorioso”, de Borges). 


Etiquetas 
(De la web es.fashionmag.com)

Las etiquetas no son sino el nombre que damos a las generalizaciones y desmontaremos esta causa de perplejidad, si interpretamos la generalización como una estimación media pero hecha de forma no rigurosa.

Así por ejemplo si alguien dice que los del Norte son trabajadores y los del Sur vagos, (lo que podría ser causa de perplejidad), quizás se debe entender que de una muestra probablemente no representativa y poco rigurosa, se han tenido conocimiento de casos en los que se conocen más personas del Norte laboriosas que del Sur.
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miércoles, 25 de enero de 2012

Guía de perplejos (8)

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Hace ya bastante tiempo que teníamos abandonada la Guía de Perplejos que nos alumbra, desde el punto de vista téórico, acerca de las diversas fuentes que nos producen perplejidad de una u otra forma. Es gentileza, como anteriores entregas, de nuestro amigo JSB, (el observador perezoso), y hoy se presentan dos nuevas causas de perplejidad: la sinceridad y el entusiasmo.

16.- La sinceridad

Esta causa de perplejidad se produce cuando se expresan ideas que uno cree firmemente pero que son causa de escándalo por parte de quien las escucha, aunque se digan de buena fe y totalmente convencido de su veracidad.


Silk ties - 4031.jpg 
(Jorge Royan. 2009. De Wikipedia Commons)

Realmente no se puede considerar ni positiva ni negativamente, ya que en esencia lo que se dice sinceramente es verdaderamente creído por quien se expresa, aunque diga mas respecto a quien las expresa, que a la idea misma. Por ejemplo si se dice convencido que ciertas etnias son inferiores (o superiores a otras).

Lo curioso del caso es que pueden expresar realidades existentes, aunque a veces están en contra de las ideas generalmente aceptadas.

17.- El entusiasmo

En este caso, el entusiasta ha descubierto, normalmente por una especie de “revelación”, una solución sencilla a problemas que la realidad presenta como irresolubles. El entusiasmo es especialmente peligroso porque se aleja en extremo de la realidad, en realidad está en otra dimensión (en este punto converge con la clásica falacia del deber ser, que no tiene nada que ver con el ser).





Silk ties - 4040.jpg  
(Jorge Royan. 2009. De Wikipedia Commons)

Hay múltiples ejemplos de esta causa de perplejidad que suele producirse por dejarse cegar o por llevar al extremo ciertos "ideales"; sean éstos políticos, sociales, religiosos..etc. Por ejemplo alguien puede levantarse un día y decidir que tiene resuelto el problema de los judíos y palestinos, bastaría casar a los judíos con palestinas y a los palestinos con judías, así que en una generación no existirían ni unos ni otros sino un hibrido de "judeopalestinos".
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viernes, 11 de noviembre de 2011

Guía de perplejos (7)

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Seguimos con la Guía de perplejos. Estas últimas entradas de la Guía, realizadas como las anteriores por el observador perezoso, bajan más a lo concreto y, probablemente, son ejemplos concretos de entradas anteriores, más teóricas.

14.- Correlación versus causalidad

Esta causa de perplejidad se produce cuando se confunde la relación de causalidad, con la correlación entre variables. A pesar de que desde David Hume, no esta claro que la causalidad exista, entendemos que existe por motivos prácticos lo que viene a justificar la ciencia.


David Hume. Allam Ramsey 1766. 
National Gallery de Escocia (Wikipedia)

No obstante a veces se nos intenta presentar una correlación entre dos variables como que se da en primer lugar es causa de la que se da en segundo lugar. Así por ejemplo la mayoría de los conductores lleva ropa interior, y sin embargo, no podemos decir que la causa de los accidentes de tráfico sea llevar ropa interior.

(Sin embargo, añade el buzo, una buena parte de la ciencia ante la dificultad – o imposibilidad - de buscar y encontrar causalidades para los fenómenos, utiliza de forma desmesurada la correlación entre variables. Ello no solo se produce en ciencias socioeconómicas sino también, y con mucha abundancia, en ciencias biológicas y biomédicas. Lo cual mueve a confusión, pues en muchas ocasiones la ciencia está indicando meras correlaciones y la sociedad lo toma como causalidad, dando por hecho que el resultado de la ciencia no puede ser otro que la causalidad. Es peor todavía cuando los científicos construyen públicamente discursos que se asemejan a causalidades, y sólo si se les pregunta seriamente, reconocen que lo único que hay, verdaderamente, son correlaciones).

