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viernes, 18 de septiembre de 2020

Bill Evans: 40 años de su fallecimiento.

El pasado 15 de septiembre se cumplieron 40 años del fallecimiento de nuestro admirado Bill Evans. ¡40 años ya!. Casi una vida. Cuando se cumplió el 37 aniversario, publicamos en esta perplejidad del buzo la entrada En recuerdo de Bill Evans a la que enlazamos. 

En diciembre de 1979 Bill Evans actuó en el Balboa Jazz Club de Madrid. Juan Carlos Justiniano Pérez en el muy interesante artículo El crepúsculo del poeta del jazz  describe los que fue esa actuación y más cosas de Bill Evans - junto con alguna inexactitud. (ver nota 1).




Sobre el concierto de Madrid se dice, en la biografía  Vida y música de Bill Evans, de Peter Pettinger, lo siguiente:

"Unos días (y unas ciudades) después, el trío llegó a España. (...). Si bien se trata de una actuación sobria y sin momentos especialmente destacados, lo cierto es que hizo las delicias del centenar de personas que abarrotaban el péqueño club del centro de la ciudad. Uno de los responsables de la actitud más directa que se aprecia en la formación fue el piano, pues el instrumento que tenía Evans entre manos no era demasiado apto para jugar con los matices. El pianista recuperó aquí una de las primeras piezas que había grabado, Like Someone In Love..."

Podemos escuchar esa actuación por dos vías. (Ver nota 2). La primera es Radio Nacional de España que realizó una grabación de la actuación dividida en dos partes, que se emitieron en el programa A Todo Jazz los días 27 y el 28 de diciembre de 2014. Ahí están los sabios y desenvueltos comentarios de cada tema realizados por el director y presentador del programa; el inolvidable Juan Claudio Cifuentes "Cifu" . (Los enlaces son: https://www.rtve.es/alacarta/audios/a-todo-jazz/todo-jazz-271214/2929992/ https://www.rtve.es/alacarta/audios/a-todo-jazz/todo-jazz-281214/2930799/).




En segundo lugar están las grabaciones discográficas de esa actuación. Primeramente se editó, creo, en tres CD's sucesivos y, finalmente, se editó en 2008, como CD doble, con el título The Complete Balboa Jazz Club Perfomance

Nos centraremos en tres temas de la actuación. El primer tema es RE The Person I Knewcomposición de Bill Evans cuyo título es un anagrama o acrónimo del que fue su productor en Riverside, Orrin  Keepnews. Editado en 1962, en el album Moonbeams, es un tema que Bill Evans utilizaba en muchas ocasiones como comienzo de las actuaciones en directo. Como indica Juan Carlos Justiniano en el artículo anteriormente mencionado, "el carácter progresivo del tema, su estatismo y el papel discreto del trío sirven de preludio al propio concierto". 

El segundo tema que traemos es M.A.S.H. compuesto por Johnny Mandel que era la banda sonora de aquella serie del mismo título que trataba sobre las andanzas de unos médicos de campaña enloquecidos en la guerra de Corea. Es un tema, que Bill Evans incluyó  en el álbum de estudio póstumo You must Believe in Sprng aparecido a finales de 1980, y que siempre interpretó con con tempos muy rápidos: efervescencia y locura en 5 minutos en la versión de Theme from M.A.S.H que se interpretó en el Balboa Jazz Club el 12 de diciembre de 1979.

Por último está Nardis, composición de Miles Davis de 1958 que Evans interpretó a lo largo de toda su carrera, desde 1960. Sobre todo en los años finales, Nardis era el tema elegido para cerrar los conciertos. Versiones siempre de larga duración - más de 15 minutos- en que, tras una introducción larga e improvisada de Evans, se inicia y redescubre el tema al piano, añadiéndose los otros dos miembros del trío. Todos se van calentando y acelerando con largas improvisaciones de todos ellos, hasta que se retoma el tema principal en una desinhibida apoteosis final.

