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martes, 12 de enero de 2021

Leonardo. Adam Zagajewski.

Consideraba el gran poeta y crítico - siempre recordado -, Miguel García-Posada, fundador de la sección poesía y ciencia en madrimasd.org, que una de las principales formas de proyección del discurso científico sobre el poético era la biografía, el panegírico o elogio de los héroes de la ciencia. En el poema Leonardo del  poeta polaco Adam Zagajewski nos encontramos al mayor genio del Renacimiento con toda su fama reconocida; primer pintor, primer ingeniero y primer arquitecto del rey de Francia, Francisco I. 



Leonardo da Vinci (Atribuido a G. A. Figino)

Nos lo encontramos - ¡ay! – ya en enfermedad y casi al final de su vida, pensando en los proyectos que no ha conseguido realizar y con su mano derecha, medio paralizada, que ya se ha despedido de él. El gran Leonardo Da Vinci se iba muriendo cerca del Loira en 1512.


LEONARDO

Ahora vive en Francia,
más tranquilo y mucho más débil.
Es el orgullo del reino. El monarca
le honra con su amistad.
El Loira fluye lento con sus aguas.
Considera los proyectos
que no ha conseguido realizar.
La mano derecha, medio paralizada,
ya se ha despedido de él.
La izquierda también querría irse.
Y el corazón, y todo el cuerpo.
Aún se defienden
las islas de luz.

Adam Zagajewski. (Lwow – Actualmente Ucrania, 1945)


Ver más en el blog La alegría de las musas 2

lunes, 6 de marzo de 2017

Georges Seurat. La fábrica. Adam Zagajewsky.

Mucho se ha hablado, en estas últimas semanas, de los precios de la electricidad y sus misterios: impuesto especial a la electricidad, costes de compensación a los sistemas extrapeninsulares, primas a las renovables, coste del bono social, déficit de tarifa, … y, finalmente, las subastas diarias. 


Fabrica. Dibujo de Georges Seurat
(Menil Gallery, Houston)

El poeta polaco Adam Zagajewsky nos habla en el poema Georges Seurat: la fábrica,  de una peculiar forma de producción de la electricidad, también misteriosa, en que unos esclavos silenciosos mueven una enorme dinamo y encienden chispas doradas en las partes más remotas del globo También lloran o fuman cigarrillos selectos en un silencio absoluto. No indica nada acerca de si esas chispas doradas entran en una subasta diaria.


GEORGES SEURAT: LA FÁBRICA

A Jaceck Walyós

En las montañas, en las lindes del mapa, allí donde la hierba se vuelve insolente y afilada como bayonetas de desertores, se erige una fábrica olvidada.

No sabemos si es el amanecer o el ocaso. Sólo sabemos una cosa: aquí, en este tétrico edificio, nace la luz.

Los esclavos silenciosos de transparentes y angostos rostros de monjes bizantinos hacen girar una enorme dinamo y encienden chispas doradas del amanecer en las partes más remotas del globo. Algunos lloran, otros fuman cigarrillos selectos, ligeros como el respirar de un gorrión. No responderán a ninguna pregunta: les han cortado la lengua.

Justo al lado del muro, allí donde crecen negros hierbajos, se ha escondido la oscuridad. Hay un silencio absoluto. Crece el pelo del mundo.

Deseo. El Acantilado, 2005. (Traducción de X. Farré)

Adam Zagajewski

(Lviv, actualmente Ucrania, 1945)