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jueves, 14 de marzo de 2019

Soy una feria. Gracia Montes.

La serie Arde Madrid nos ha traído la copla Soy una feria de los maestros Solano y León que se que se convirtió en el himno de la carrera artística de la cantante Gracia Montes.




Aparece en el primer capítulo de la serie. Primero, como una ráfaga de música que suena en el bar Chicote, como fondo de una de las juergas de Ava Gardner en aquel Madrid de los primeros años sesenta en que transcurre la serie. 

De forma totalmente extemporánea pues Soy una feria apareció en 1974, más de diez años después del transcurso de la acción de Arde Madrid. También, al final del capítulo, suena completa como fondo de los títulos de crédito.




Gracia Montes 
(en cantaoresdecoplayflamenco.blogspot.com)

Aún con la extemporaneidad indicada, Soy una feria es perfecta, con su chispeante letra, para subrayar el indómito carácter, la vitalidad desatada y las ganas de juerga de Ava Gardner.

Si quieres que te diga que yo te quiero
alegrame la vida compañero
dejate de penas y miserias
olvidate de negros sin sabores
y viste tu bandera de colores


Pues yo quieras o no soy una feria
soy una feria, soy una feria, soy una feria


La melodía y el ritmo repiqueteante de rumba flamenca del tema, con la orquestación de Gregorio García Segura, y la velocidad de entonación y la increible voz de Gracia Montes con su pellizco flamenco y su timbre tremolado y un poco metálico tan especial, convierten Soy una feria en una de las cimas del arte de la copla.

Arte y estilo de Gracia Montes que ahí han quedado: únicos. Arte y estilo de Gracia Montes que podían haber abierto caminos y tendencias; pero no fue así.

A partir de mediados de los setenta, la copla de más exito evolucionó hacia un manierismo imitativo de los estilos más clásicos de Concha Piquer y Juana Reina y, con ello, a una decadencia plena; impidiendo una posible evolución a futuro que podía haber ido más en las líneas de Dolores Vargas, Lola Flores, cierta Marifé de Triana y, sin duda, Gracia Montes con su repertorio y su tempo, su trémolo contínuo y su increible timbre de voz.

Soy una feria y Gracia Montes para siempre.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Pepa Bandera. Encarnita Polo.

En un momento de su vida en que pudo elegir entre ser modelo, actriz o cantante, Encarnita Polo eligió su primera vocación: la de cantante.



Comenzó muy joven su carrera, aterrizando con su madre en Barcelona donde realizó su primeras actuaciones en cines (en el intermedio entre las funciones) y en salas de fiestas. Poco a poco empezó a hacerse un nombre, llegándose incluso a codearse y tratar a figuras internacionales como Josephine Baker y Charles Aznavour.

En 1963 graba su primer disco. Por esas fechas hace de modelo y da el salto a Italia donde participa y obtiene el 6º puesto en el programa  Napoli contro tutti de 1964 con Claudio Villa y Gigliola Cinquetti que fueron  los ganadores. Allí rueda películas y series de TV. En 1966 llega a ser protagonista de la película 07 con el 2 delante, parodia de James Bond, protagonizada por el cómico Cassen. En ella canta un extravagante tema de título Ye-ye de miedo.

O sea, que tenía ya mucho mundo Encarnita Polo cuando le llegó el éxito. Y el éxito le llegó de la mano de Pepa Bandera, un tanguillo-copla de Quintero, León y Quiroga del año 1944, que había sido grabada por Lola Flores, a la que el compositor argentino Adolfo Waitzman le hizo un arreglo genial. El flamenco-pop llegó a lo más alto y Pepa Bandera fue un exitazo en 1969.


El tema comienza con bastante respeto por el original, si bien se hace pop al desdramatizar la interpretación y desflamenquizar al cuadrar el ritmo que, además, se hace más rápido.

El petardazo se produce antes del estribillo, en el que Waitzman se inventa un preludio genial que suspende el tiempo

A Pepa pepaaaa….
A Pepa pa.

Se canta 2 veces y enlaza con el estribillo original; el  “Pepa, no me des tormento…, etc.”, con unos arreglos de viento y madera extraordinarios.