Fin del pequeño homenaje de La perplejidad del buzo a Bill Evans. Siempre en la admiración, el cariño y recuerdo.

Notas

1. El tema de título Laurie, que se interpreta en la actuación,  se refiere a Laurie Verchomin, una chica canadiense que fue la última pareja de Bill Evans. No se refiere a la hija del pianista, como se indica en el artículo. (Ver We Will Meet Again en Wikipedia).

2. Recomiendo la escucha del concierto a través de los enlaces de rne, que se ve enriquecida por los comentarios sobre cada tema que realiza ese gran hombre de jazz que fue Juan Claudio Cifuentes "Cifu". Para los tres temas que se detallan  se han utilizado enlaces a las interpretaciones ofrecidas en el concierto del Balboa Jazz Club el 12 de diciembre de 1979.  En la red se pueden encontrar las versiones originales grabadas en estudio y otras versiones en directo.

sábado, 12 de septiembre de 2020

Gary Peacock. Adiós.

El pasado día 4 de septiembre falleció el contrabajista Gary Peacock a la edad de 85 años. En la necrológica publicada en El País, se le califica como "contrabajista imprescindible del jazz contemporáneo". Lo que, sin duda, es un apropiado calificativo y elogio.



Gary Peacock en  julio de 2003 (Wikipedia)

Para este buzo Gary Peacock fue, en primer lugar, acompañante en 1964 de Bill Evans en su trío, lo que dio como resultado el magnifico album Trio 64; con temas estupendos como las versiones de Santa Claus Is Coming to Town o de I'll See You Again.

Y fue, sobre todo, el contrabajista del trío de standards de Keith Jarrett - con Jack DeJohnette a la batería - del que hemos venido disfrutando desde 1983. Ahí tienen a Peacock. Admiren su finura y elegancia; véanlo y escúchenlo, por ejemplo, en Oleo.

Y ahora, sin Gary Peacock.... ¿qué pasará con el trío?; ¿que vamos a hacer?

miércoles, 13 de septiembre de 2017

En recuerdo de Bill Evans

El 15 de septiembre se cumple el trigésimo séptimo aniversario del fallecimiento de Bill Evans en el Hospital Mount Sinai de Nueva York, que en los párrafos finales de la biografía Vida y música de Bill Evans, de Peter Pettinger, se describe de la siguiente manera.

El domingo, Laurie Verchomin y Joe LaBarbera convencieron a Bill de que fuera al Hospital Mount Sinai. De camino, y a pesar de que no paraba de expectorar sangres y decía estar mareado, fue capaz, antes de desmayarse, de indicarles el camino a LaBarbera, que conducía el coche. Joe entró en el hospital llevando el cuerpo debilitado del pianista en brazos.


Bill Evans murió aproximadamente a las tres y media de la tarde del día siguiente, el lunes 15 de septiembre de 1980, a causa de una úlcera sangrante y de una bronconeumonía. Aquello no fue, sin embargo, sino el resultado de otros muchos factores, y el más grave de todos, la hepatitis. De joven había sufrido hepatitis, y el consumo continuado de drogas había contribuido a empeorar el mal estado de su hígado. Durante los últimos meses, como ya ocurrió en el pasado, Evans estaba desnutrido. Sin embargo, quienes lo conocieron creen  firmemente que fue la muerte de su querido hermano lo que acabó con sus ganas de vivir y le hizo abandonarse. Según Nenette, "Bill había estado urdiendo un plan para huir de su dolor".

El lento suicidio del pianista fue doloroso, pero Evans se enfrentó a la muerte amparado por el éxtasis que le provocaba su arte.
      *    *    *
Bill Evans descansa en Baton Rouge, Louisiana.”

Y es que, en efecto, en el último año y medio de Evans se produjo un doble proceso. Por una parte, se fue produciendo una caída en barrena de su estado de salud agravado por la vuelta a sus problemas de adicción. Pero, por otra parte, en esa etapa se produce un renacer musical como un ave fénix. 


