Mostrando entradas con la etiqueta La transición. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La transición. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de noviembre de 2020

Acuerdos con concesiones

Algunos comentaristas de procedencias e ideologías distintas parecen, por sus escritos y columnas, llegar a la conclusión de que, si se analizan las realidades de cómo nos está afectando la pandemia; como sociedad,  "vamos mejorando a peor" ó, de otro modo dicho, “desprogresando” adecuadamente.  De esta manera, Ignacio Camacho en su columna El Estado descompuesto (ABC, 28 de octubre), indica

<< Aquel  ‘carajal autonómico’ del que habló Borrell en los años noventa ha alcanzado  ante la crisis del coronavirus un grado de confusión extrema, aunque tampoco lo simplificó la teórica existencia de un mando único durante el confinamiento de primavera. >>

Por otra parte, Joaquín Estefanía en su columna La democracia no da la felicidad, en El País del día 23 de octubre, alerta de que España se ha ido quedando rezagada en la eficacia de las políticas públicas. Resalta que lo que falla no es la democracia sino no disponer de eficacia para resolver los conflictos o las controversias. Y así recuerda diversos estudios realizados por instituciones terceras de prestigio - y en especial cita las realizadas por el Banco Mundial  y por Fundación Alternativas  en su Informe sobre la Democracia en España (IDE) - en las que se han tenido en cuenta aspectos como: la calidad de los servicios públicos, y de los empleados y funcionarios,  el grado de independencia con el que se resisten las presiones políticas,  el proceso de formulación y ejecución de las políticas públicas, y la “calidad regulatoria”.  La conclusión es (sic): 

“No se trata sólo de un problema de eficacia del Gobierno central; los gobiernos autonómicos, con pocas excepciones, reciben en algunos de los observatorios citados …. peor que las regiones del norte de Europa, incluso que Francia o Portugal, atemperada solo por la peor evaluación de los casos italiano o griego. Es el Banco Mundial el que más claramente observa que si hace más o menos dos décadas España estaba en el grupo de Estados eficientes, comparable con países de parecido desarrollo económico, se ha ido quedando atrás poco a poco.”

De manera que, aunque parecía ya olvidada, estamos volviendo a parecernos al viejo país ineficiente entre dos guerras civiles que dibujaba Jaime Gil de Biedma en su poema De vita beata.

Valdría la pena, llegados a este punto, reflexionar sobre el consejo que William Chislett,  el antiguo corresponsal de The Times en España en el último capítulo titulado ¿Quo Vadis España? - de su libro recientemente publicado Microhistoria de España - contada por un británicoque glosó Julio Llamazares en su columna con idéntico título en El País de fecha 9 de octubre, cuyos párrafo final se incluye a continuación:

<< Chislett nos aconseja en su conclusión, como única salida al bucle en el que hemos entrado, mirar a otros países y compararnos con ellos para ver que no estamos tan mal como a veces creemos: "El país ha avanzado muchísimo, pero los retos que se le plantean requieren de compromise, una palabra inglesa que no tiene equivalente exacto en español que abarque totalmente la idea de llegar a acuerdos con concesiones (este es el elemento clave) entre todas las partes implicadas… ¡Qué importante sería —dice Chislett— que el compromise … entrara en el vocabulario político español!”. >>

Volver a llegar a acuerdos con concesiones.... ¿les suena?. Se practicó bastante en la transición del franquismo a la democracia; en el periodo constituyente... Ya saben; la hoy tan denostada transición.


 


  


martes, 5 de febrero de 2013

Recuerdo de Gonzalo Garrido


Para muchos de los que éramos veinteañeros en la época de la transición en Madrid, tuvieron mucha importancia las emisoras de frecuencia modulada de Radio Popular y, posteriormente, la de Radio España –Onda 2. Supusieron un aire nuevo en el panorama de la música popular  de entonces, dominado, en parte todavía, por las melodías dedicadas y la música cañí, y por los inicios de las radio-fórmula con los 40 principales. Música internacional y abierta a las novedades, con programas especializados por géneros y realizados por locutores jóvenes: jazz, country, soul, nueva música española, etc. Información, agitación, formación, diversión…; todo confluyó para proveernos – a cada cual según sus gustos- de una educación y un gusto musicales.

Dominó era uno de esos programas; uno de mis dos o tres más favoritos. Comenzaba todos los días con la explosión de la canción de Van Morrison que le daba título y que marcaba la tónica de lo que era el programa: ecléctico y exquisito, en un entorno de puro pop-rock nacional e internacional, heredero - pienso - de esa rama amable del rock de los primeros sesenta de Kinks, Hollies o Herman's Hemit. “Pop por la cara”, como le gustaba, a veces, proclamar a su presentador: Gonzalo Garrido.