Detrás del primer “Pepa” se produce una pausa a la que sigue una fanfarria de varias trompetas al unísono que da paso a “no me des tormento”, y en ese momento la continuidad se produce a través de un saxo barítono, modorro y potente que encadena todo el estribillo y que es – junto con el preludio que hemos mencionado – la seña de identidad, el DNI inolvidable de la canción.

Original, fuerte y sorprendente,  Pepa Bandera puso a Encarnita en el Top. Tanto, que al año siguiente intervino en el programa Pasaporte a Dublín que TVE realizó en 1970 para seleccionar al representante español para el festival de Eurovisión de 1971 en el que resulto ganadora Karina.

Eso ocurrió tras grabar ese mismo año otro gran pelotazo de flamenco-pop: Paco Paco Paco; pero eso, es otra historia.


miércoles, 22 de marzo de 2017

Rocío, ay, mi Rocío

En Rocío encontramos una de las joyas del repertorio de la canción española, uno de los títulos más  destacados de la edad de oro de la copla que transcurrió desde mediados de los años veinte hasta el inicio de la guerra civil española.

Compuesta en 1932 fue, al parecer, la primera colaboración entre el poeta y letrista Rafael de León y el músico Manuel López Quiroga. Fructífera colaboración que duró más de dos décadas, (en pareja o en trío junto con el dramaturgo Antonio Quintero), y que produjo más de 1000 obras.



Rafael de Leon (Wikipedia)

Rocío tuvo un gran éxito. Fue una de las canciones más populares, en ambos bandos,  de la guerra civil; si bien en alguna crónica se resalta que el bando republicano se apreciaba en la letra el drama del abandono  de Rocío, engañada por un señorito que, obviamente se asociaba al bando nacional.

Se alejó el mocito de la vera mía,
fue mentira todo lo que me juró
y mis ojos lloran tras la celosía
por aquel cariño que se marchitó.

En esos años iniciales destacan dos versiones: la muy flamenca con guitarra y voz solamente de Canalejas del Puerto, que suena naif y potentísima: brutal; y la elegante versión de Imperio Argentina, con acompañamiento de guitarras muy a la porteña, que puso al tema en el repertorio de copla y se convirtió en modelo de interpretación vocal. 


Las dos letras de Rocío

Rocío tiene dos letras. Las dos firmadas por Rafael de León. En una de ellas, en la segunda parte de la copla, Rocío se ve seducida y abandonada, y se barrunta cierta oscuridad en cuanto a su situación vital.

Se alejó el mocito de la vera mía,
fue mentira todo lo que me juró
y mis ojos lloran tras la celosía
por aquel cariño que se marchito.
Ayer por la tarde hablando en su oído
con otra del brazo le he visto pasar;
me ha vuelto la cara, no se ha conmovido,
pero estoy segura que me vio llorar…

Es la letra que oímos en las versiones de Canalejas del Puerto Real  y, la ya más moderna - pero también redonda y poderosa – de Rocío Jurado.

En la otra versión de la letra – que posiblemente coincide con la versión de Imperio Argentina - se conserva afortunadamente el  inmortal estribillo:



Imperio Argentina (Wikipedia)


Rocío  ¡ay mi Rocío!
ramillete de claveles…

La estrofa inicial cambia y en los primeros versos surge esa magnífica y más que típica estampa andaluza:

De Sevilla un patio "salpicao" de flores,
una fuente en medio con un surtidor,
rosas y claveles de todos colores,
que no los soñaba mejor ni un pintor...

En la segunda parte de la nueva letra, Rocío está “arrecogía” en un convento, a donde la condujo la seducción del malvado señorito.

Ahora es otro el patio "salpicao" de rosas,
patio de las monjas de la "Cariá",
donde hasta la fuente llora silenciosa,
la canción amarga de su soledad.
Regando las flores hay una monjita
que como ella tiene carita de flor,
y que se parece a aquella mocita,
que tras la cancela, le hablaba de amor.

Es la letra de las versiones de Imperio Argentina,  de la suelta y fácil interpretación de Carlos Cano y de la de Miguel Poveda, una de las últimas realizadas.


Rocío en La prima Angélica de Carlos Saura

En la década de los setenta Carlos Saura realizó tres películas seguidas: El jardín de las delicias (1970), La prima Angélica (1973) y Cría cuervos (1975) en las que se mostraban los efectos del pasado, con guerra civil incluida, en el presente combinando los aspectos sociológicos e históricos con la introspección individual de los protagonistas.