Formó el último gran trío con, los entonces jóvenes, Marc Johnson y Joe LaBarbera, con los que tocaba cada vez más a gusto y conpenetrado; sus interpretaciones volvieron a ser brillantes y dinámicas; llevaron a cabo una frenética actividad y volvió a componer temas inolvidables como Letter to Evan, Your Story, Tiffany o Knit for Marie F, que pasaron rápidamente al repertorio habitual.

También, en ese último año, interpretó de forma contumaz y casi obsesiva, ya que aparece en, prácticamente, todas las grabaciones realizadas por Bill Evans desde enero de 1979, el tema I Do it for Your Love, composición de Paul Simon que estaba incluido en su álbum  Still crazy after these years de 1975. La canción le llegó a Evans a través del armonicista belga Toots Thieleman que había participado como músico de sesión en la grabación del disco mencionado.

La delicada, triste y aparentemente – sólo aparentemente – fácil melodía de Paul Simon, pasó a convertirse en arte puro, en delicadeza y sensibilidad extrema en el piano de Evans; en un legado que, como muchas otras de sus composiciones e interpretaciones, está ya en la historia del jazz y en la historia de la música.


Dejo aquí enlace a dos interpretaciones. La primera es del 26 de noviembre de 1979, del álbum The Paris Concert Edition one, grabado en directo por Radio France en el Espacio Cardin de la capital francesa. Es una grabación oficial, de buena calidad y con muy buen sonido, supervisada y producida por su productora Helen Keane, que supuso la presentación “oficial” del nuevo trío.

La segunda interpretación, se produjo en la última serie de actuaciones de Bill Evans y su trío en el club Keystone Korner de San Francisco, durante ocho noches, entre el 31 de agosto y el 7 de septiembre, sólo unos días antes de su muerte. No es una grabación oficial y fue editada con el título Consecration: The Last Complete Collection, casi diez años después del fallecimiento  de Evans, en 1989.  Al hablar de estas grabaciones, Helen Keane expresó que “Bill no acababa de sentirse a gusto sobre el escenario, no sabía que lo estaban grabando y no habría consentido la publicación”


Sin embargo tiene el impagable valor de ser, en efecto, la última – the last – grabación del gran pianista. 

Que sigue en nuestra memoria y que hoy, en el aniversario de su muerte, queremos recordar. "Con amor y sordidez" como habría querido Esme, la protagonista del cuento de Salinger

sábado, 17 de junio de 2017

The Peacocks. Bill Evans

Jueves Jazz
Si hoy es jueves - o así - aquí hay jazz: Jazz porque sí. Para ti que te gusta el jazz, la música del siglo XX.

The Peacocks

The Peacocks es la composición más conocida del pianista Jimmy Rowles que fue grabada en el album de mismo título de 1975 con Stan Getz.  La cantante de jazz británica Norma Winstone le puso letra - añadiendo como título Timeless Place - y la grabó acompañada por Rowles en su album Well Kept Secret. 



El tema, con su melodía primero ascendente y, después bajando en cascada, es una delicia que se convirtió en un standard tardío, siendo grabado por muchos intérpretes y cantantes de jazz.

Todo lo anterior ha surgido de una visita esporádica en el blog Como cantaba mayo en la noche de enero -  donde se difunde mucha música de jazz con un gusto exquisito -   en la que me topé con con una insólita versión del tema The Peacocks sólo con armónica y piano por Hermine Deurloo Rembrandt Frerichs. 




Bill Evans. Festival de Montreux. 1978 (Wikipedia)


Y me ha llevado a Bill Evans, que grabó The Peacocks en 1977  con Eddie Gomes al contrabajo y Elliot Zigmund a la batería y que apareció incluida en su último album de estudio You Must Believe in Spring, que se publicó en 1981, constituyendo desde entonces uno de sus temas favoritos y que no dejaría de ser habitual en las últimas actuaciones del gran pianista fallecido en agosto de 1980.