15.- La desvergüenza

Esta causa de perplejidad se produce cuando se expresan ideas totalmente delirantes, sin tener en cuenta que van a producir una general indignación debido a su carácter delirante que se contradice con los hechos y pruebas reconocidas. Por ejemplo decir que el Holocausto Nazi no existió etc.


El hombre de la esquina rosada. María Helguera. 1980.
(De mariahelguera.com)

Se diferencia de otra causa de perplejidad (la sinceridad), porque el desvergonzado no cree en lo que dice, sin embargo tiene la esperanza de que la audiencia le crea, lo cual se traduce en un insulto a la misma.

(En este apartado, piensa el buzo que se podría calificar como desvergüenza leve, lo que en lenguaje popular, se califica como: morro. Asimismo, podría reservarse el término infamia para la desvergüenza grave e intolerable, desde el punto de vista moral y ético.) 

domingo, 9 de octubre de 2011

Guía de perplejos (6)

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El observador perezoso, nuestro amigo JSB, sigue profundizando para nosotros en las fuentes de la perplejidad. Hoy se van a tratar dos nuevas fuentes más de perplejidad: el “dipolo” y el cambio de fase.

12.- El “dipolo”

Con este término se quiere expresar el hecho de que en la vida diaria las oportunidades constan de una parte deseable, pero que va unida a otra indeseable. Es como una barra imantada, que presenta un polo positivo y otro negativo, pero que si la partimos por la mitad no quedan separados ambos polos, sino que tenemos dos barras que a su vez presentan los dos polos opuestos y así sucesivamente.

La perplejidad se produce porque si nos fijamos solo en un aspecto y actuamos en consecuencia, se nos aparece el otro que no habíamos previsto.


Jugador de polo. Terracota Dinastía Tang (Siglo VII)
( De Wikipedia. Autor :Vassil)

Un bonito ejemplo es el de un cuento taoísta que dice que un granjero se encontró un caballo y la gente del pueblo dijo “que buena suerte”, pero después lo montó el hijo del granjero con tan mala fortuna que se rompió una pierna y la gente del pueblo dijo “que mala suerte”, pero mas tarde se inicio una guerra y el muchacho no fue reclutado debido a su incapacidad, y la gente del pueblo dijo “que buena suerte”, etc. 

13.- Cambio de fase


Esta causa de perplejidad se produce cuando la variación de una magnitud, se traduce en una variación de clase. En el mundo físico tenemos ejemplos paradigmáticos, como la variación de la temperatura en el agua, donde llega un momento en que, por ejemplo, si se calienta de forma continua, cambia de fase, pasando de líquido a vapor.


Evaporación de agua. De "El ciclo del agua"
U.S. Geological Survey y Unesco

Otro ejemplo sociológico es el cambio de individuos a masa, cuando se aumenta el tamaño del grupo. Los individuos realizan actos que ya no son individuales, sino propios de la masa. El caso es que un comportamiento que sería censurable realizado individualmente, es totalmente legítimo si se hace masivo.

En efecto, se observa que cuando se celebra una victoria deportiva (normalmente futbolística), la gente se puede subir a los árboles o a las estatuas, sin que produzca extrañeza alguna. Por tanto no debería causarnos perplejidad ver como cambios cuantitativos se traducen en cambios de cualidad que se rigen por normas completamente distintas.
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miércoles, 5 de octubre de 2011

Guía de perplejos (5)

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Después de las vacaciones y a primeros de octubre – no adaptados a Bolonia por tanto, – seguimos con el curso sobre la perplejidad, con nuestra “Guía de perplejos”. Nuestro amigo el Observador Perezoso, JSB, continúa profundizando en las fuentes de la perplejidad. Hoy nos trae tres fuentes de perplejidad bastante relacionadas entre sí.

9.-  El “efecto halo

Esta expresión, tomada de la psicología, (que, a su vez, lo extrae de la meteorología), expresa la tendencia espontánea a considerar que cuando un sujeto es excelente en un aspecto, esa excelencia se le atribuye a cualquier otro.