Las tres películas comparten un procedimiento  narrativo consistente en mantener la apariencia actual de un personaje en el pasado, técnica que tiene una importancia central para el desarrollo narrativo de La prima Angélica, en que prácticamente de forma continua José Luis López Vázquez pasaba de interpretar, de forma magistral, el niño que fue en la guerra civil y el adulto de los años setenta.





Desde el punto de vista musical en las tres películas hay una contraposición de las músicas del pasado con las del presente. En La prima Angélica el presente musical viene dado por una intranscendente canción dabadadá, Change it All de The Friends Band Co. y la copla que representa el pasado y sus recuerdos es Rocío, en la interpretación de Imperio Argentina que resulta una de las piedras angulares de la película.

Desde luego, lo merece pues es, digamos, una de las tres coplas más grandes. 

Rocío, ay, mi Rocío,
manojito de claveles
capullito florecío;
de pensar en tus quereres
voy a perder sentío.
Porque te quiero, mi vida,
como nadie te ha querido.
Rocío, ay, mi Rocío.

Y si fuera por el estribillo: la más grande, sin duda.

lunes, 15 de agosto de 2016

Dolores Vargas: adiós.

Es este agosto inclemente del secarral castellano en que bien podrían salir, por Torredondo, con la vía del AVE al fondo; de por los rastrojos, digo, que podrían salir John Wayne y su compañero, centauros del desierto, montados a caballo bajo un sol abrasador.

En este país profundamente salvaje en que haciendo unos “mandáos” por Segovia, a las seis de la tarde, recalas en un bar y un desmejorado “donandresoctogenario”, bohemio y desatado, se está apretando una copa de ginebra a palo seco y otro paisano de la misma quinta, en la barra, se toma un café con leche hirviente con unas patatas ali oli.



En este lunes ocho de agosto en que ha muerto La Terremoto y sentimos un escalofrío como del fin de una época. Ya no hay cantantes así, ni carreras artísticas semejante.

Uno se pregunta de dónde salía ese genio, esa energía sin par, ese espontáneo descaro. Sería preciso que alguien completara una minuciosa biografía artística de Dolores Vargas. Para ponerla en valor como compositora de Achilipú o como intérprete incomparable de la cumbia La Piragua, que versionó – visionaria – en 1970; sólo 3 años después de su creación por el colombiano José Benito Barros.

Brío y dramatismo,  siempre, en la interpretación y pura poesía estremecida la letra de La piragua

… impasible desafiaba la tormenta
un ejercito de estrellas la seguía
tachonándola de luz y de leyenda

que bien podría servir, en esta hora, como homenaje a Dolores Vargas.

martes, 8 de diciembre de 2015

De vuelta sin habernos ido

De vuelta sin habernos ido. Así estábamos, en el día ese de las compras que no se les ha ocurrido mejor nombre que Black Friday, que ¡claro! aquí, por una vez con razón, no hemos traducido esta vez . Es el último invento americano que hemos importado con fruición. Y lo peor es soportar los lugares comunes que nos trae. En primer lugar, los profetas cansinos de que el consumo es malo y que si tal y cual, Pascual!.


Después están los entusiastas que lo ven todo positivo y que lo que hay que hacer es mirar y remirar, pasarse la vida mirando y remirando que es, lo que supongo, que deben estar haciendo ellos todo el día, en vez de trabajar, ir en metro, dormir, pasear, etc. Todo el día comparando precios de los smartphones. ¡Menudo planazo! Entonces es cuando aparecen los expertos de esa extraordinaria institución que es la OCU. Los de la OCU que aparecen en esta baza y que, como caballeros de punto fijo, volverán a aparecer con la rebajas, con los juguetes de Reyes y con la vuelta al colegio, siempre con el insoportable mantra del "consumo responsable".

En su víspera pusieron por televisión La prima Angélica que me pareció mejor película de lo que recordaba.  Porque recordaba una película, mayormente, sobre la guerra civil  con los líos de ataques a los cines en el estreno, con el recuerdo del brazo escayolado de Fernando Delgado haciendo el saludo fascista.