Muy Evansen una composición que le va como un guante a su estilo, pleno de lirismo y sensibilidad, siempre dejándonos la sensación de que toca sólo, exclusiva e individualmente para cada uno de nosotros.






miércoles, 28 de septiembre de 2016

Milestones. Miles Davis.

Jueves Jazz
Si hoy es jueves - algún jueves - aquí hay jazz: Jazz porque sí. Para ti que te gusta el jazz, la música del siglo XX.

Milestones

No podríamos empezar mas que con este tema que estaba incluido en el album Milestones del trompetista (hagan genuflexión, por favor), Miles Davis, publicado en 1958.  Junto con Kind of Blue (1959) es considerado una «muestra imprescindible del jazz moderno de la década de 1950».




Miles venía desde el bop y desde el cool y al concepto musical que nos ofrece en Milestones llegó en 1958. Lo llaman jazz modal lo que, básicamente, viene a ser no estar totalmente encorsetado por la tonalidad ni en la composición inicial, ni en las cadencias de la interpretación y las improvisaciones.

Milestones: una base rítmica potente y constante, un tema llamativo y sorprendente y las improvisaciones salen por Antequera. Brutal. En la web lineassobrearte.com - donde se ofrece un competente análisis completo del album - se define el tema Milestones del modo siguiente:

Sobre una base rítmica rápida y constante, la trompeta de Miles Davis comienza a desarrollar una melodía que en un principio parece seguir todos los parámetros clásicos, pero que pronto empieza a desdibujarse con la entrada del saxo de Coltrane para saltarse los acordes lógicos. A éste le da la réplica la trompeta de Miles, ya liberada del dictado de la melodía, para después volver a cederle el testigo y recuperarlo finalmente para acabar retomando el hilo melódico del comienzo.

El conjunto de músicos que acompaña a Davis es sobresaliente. Nada menos que "Cannonball" Adderley al saxo alto, John Coltrane al saxo tenor, Red Garland en el piano, Paul Chambers al contrabajo y Philly Joe Jones a la batería.




Miles, Adderley y Coltrane

Detalles: 1) Philly Joe Jones a la batería que lleva el ritmo incansablemente, de forma muy clara y sin desmayo, con un muy bonito sonido de los platillos. 2) El solo de John Coltrane es sorpresivo, exagerado y exhuberante, manteniendo al oyente enganchado y en tensión que no cesa hasta que finaliza. 3) Cómo retoma Miles el tema después del solo de Coltrane: templa, relaja y Milestones se encamina gloriosamente hasta el final.  

Ted Gioia, que incluye Milestones en su libro El canon del jazz, al reseñar otras versiones del tema, recomienda oír otras versiones posteriores del propio Miles Davis, en especial aquellas en que, acelerándola, fuerza a la composición al límite; como por ejemplo esta de 1964 en directo en Berlín, con  Wayne Shorter  al tenor, Herbie Hancock en el piano, Ron Carter al bajo y Tony Williams en la batería.




Recomienda también la versión de, (se me quitan el sombrero, por favor) Bill Evans con el trío mágico: Scott LaFaro al bajo y Paul Motian en la batería; grabado en el club Village Vanguard de Nueva York el 25 de junio de 1961. 

Final
Con Milestones abría su programa Jazz porque sí, el llorado Juan Claudio Cifuentes "Cifu", fallecido hace año y medio, al que seguimos recordando.


miércoles, 14 de septiembre de 2016

Some Other Time. Bill Evans.

En este 2016 ha ocurrido un suceso notable para los devotos de Bill Evans: se ha editado una sesión de estudio completa e inédita de 1968. Realizada solo unos días después de la grabación en vivo del disco Bill Evans at The Montreux Jazz Festival. Acompañado por Jack DeJohnette a la batería y Eddie Gomez al contrabajo, la grabación se realizó – de una tacada, prácticamente – el 20 de junio de 1968 en el estudio de grabación de la discográfica MPS en Villingen. El título del doble CD aparecido en abril de este año es Some Other Time. Hasta ahora en Youtube, sólo se ha colgado un interesante vídeo promocional que podéis ver aquí.