Van Morrison (De la web lastfm.es)

Gonzalo Garrido. Sensible, como para llorar después de alguna canción. Apasionado, como para polemizar muchas veces con quien se le ocurriera o se le pusiera por delante. Enamorado de las canciones, como para repetir en el mismo programa dos (y hasta tres) veces el mismo tema – como se ha recordado estos días en internet con respecto de la canción Three times in love de Tommy James.  Generoso, como para apoyar, a muerte, a algunos de los nuevos conjuntos de la movida que iban surgiendo: Mamá, Tos – luego Los Secretos -, Totem… (¿es pensable, de algún modo, el éxito de Los Secretos sin el impulso inicial de Gonzalo Garrido en Domino?). Así lo recuerdo.

Fisher Z, John Davis Souther, Jackson Browne, Van Morrison - con cada nuevo disco -, Graham Parker, Phil Seymour, Nervous Eaters, Squeeze, Los Box Tops …, son algunos de los músicos emblemáticos que me vienen a la cabeza y que podían escucharse, por ejemplo, en el programa.


Gonzalo Garrido, falleció el 14 de octubre del año pasado. Nos dejó en silencio, prácticamente sin ningún eco mediático. Esta no es una entrada del tipo “¿qué fue de..?”, pero creo que había ido desapareciendo ya, desde hacía bastante tiempo. Lo que, ahora, me parece injusto. Porque algunos de sus compañeros de antaño pudieron seguir al pie del cañón, en otras emisoras como: Juan de Pablos, Juan Claudio Cifuentes, Julio Ruiz y otros. Y Gonzalo Garrido no debió poder hacerlo; y eso que hemos perdido estos últimos años.

En la red, unos cuantos devotos se están lamiendo las heridas y tragándose el dolor recordándolo. Que yo sepa,  Julio Ruiz se acordó de él en su programa Disco Grande, y Juan de Pablos le dedicó un programa entero de Flor de Pasión el pasado 28 de enero; generoso y muy sentido, que os recomiendo que escuchéis. (Ver nota).

Dominó, “pop por la cara” y – además – del Atleti. Gonzalo Garrido: ¡descansa, amigo!

Nota
El 7 de febrero está previsto un homenaje a Gonzalo Garrido en la sala Honky Tonk, a cuyos detalles os enlazo
.

miércoles, 18 de abril de 2012

Recuerdo de Adolfo Suarez

.
Que el Missisipi baja revuelto es un hecho objetivo. Al buzo no le apetece hablar de los chuzos de punta en medio del turbión y quizás por eso se concentra en el texto de una entrevista leída el pasado lunes. 

 - ¿Cómo se encuentra su padre?

- Está bien para un hombre de su edad y en sus circunstancias, que es estar mal. La enfermedad está ya muy avanzada. Él ya no es la persona que todos tenemos en mente de la foto con el Rey, está muchísimo más limitado, pero no sufre y no es consciente de su mal. Yo diría que está en paz, está tranquilo, te sonríe, te da la mano…Está entrañable.




Quién así se expresa es Adolfo Suárez Illana y habla, naturalmente, de su padre, el Presidente del Gobierno de España, Adolfo Suárez González que sufre de Alzheimer desde hace varios años.

Hay mucha ternura y mucho amor en estas frases. Ternura y amor que todos los españoles deberíamos tener ante el gran hombre y estadista que fue. Los jóvenes de mi generación éramos (o nos acabamos volviendo) bastante radicales a mediados de los setenta y principio de los ochenta. Nada nos parecía demasiado extremista con tal de acabar y olvidar el franquismo. Recuerdo, sin embargo, cómo mi padre en esa época adoraba a Suárez. Yo comprendí su obra y me convertí a Suárez a mediados de la primera legislatura del PSOE

El 20 de junio de 1986 asistimos bastante gente - pero éramos, finalmente pocos – al mitin de cierre de campaña del CDS, con Suárez al frente, en la Plaza Mayor de Madrid. Fue el último gran mitin de Suárez. No lo sabíamos aún, pero la idea del centrismo estaba llegando en España a su etapa triste, solitaria y final; como el título de la novela de Osvaldo Soriano. Después fue la dignidad de su despedida. Su enfermedad finalmente.

Al buzo le gustaría transmitirles el amor y el respeto que siente por la figura de Adolfo Suárez. Es el principal símbolo de la sociedad española de finales de los setenta, que consiguió volver a ser soberana y comenzó, desde ese momento, a ser democrática. 

En cuanto a Adolfo Suárez Illana (ver nota), me ha sorprendido agradablemente en la entrevista su mesura, su saber estar y su sensatez. Habría que cuidarlo. Podría ser una gran esperanza blanca para la política de este país en el futuro.

Nota
Les recomiendo visitar la página web de Adolfo Suárez Illana. Es, en su mayor parte, un homenaje a la figura de su padre (y al mundo de los toros). Dentro de ella pueden encontrar el asombroso y delicado artículo Los días de Suárez escrito por Juan Cruz en El País sobre Adolfo Suárez en junio de 2009.
.