Y me he encontrado una historia más amarga y humana, sobre vidas rotas y sobre como recomponer corazones destrozados, con la guerra civil española - podría haber sido cualquier otra guerra - de fondo. Con interpretaciones magníficas, sobre todo la de José Luis López Vázquez que es grandiosa y escalofriante. 

Carlos Saura, en La prima Angélica, continuó con su costumbre de incorporar y dar importancia en la banda sonora a canciones, combinando trozos clásicos y músicas populares; copla y rabiosa canción moderna. Así nos encontramos con Rocío, inolvidable copla sin alharacas, sólo guitarra y la voz de Imperio Argentina; y en moderno un "dabadaba" puro, de título Change it all interpretado por los desconocidísimos The Friends Band Co.

A ellas prometemos volver, con más detenimiento.

martes, 12 de mayo de 2015

Los aceituneros. Gracia de Triana.

Con Los aceituneros volvemos por fin a la copla y, también de paso, a los oficios en La perplejidad del buzo. 

Estamos ante una alegre copla que es descrita en internet como “bulerías muy populares, que grabara y estrenara Gracia de Triana en el año 1941, firmadas por el dúo Callejón y Monreal. Aunque versionadas por artistas de la talla de Amalia Rodrigues, que admiraba profundamente a Gracia, y posteriormente por otras folklóricas con bastante poca fortuna por cierto, éstas son la matriz original y, por tanto, la que mayor valor tiene.”


La trama de Los aceituneros es sencilla. La niña tiene un novio aceitunero / que tiene vareando mucho salero y que la camela a modo: Cuando me ve me dice/ Voy a morir por ti; y está "rendidita" por él.

El estribillo es dónde nos enteramos de los secretos del buen vareo: Dale a la vara / dale bien que las verdes son las más caras. Las negras valen menos y son para el aceitunero, pero lo son de un modo especial: y las negras pa ti, tipití, tipití, tipití, frase y estribillo que son la clave y la alegría de esta copla.

El aceitunero se ve que es descarado y veleta por naturaleza porque: …me decía/ con palabritas dulces que me quería. / Se acabó la faena, y no lo he vuelto a ver. O sea que después de tanto camelo hace mutis y desaparece. Pero parece que la historia de amor es más bien un ligue o flirt, porque el aceitunero se larga… pero no hay tragedia y la niña sigue cantando contenta lo de las negras pa ti, tipití, tipití, tipití.

Gracia de Triana, hace pues la primera versión que fija estilísticamente la interpretación. Es copla, pero con bastante aire flamenco en la estupenda voz de la cantante y una música orquestal que suena un poco a piñón fijo, bastante en automático.


En 1967, se produce la grabación de la copla en la casa Columbia por Marifé de Triana, apareciendo en el disco con el título de Los "asituneros". Marifé abandona su querencia por las canciones trágicas en esta alegre copla en que, como siempre, interpreta tanto o más que canta; y canta muy bien con mucha gracia. Podemos verla en una grabación de televisión, en blanco y negro, de la época en la que, también, vemos manejando las castañuelas. Definitiva versión.

Destacaría, por último, la versión en forma bulería flamenca con acompañamiento sólo de guitarras, palmas y cajón que realiza María José Santiago, de su disco Recordando a Marifé por bulerías, en homenaje a la cantante trianera. Una maravilla; gran descubrimiento.


Como ocurre en muchas coplas, su audición es adictiva. Si escuchan dos o tres veces Los acituneros, ya me contarán después lo que han tardado de sacarse de la cabeza lo de las negras pa ti, tipití, tipití, tipití.


domingo, 30 de noviembre de 2014

Cha Cha Twist. Margarita Sierra

En 1960 fue contratada por la Warner y Margarita Sierra fue durante un tiempo en Estados Unidos “The sparkling señorita from Spain”, protagonizando dos temporadas de la serie de TV, Surfside 6.


Hacia el papel de Cha Cha O’Brien, bailarina de una sala que estaba en frente de la agencia de detectives que moraba en el número 6 de la Calle Surfside de Miami, ciudad en que estaba ambientada la serie.