Some Other Time es una canción compuesta por Leonard Bernstein para On the Town, que fue musical en Broadway en 1944 y película en 1949. Bill Evans lo había grabado 10 años antes – piano solo, sin acompañantes – en el seminal Everybody Digs Bill Evans de 1958.



Se ve que con posterioridad a la versión incluida  en este CD recién aparecido, Evans siguió conservando la canción en su repertorio ya que hay una muy bella grabación en directo de 1972 en la ORTF de París, siendo los acompañantes Eddie Gomez al contrabajo y Marty Morrell a la batería, y también lo grabó acompañando al piano a Tonny Bennet.

Si me permiten decirlo Some Other Time es muy profundamente "Evans" y sus acordes iniciales nos llevan sin querer a la extraordinaria Peace piece que ya trajimos en su día a este blog.

Mañana, 15 de septiembre, se cumple - ¡¡ya!! - el 36 aniversario del fallecimiento de Bill Evans, y así lo hemos querido recordar.

  

miércoles, 6 de julio de 2016

Gloria's Step: el legendario Scott Lafaro

Hoy se cumplen 55 años del final del grupo formado por Bill Evans, Scott La Faro y Paul Motian, considerado por muchos aficionados el mejor trío de piano, bajo y batería de la historia del jazz, que sólo duró dos años escasos. Se inició a mediados de 1959 y finalizó su andadura el 6 de Julio de 1961, con la muerte en accidente de tráfico del contrabajista Scott LaFaro.


 LaFaro, Evans y Motian 
en un descanso entre pases en el ViIllage Vanguard
Este trío reinventó los papeles clásicos de los intérpretes: del liderazgo continuo del piano; con el contrabajo dedicado en exclusiva a marcar los tiempos al modo de un metrónomo, los miembros del trío actúan como interpares dando tanto protagonismo al contrabajo como al piano, rompiendo los conceptos de instrumento solista y acompañantes. El contrabajo pierde casi por completo sus funciones metronómicas.

Con este grupo, Evans se convirtió en una estrella. Por desgracia, LaFaro murió prematuramente a los 25 años. Evans sumamente afectado pasó un año completo de retiro, sin tocar el piano; retomando su carrera con el contrabajista Chuck Israaels en 1962.



Además de lo innovador de su estilo, totalmente novedoso en la época, pleno de fuerza y técnicamente impecable, que tanto y tanto iba a influir en el futuro del contrabajo en el jazz, LaFaro dejó dos composiciones extraordinarias: Jade Visions y Gloria’s Step incluidas ambas en el LP Sunday at the Village Vanguard, grabado en directo en el club de mismo nombre el 25 de junio de 1961.

El estilo de este trío único se muestra plenamente en Glorias’ Stepdinámico, fresco e inteligente 55 años después. Hoy mismo, en el aniversario del fallecimiento de Scott laFaro.

sábado, 19 de marzo de 2016

You Must Believe in Spring.Bill Evans

You Must Believe in Spring o Debes creer en la primavera es el título en inglés de Chansón de Maxence, una de las canciones incluidas en la película Les Demoiselles de Rochefort dirigida por Jacques Demy en 1967, cuya banda sonora fue compuesta por el autor francés Michel Legrand.


You Must Believe in Spring fue grabada por primera vez por Bill Evans en el otoño de 1976 en el album Together Again, segundo disco que grabó con el cantante Tony Bennet. En el verano de 1977, volvió a grabar por segunda vez You Must Believe in Spring en el álbum de mismo título, que fue el último que grabó en estudio y, también, la última grabación que realizó con Eddie Gómez, contrabajista que fue su acompañante habitual durante 10 años.

Todo el disco, que se mueve en un estilo pleno de sencillez y serenidad que no se compadece con los agitados y espídicos últimos tres años de actuaciones – entre ellas la de Madrid en 1979 - no se editó hasta enero de 1981, cinco meses después de la muerte del pianista.