La perplejidad surge cuando uno se da cuenta, obviamente, de que esto es prácticamente imposible. Así, por ejemplo, un deportista destacado en su especialidad, puede ser un desastre en otros aspectos tales como: padre de familia, tendencia política etc. Por tanto, cuidado con estas extrapolaciones inválidas. No olvidemos que Hitler era un gran amante de los animales.


Halo con parhelio. (John Bortniak, NOAA Corps.) Wikipedia Commons

10.- La “legitimidad del cargo”

Esta fuente de perplejidad, esta relacionada con el “efecto halo”, pero conviene tratarla por separado. Se trata de considerar a la persona que ocupa un cargo público con un valor equivalente al del cargo que ocupa, extendiendo esa sobrevaloración a todos los aspectos de la persona. De modo que aparece en las encuestas que hasta son físicamente atractivos, aun que sean objetivamente “feos pa perro”.

Supongo que tratándose de cargos electos, funciona aquí la teoría de la “disonancia cognitiva” de Festinger, que viene a decir que tratamos de justificar racionalmente aquellas acciones que no deberíamos haber hecho, en lugar de reconocer que “hemos metido la pata”.

11.- El “argumento de autoridad”

Esta fuente de perplejidad, esta relacionada con las dos anteriores: “efecto halo” y “legitimidad del cargo”.

Se trata de confiar ciegamente en cualquier afirmación emitida por alguien a quien se considera autoridad, como el Papa, Aristóteles o Einstein. Obviamente una idea brillante no justifica que su emisor no las tenga también desastrosas.

El buzo añade que en la vida diaria, y en la observación de los medios de comunicación, estas tres fuentes mencionadas suelen ser causas frecuentísimas de perplejidad que invito a los lectores a descubrir.

Me he acordado de aquella vez en que Evo Morales soltó un discurso acerca de las consecuencias de comer carne de pollo - lo cual dicho en calidad de presidente de un país, tiene bemoles - que, después de la sorpresa inicial, produjo, directamente, hilaridad.


Pero, poniendo un ejemplo más cercano, en un ABC de fecha reciente, venía una entrevista con el escritor de culto y de gran éxito en USA, Jonathan Francen, al que TIME le ha dedicado a principios de verano su portada. Confieso que no le he leído aún, cosa que espero hacer en breve. Estarán conmigo en que reúne todas las papeletas para ser en el futuro un referente de opinión, un auténtico gurú. Bueno, pues les invito a que no se pierdan la afirmación que realiza en la primera contestación de la entrevista. Dice:


Pero la realidad es que no puedes estar casado con alguien durante veinticinco años y seguir siendo inocente. Según mi experiencia, el matrimonio destruye lentamente cualquier sentido de moral o de lo que es bueno y lo que es malo. La verdadera pérdida de la inocencia ocurre durante el matrimonio.

Si se lee con detenimiento, la generalización que realiza finalmente, además de ser gratuita, resulta demoledora y además, tiene poco, (yo diría nada),que ver con la pregunta. Pero ahí queda un discurso nihilista que no dejará de producir perplejidad en quien lo lea y que, acaso, dejará huella – y no buena – en muchas gentes. Y se queda tan ancho esperando la siguiente pregunta. 
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lunes, 18 de julio de 2011

Guía de perplejos (4)

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Continuamos con la Guía de perplejos que nuestro amigo JSB, el observador perezoso, viene elaborando. Hoy, se presentan dos nuevas fuentes de perplejidades.

7.- La falacia racionalista

Parece ser que desde Aristóteles se define al ser humano como animal racional (definición por género próximo y diferencia específica). No obstante esto es esencialmente falso. Somos un combinado de racionalidad y sentimentalidad (emocionalidad, pasionalidad, etc.).Algunos extranjeros quedan perplejos cuando un carpetovetónico afirma no ser pesimista, sino realista cuando ve la botella medio vacía….



Vasos medio llenos: puntos de vista.
(De nttm.com.ar)

Ver la botella medio llena o medio vacía, nos sitúa en la dimensión 100 % emocional (no racional). En la dimensión racional (no emocional), lo único que se podría decir es que el nivel de líquido en la botella es del 50 %. Otro caso paradigmático es el de la sensación térmica, con 15 grados centígrados hay quien siente frío, mientras otro se encuentra acalorado. Sin embargo el termómetro solo dice que el nivel de mercurio se ha parado en la marca que señala 15 grados.