Así que Cha Cha Twist no es un twist basado en el cha-cha-cha, sino el twist de Cha Cha; de Cha Cha O’Brien. La canción apareció en uno de los episodios de la segunda temporada  de Surfside 6. Con una letra en que se mezclan el español y el inglés, el tema es vibrante y trepidante, con mucha marcha. No desentonaría en un guateque del siglo XXI. Tuvo bastante éxito pero no llegó a entrar  en el Billboard Top 100.


Margarita Sierra, Troy Donohue, Lee Patterson, 
Diane McBain y Van Williams en Surfside 6

Estamos pues, ante una española, Margarita Sierra,pionera en Hollywood. Había nacido en Madrid en 1936 y se había trasladado a Estados Unidos en 1956, triunfando, como hemos visto, cuatro años más tarde. En mayo de 1963 le fue detectada una dolencia cardíaca de la que fue operada unos meses más tarde, falleciendo  el 6 de septiembre como consecuencia de la misma.


En internet (youtube), además de Cha Cha Twist, hemos visto un álbum suyo Presenting Margarita Sierra, con canciones como Ole flamenco, Sortija de oro, El botijero y A la vera del mar. Copla y flamenquito para Hollywood que no tiene desperdicio.

Y de Surfside 6 escribiremos otro día.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Las cositas del querer. Mari Paz

Las cositas del querer es una composición  de Quintero, León y Quiroga. Formaba parte del espectáculo Cabalgata de 1942, que se escribió y fue estrenado por la nueva estrella de la copla, Mari Paz, que con  solo 19 años y guiada en su carrera por el maestro Quiroga y Rafael de León, había llegado a lo más alto.


La cantante Mari Paz 

Entre las canciones de Cabalgata se pueden citar la canción/pasodoble Coplas de Luis Candelas, el pasacalle ¡Ay, Mari Pepa!, el pregón De Santurce a Bilbao además de Las cositas del querer, todas ellas estrenadas por la joven artista.

Las cositas del querer, que se califica como farruca, es una canción alegre y salerosa que, en resumen, viene a contar la felicidad del enamoramiento aunque éste se produzca entre gentes muy distintas y, además, pobres. Está compuesta para ser interpretada a dúo – hombre mujer – en los espectáculos teatrales de copla de la época.

La letra tiene la soltura y la gracia especial de Rafael de León para reescribir el lenguaje popular y musicalmente la melodía es pegadiza y resultona,  con partes cantadas por cada intérprete, seguidas del estribillo que se canta a dúo. También hay breves interludios instrumentales para ser bailados por los intérpretes.


El éxito fue inmediato y lanzó al estrellato a Mari Paz, nombre artístico de María Paz Gascón Cornago, que fue considerada heredera directa de Antonia Mercé, la Argentina ya que además de cantar con muy bella voz, gran gusto y variedad de matices, como puede observarse en alguna de las pocas grabaciones – siete en total  - que dejó en su fulminante carrera artística, bailaba admirablemente bien. (Nota 1)

En cuanto a la trayectoria posterior de Mari Paz, también de  Quintero, León y Quiroga, se estrenó en Madrid un nuevo espectáculo bajo el nombre Cancionero en 1945 con el que recorre toda España. Se convierte en una de las asiduas a los saraos folklóricos del régimen de Franco: participación en el VI Aniversario de la liberación de Madrid e interviene en la recepción en honor del Gobierno y del Cuerpo Diplomático que tiene lugar en los Jardines del Palacio de la Granja. cuya velada artística se celebra en el Patio de Cristales. 


Mari Paz con el Maestro Quiroga

Un año más tarde, en 1946, interviene en el Teatro Albéniz en un acto en el que la ciudad de Madrid homenajea a la estrella peruana Carmen Olmedo. Será ésta, una de las últimas intervenciones de la joven Mari Paz, pues en marzo de ese mismo año, fallece de una septicemia a los 23 años de edad, dejando grandes clásicos de la canción popular como las Coplas de Luis Candela o Las cositas del querer. (Nota 2).

La canción volvió a revivir casi cincuenta años más tarde en las voces de Ángela Molina y Manuel Banderas, interpretándola en la película que con parecido título, Las Cosas del querer, dirigió en 1989 Jaime Chavarri.  Ángela Molina, en la cima de su carrera, protagonizaba el film junto con  el citado Manuel Banderas y Ángel de Andrés López, acompañados de un formidable elenco de secundarios entre los que destacaban María Barranco, Amparo Baró y Santiago Ramos.