Bill Evans en el Festival de Montreux de 1978
(de Wikipedia)

Yo adoro esta canción, (como muchas otras de Evans), y la recuerdo siempre en vísperas del comienzo de la primavera en que el agotamiento del invierno y cierta astenia te llegan a sumir en cierta tristeza. Es un mantra, un antídoto o, si quieren, un remedio contra la melancolía y la incertidumbre. 

Sí, definitivamente, debemos creer en la primavera.

martes, 22 de septiembre de 2015

What are you doing the rest of your life? Bill Evans.

Recién cumplidos los cuarenta años, Bill Evans grabó el album From Left to Right. Podría considerarse un trabajo meramente "alimentario", como algunos de los que hizo en los 60, de música cuasi ambiental y orquestada. Sin embargo, el resultado en este caso fue brillante, resultado de una discreta experimentación. Una extraña joya en la discografía de este genio de la música del siglo XX.


La novedad es que Bill Evans toca a la vez - en tiempo real - un teclado eléctrico, en concreto un Fender-Rhodes, y el piano acústico, un Steinway. El título alude a ello: a su izquierda el piano acústico y a su derecha el teclado eléctrico, dando lugar a temas e improvisaciones de gran belleza y habilidad.

Me gusta especialmente el tema What are you doing the rest of your life?, una ensimismada composición de Michel Legrand, que en la interpretación de Bill Evans eleva la melancolía a un grado sumo, casi religioso. La melodía comienza lenta y temblorosa con el teclado eléctrico y después se eleva sobre si misma, más risueña y decidida con el piano acústico. 

Bill Evans, del que el 15 de septiembre, (día en que el santoral nos trae memoria de Nuestra Señora de los Dolores ó Angustias), se cumplieron 35 años de su fallecimiento en 1980. Recordamos aquí al hombre que tanto sufrió y al genio de la música de sensibilidad incomparable.

(En la reedición del disco de 1998, se incluía otra toma alternativa sólo de cuarteto, sin orquestación).

martes, 30 de julio de 2013

Un recuerdo (24-07-13. Santiago)

El buzo tenía previstas algunas entradas en este fin de julio. Pero el schok y el dolor por el accidente del día 24 en Santiago de Compostela, lo han bloqueado. No se le ocurre nada que no sea recordar a las víctimas o rezar por ellas. La música, en estos casos, ayuda.

Peace piece (Bill Evans)
Cristo Redentor (Donald Byrd)
Abide with me (en versión del sexteto de Thelonius Monk con John Coltrane)

Descansen en paz.





















(Hasta la vuelta)
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lunes, 26 de septiembre de 2011

My Foolish Heart

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El compositor Victor Young escribió esta canción para la película del mismo título estrenada en 1949, de cuya banda sonora también fue autor. La letra corrió a cargo de Ned Washigton y la cantó por primera vez la vocalista Marta Mears, que dobló en la interpretación de la misma en el film a su  protagonista Susan Hayward. La película, un melodrama de tomo y lomo, dirigida por Mark Robson tuvo una discreta acogida. En la crítica del New York Times se podía leer:

"My Foolish heart is the kind of movie that gives women a good cry and men a bad time..".

Lo curioso del caso es que su guión estaba basado en uno de los mejores cuentos publicados por J.D.Salinger, El tío Wiggly en Connetticut. Basada lejanamente, claro está, ya que la historia, sutil y endiabladamente salingeriana, del cuento abarca sólo una tarde en la vida de los protagonistas y quedó trasformada en un guión que abarca mucho pasado y mucho futuro, y lo que es peor inventando acciones y personajes que ni por asomo aparecían en la historia original. Eso sí: la protagonista era borrachuza en ambos casos. Posiblemente enfurecido, fue la única y última vez que Salinger dejó que llevaran al cine alguna de sus obras. (Hay que decir, también, que uno no se explica porque Salinger “se dejó” que le hicieran una película de un cuento, cuya acción transcurre en sólo varias horas, cuando todavía no se había inventado el cine "nouvelle vague").