Por tanto el problema del cambio climático no debe aperplejarnos. Aunque la tierra tuviera un termostato y pudiéramos regular la temperatura, seguro que habría pleito. En todo caso, siempre existirían ganadores y perdedores netos. Imaginemos que la temperatura media del planeta subiera 15 grados, pues nada, a emigrar a Siberia o al Canadá.

8.- Ética versus Moral

Si se pregunta a alguien que diferencia hay entre Etica y Moral, probablemente dirán que son sinónimos o por lo menos algo muy parecido.

Sin embargo estos términos se encuentran en oposición radical. Según la mejor doctrina, la Ética contempla las normas de comportamiento que tienden a garantizar y proteger la vida y el bienestar del individuo, mientras que la Moral predica lo mismo pero relativo al grupo social.

La perplejidad se produce cuando un comportamiento es “ético” pero “amoral” o viceversa. Por ejemplo en un estado de guerra declarada, el sacrificio del individuo a favor de la nación es considerado moral, y sin embargo es antiético por excelencia.
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miércoles, 6 de julio de 2011

Guía de perplejos (3)

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Seguimos con la Guía de perplejos, nutritivo complemento teórico de este blog. Hoy se comentan dos fuentes de perplejidades más.

5.- La equicausalidad 


Se trata de la reciproca de la equifinalidad -Ver Guía de Perplejos (2) -es decir que una misma causa, produce resultados completamente diferentes. El fundamento de esta fuente de perplejidades es que las causas, normalmente son concausas. En la vida real no podemos fijar todas las variables y dejar una sola libre.




Por ejemplo, los efectos de un medicamento, o de un alimento, dependerán entre otras cosas de la situación de la persona a la que se le suministran. O mencionar las alergias, que no afectan a todos los elementos de una población.


No obstante el ejemplo paradigmático es el de los alimentos o hierbas curativas. Resulta que en un manual te dicen que el café es bueno para el estreñimiento, y en otro que es bueno para la diarrea. Puede que se trate de un regulador automático, pero no deja de asaltarnos la perplejidad.


6.- La asimetría 


Esta fuente de perplejidades se basa en que la naturaleza es esencialmente asimétrica. El caso paradigmático es la flecha del tiempo que va en una sola dirección, o el incremento del desorden (todos hemos visto romperse un vaso, pero no que se recompongan los vidrios resultantes y se forme un vaso).



"Asimetría ¿Eres de la izquierda o de la derecha?"
Camilo Gonzalez. En Galería de LogonzaD de Flickr


Un caso interesante es el de la panfilia. Me explico, se puede estar en contra de varias cosas a la vez, por ejemplo contra los negros y los racistas, o contra los judíos y los nazis. Sin embargo no se puede estar a favor de ambos a la vez, lo que obliga a reconsiderar el concepto tópico de “solidaridad”.



"Asimetría axial". Albert Àngel Selfa. 
Pintura. Témpera sobre paper. 55X46 cm. 
en http://www.uv.es


Otro ejemplo (de candente actualidad como dicen los periodistas), es el caso de los empresarios que están esperando a cobrar de sus clientes (a veces la Administración), sin conseguirlo y sin embargo sus acreedores les acosan con empresas de cobro de morosos o con lanzamientos por desahucio. En verdad que se sienten perplejos.

(Continuará).

martes, 21 de junio de 2011

Guía de perplejos (2)

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Continuamos en esta entrada con la Guía de Perplejos obra de el observador perezoso. Se presentan dos nuevas fuentes de perplejidad.


3.- El dilema

El dilema o “silogismo cornudo”, se produce cuando una alternativa de actuaciones, da lugar a un mismo resultado, con lo cual es indiferente elegir una opción u otra, y la única opción consiste en no actuar.


El dilema de las fuentes (R.M.García).

Un ejemplo sería el de las elecciones en las que confrontamos nuestras preferencias, frente a la preferencia mayoritaria. Si la mayoría tiene razón, no tiene sentido votar ya que si estamos de acuerdo con esa mayoría, no hace falta hacer nada. Por el contrario, si no estamos de acuerdo como individuos con la mayoría, la expresión de nuestra preferencia no hará cambiar el resultado de la votación. Por tanto, votemos o no, el voto individual no afecta al resultado de la votación.

Como fácilmente puede intuirse, también aquí, el quietismo podría evitarnos perplejidades.

4.- La equifinalidad

Con este extraño termino, quiero decir que un resultado concreto, puede conseguirse de distintas maneras, es decir a través de diferentes métodos.