La película resucitaba el cine musical de copla actualizándolo y modernizándolo, con una historia que, aunque no estaba basada en hechos reales, se inspiraba en los comienzos musicales del artista malagueño Miguel de Molina y en las causas que provocaron su exilio en Argentina.

Con un guion muy sólido, medios para ofrecer escenografía y vestuarios más que dignos, y unas coreografías e interpretaciones creíbles, Las cosas del querer constituyó un gran éxito en España y Argentina, tanto que en 1995 se rodó una segunda parte.

El éxito de la película resucitó la canción pero no el recuerdo de Mari Paz.  Llegó a ser, durante un periodo muy breve, la segunda del escalafón de la copla, sólo por detrás de Concha Piquer. Es inimaginable lo que habría podido ser la historia de la copla en los años cuarenta y cincuenta si no se hubiera producido su prematura desaparición.

Nota 1. 
En el blog Reminiscencias de la copla, se da noticia de una grabación de 4 canciones de la cantante en el sello Odeon.

Nota 2. 
- En Mari Paz, la promesa quebrada, en el blog javierbarreiro.wordpress.com, se ofrece de forma bastante detallada la biografía y obra de Mari Paz.
- También, en La leyenda rota de Mari Paz, publicado en 2012 en el blog Agitado no revuelto de Pedro Zapater..
- Santiago Castelo, en su blog de ABC recuerda a la cantante en una entrada dedicada a Rafael de Leon.


lunes, 16 de junio de 2014

¡Lo que tendrá la copla!

Idolatrada por unos pocos, denostada por otros e ignorada por la gran mayoría, la copla nos continúa sorprendiendo, y más cuando vemos la influencia que ha tenido en la formación de algunos de nuestros mejores músicos actuales.

Hace quince días, volviendo a casa desde la Feria del Libro, escuchaba el magnífico
programa de Radio Nacional que es Siluetas en el que entrevistaban en profundidad – eso es el programa Siluetas - al cantante Eliseo Parra que es, además de un gran percusionista, el mejor intérprete actual de música folk de España.



Eliseo Parra

Contaba Eliseo en la entrevista como fueron los inicios de su vocación musical, primero en su Sardón de Duero natal y, más tarde, en Valladolid a donde se fue a vivir con su familia. Adoraba el baile y cuando le preguntaban que qué quería ser de mayor, no lo sabía, pero estaba todo el día cantando. Y ¿qué escuchaba y cantaba?: copla, escuchaba y cantaba copla.

Relató como, de pequeño, cuando no aparecía por el pueblo y su familia quería que volviese ponían en el pick-up a todo volumen una canción y él volvía raudo y se echaba un baile con ella. La copla era El cabrerillo de la cantante Gloria Romero. Muy desconocida la copla y casi tanto la cantante, folklórica tardía que tras algún éxito incipiente, en los años cincuenta y los sesenta que se retiró muy pronto.


Después Eliseo Parra mencionó a Marifé de Triana, (“Cantaba mucho canciones de Marifé de Triana”, decía en la entrevista), que fue la última gran cantante folklórica, que seguía y completaba la estela de las clásicas Concha Piquer y Juana Reina. Tenía unas dotes extraordinarias y una voz clara y potente, dominadora de todas las situaciones líricas y con un gran dramatismo en su interpretación, por lo que se la conocía como "La actriz de la copla".



Yo no sé cuáles de las muchas coplas de Marifé de Triana cantaría Eliseo Parra pero si yo tuviese que elegir una, (que no fuera María de la O que ya trajimos en su día a este blog), sería Te he de querer mientras viva, de León y Quiroga de 1960: melodrámática y desgarrada, la esencia de un género; sensacional. Lo mejor es ponerla en dos versiones, la del disco original que es la que tanto oíamos en la radio en los sesenta y otra en directo, en la que poder apreciar la vis dramática de la cantante sevillana.



¡Lo que tendrá la copla! Al igual que otros grandes cantantes españoles, como Juan Manuel Serrat o Joaquín Sabina, Eliseo Parra echó los dientes oyendo copla.
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