En todo caso, la canción, que fue candidata al Oscar, tuvo un éxito inmediato y sólo en 1950 se grabaron 6 versiones diferentes que alcanzaron altos puestos en los top hit de ventas. De ellas, las realizadas por Gordon Jenkins, (instrumental) y por los vocalistas MargaretWhiting y Billy Eckstine, todavía hoy – con su lógico toque muy, muy oldie - se pueden escuchar con agrado.

El prolífico compositor Victor Young, considerado en su época como uno de los mejores compositores de bandas sonoras, (es autor, por ejemplo, de las bandas sonoras de Raíces profundas, Johny Guitar, El hombre tranquilo, Río Grande o Scaramouche), tenía un don especial para la creación de melodías.  My Foolish Heart  es una canción con una melodía muy bien construida - a base de motivos repetidos que van progresivamente elevando su tono-, resultando pegadiza y muy agradable de escuchar.


La letra de Ned Washington, un “especialista” y colaborador habitual del compositor, describe una noche de luna con la atmósfera ideal para el comienzo de un idilio, de un affair amoroso pero, a la vez, va alertando al pobre corazón - “The night is like a lovely tune, beware my foolish heart… -, de que se debe tener mucho cuidado en no confundir el amor con lo que podría ser sólo fascinación.

“There’s a line between love and fascination,
 that’s hard to see on an evening such as this..”

A partir de mediados de los 50, la canción volvió a resurgir a través de numerosas grabaciones de muchos artistas, tales como Carmen McRae, Ray Brown, Joe Williams con George Shearing, Frank Sinatra, Mel Torme, Oscar Peterson…, convirtiéndose en uno de los estándares favoritos hasta la actualidad, con grabaciones por ejemplo de KeithJarrett, John MClaughlin, Al Jarreau o Kurt Elling.

Es remarcable que, debido probablemente a la letra – que presenta tan bien la incertidumbre en el acercamiento amoroso propia de la adolescencia – y a la estructura melódica de la canción, que se presta formidablemente a hacer coros, My Foolish Heart se convirtiera en una canción favorita de conjuntos vocales de rock and roll, dowap y surf, con montones de versiones, como las de Dion and the Belmonts, The Joytones, The Demensions,  The Excels, entre otros, y sobre todas ellas la de los príncipes del surf, Jan  y Dean.

Para el final he dejado la relación de My Foolish Heart con el inolvidable, llorado – por su temprana y patética muerte - y siempre recordado Bill Evans, para el que fue uno de sus temas insignia. Existen dos grabaciones oficiales realizadas por Evans de My Foolish Heart, las dos en directo. La primera fue realizada en el club Village Vanguard de Nueva York en 1961 en la famosa grabación que mucha gente considera la cima del arte del trío en jazz, con el luminoso e imaginativo Scott LaFaro al contrabajo y con Paul Motian en la batería. 

En este trío, por primera vez, el contrabajo deja de ser un mero auxiliar, apuntando el ritmo, y las tónicas al pianista que es quien resuelve y hace los solos, para establecer un dialogo real entre piano, bajo y batería, en una especie de improvisación continua. En esta época Evans, comienza a explorar la interpretación de baladas, (propias o tomando estandards para ello), con tempos muy lentos, extremadamente lentos y a un volumen muy bajo, dando lugar a una sonoridad mágica y a una sensibilidad profunda. Eso es My Foolish Heart interpretado por Evans en 1961: un esquema libre de interpretación en el trío y una lentísima y profunda sensibilidad. 


La otra grabación oficial de este tema es de 1966, en directo en el Town Hall de Nueva York. De 1965 es la interpretación grabada en video, que aquí os enlazo, con Chuck Israels en el contrabajo y Larry Bunker a la batería.