Un ejemplo señero de ésto es el logro del conocimiento. Así este puede adquirirse por experiencia directa o por medios indirectos. No hace falta ir a París para saber que allí está la torre Eiffel, también podemos fiarnos con buen criterio de informadores de confianza o de documentos u otras fuentes.


Fiesta de San Genaro en Little Italy, Manhattan
De wikipedia

Esto es especialmente gracioso en el caso de los viajeros, que se sorprenden de que Nueva York vista directamente, tenga el mismo aspecto que en películas o documentales, como si para realizar estos se hubiera recreado la ciudad en cartón piedra en el desierto de Arizona.

(Continuará)
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lunes, 13 de junio de 2011

Guía de perplejos (1)

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El observador perezoso, JSB,  lector de este blog y amigo del buzo, en las últimas entradas y a base de comentarios, ha venido analizando de modo teórico y en detalle las diferentes  causas de la perplejidad, esbozando una guía para perplejos que me ha parecido interesante traer a la página principal.


 Robert Graves and Didier Madoc-Jones/London Futures
Tomado de www.fronterad.com


Previo a la guía propiamente dicha, al buzo le parece necesario ilustrar el origen y etimología de la palabra perplejidad. En la página web: http://www.elcastellano.org/, leemos:

perplejo: Proviene del latín perplexus, formado con el prefijo reforzativo per- y el participio pasivo del verbo plectere, que significaba ‘tejer’, ‘enredar’, ‘dar muchas vueltas’, ‘torcer’. Llegó a nuestra lengua a través del francés antiguo perplex.

Se ha dicho que este término es una alusión metafórica al hecho de que la perplejidad es una especie de nudo intelectual, como el enredo sugerido por plectere. Perplejo aparece registrado por primera vez con su forma actual en el diccionario de Terreros (1780), que define su significado como ‘dudoso, indeterminado’, pero se usaba ya desde el siglo XIII bajo la grafía antigua: perplexo, como en este trecho de la Gran conquista de ultramar:

“E por ende estaua muy perplexo que no sabia a qual destas cosas se acoger.”

Para cerrar este punto digamos dos cosas. Primero que la misma raíz -plectere- de que procede perplejo, da también lugar a complejo y a complejidad. Segundo que perplejo y perplejidad es  estado o cualidad que sólo puede aplicarse al hombre y no a cosas ni a animales.

Y sin más, pasemos a la Guía propiamente dicha compuesta por el observador perezoso.

Guía de Perplejos

Como el Buzo parece que se dedica al aspecto musical de este perro mundo, dejando de lado la fascinación por la perplejidad, este observador va a presentar alguna de las fuentes de la perplejidad y los remedios para poder superarla.

Me gustaría intitular este empeño usando el título de la obra de Maimónides, “Guía de perplejos”, allá va esta primera píldora:

1.- La contradicción
 
Según la definición aristotélica clásica se expresa el principio de contradicción como “una cosa no puede ser y no ser a la vez”. Esto al menos en la “lógica analítica”, ya que la “lógica dialéctica”, admite la contradicción. Yo me decanto por la primera, pero creo que tal y como está expresado este principio es incompleto y da lugar a perplejidades.

 

Pienso que implícitamente hay que suponer que se quiere decir que “una cosa no puede ser y no ser a la vez en el mismo instante”. Si no se completa así la definición, no es extraño que la contradicción sea una fuente de perplejidad.

Creo que no es necesario poner ejemplos ya que todos podemos comprobar que las cosas y las personas pueden cambiar radicalmente, de modo que lo hoy nos beneficia, mañana puede perjudicarnos, lo que hoy es deseable, mañana es aborrecible etc.


Os presento una segunda fuente de perplejidad:


2.- La paradoja

Con este término quiero expresar los efectos imprevistos que se producen respecto al resultado de nuestras acciones, en relación con las consecuencias que pretendimos al llevarlos a cabo.Con esto quiero decir que si somos dueños de nuestros actos, no lo somos de sus consecuencias. Así por ejemplo, deseando beneficiar a alguien, o a nosotros mismos, lo que ocurre es un perjuicio ajeno o propio.La conciencia de la diferencia entre las acciones y sus consecuencias evitaría un buen número de perplejidades, y creo que el fundamento de la virtud llamada prudencia.

(Continuará)