Espero que os guste Bill Evans, os emocione y os convirtáis, como el buzo, en devotos fervientes.
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miércoles, 7 de septiembre de 2011

Octogenarios

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A principio de agosto nos llegó la noticia de que el cantante americano Tony Bennett iba a celebrar su 85 cumpleaños cantando; sacando al mercado un CD de dúos con varios cantantes. Me quedo con los nombres de Alejandro Sanz por nacional y de Amy Withouse recientemente fallecida, (con quien parece que grabó Body and Soul). No es la idea que yo tengo de grabación estupenda pero vale. A Anthony Benedetto, a estas alturas,  con 85 años y con una vida larga, ejemplar, dura y generosa, se le puede perdonar todo.



Asignado en enero de 1945 al 255 Regimiento de Infantería de Estados Unidos, atravesó Francia y Alemania en duros combates, muchos de ellos cara a cara, a tiro próximo y bayoneta, llegando hasta el Danubio. Al final de la guerra participó en la liberación del campo de concentración de Landsberg. Su opinión sobre la guerra se resume en la frase siguiente: 

“Anybody who thinks that war is romantic obviously hasn’t gone through one”.

Su primera grabación, Because of You de finales de 1950, alcanzó el número uno y constituyó el inicio de una carrera meteórica y brillante a lo largo de dos décadas, comenzando a declinar fuertemente en los años setenta con el triunfo del rock and roll. Su decadencia artística fue paralela a la personal  por su adicción a la cocaína. Con la ayuda de su familia, desde cero y con mucha humildad y trabajo, volvió a levantar su carrera desde los años ochenta hasta hoy en que es querido y respetado: el último crooner de su generación.

Sólo él y Dean Martin pudieron hacerle algo de sombra al tremendo Frank Sinatra. Original de Queens (Nueva York) –  que no sólo va a haber italianos en el turístico Little Italy de Manhatan - , nos queda su repertorio inmenso, su gusto musical, el timbre de su voz y, como Sinatra, una vocalización perfecta, como para estudiar inglés.


Lo primero que oyó el buzo de Tony Bennett – y lo que sin duda prefiere - fueron sus magníficas grabaciones como vocalista con la orquesta de Count Basie, sus discos Strike up the Band de 1958 e In Person de 1959, con canciones como Anything Goes o Chicago. Ya entonces, su voz era sabia. También el buzo tararea de vez en cuando la canción insignia de Bennett, su mayor éxito I Left my Heart in San Francisco , casi un himno en dicha ciudad.        

Pero lo que prefiere, por motivos sentimentales y porque da cumplimiento a eso de que “Dios los cría y ellos se juntan”, son sus grabaciones a dúo con el gran Bill Evans de mediados de los años setenta. Sólo piano y voz para reinventar las canciones de siempre. Como, por ejemplo, las inigualables You must believe in Spring o  My Foolish Heart.

Frank Sinatra dijo de Tonny Bennett:

“For my Money, Tony Bennett is the best Singer in the business. He excites me when I watch him. He moves me. He’s the singer who gets across the composer has in mind, and probably, a little more”.

Hay que decir que la devoción era y es mutua, ya que en 1992 Bennett realizó el álbum “Perfectly Frank” dedicado a Sinatra y fundó en 2001 la Frank Sinatra School of the Arts en Queens.


Y hace unos días tan solo, nos enteramos de que la gran Doris Day, con -ojo al dato- 87 años va a sacar también un nuevo album de título My Heart. (Santa indignación le entró al buzo - que es devoto de Doris Day - cuando las locutoras que daban la noticia en Onda Cero se reían - jijiji, jajaja - porque creían que solo había cantado en su vida la famosa Que sera, sera y resulta, ¡fijate tu!, que había cantado más de 650 canciones).


Que cumplan y que graben muchos más, para nuestra satisfacción y deleite. De todas formas, ¡ojo!, hay que ver como vienen los octogenarios en este 2011. Y más, si unimos a lo anterior que la Duquesa de Alba se casa en octubre.