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viernes, 15 de enero de 2021

El gasto en I+D como porcentaje del PIB

 ¿I+D+qué?

Hablaremos de Investigación y Desarrollo pero, también, queremos hablar de innovación. Es la "i" pequeña (que no se sabe muy bien lo que es) y suele ir detrás de la Investigación y del Desarrollo. ¿O debería ir por delante? Lo dicho ¿I+D+qué?

El gasto en I+D como porcentaje del PIB

El gasto en I+D realizado medido como porcentaje del PIB es uno de los indicadores de I+D más populares porque sirve para comparar los datos entre países o regiones. Los datos absolutos son difíciles de comparar  - ya que las diferencias entre los valores de los datos pueden ser de gran magnitud - y pueden decirnos muy poco.

Por ejemplo el gasto en I+D realizado por la Comunidad de Madrid en 2019 fue de 4.100,55 millones de euros y la de Andalucía 1.538,41. Vemos cómo la diferencia en términos absolutos es de 2.562,14 millones de euros, cerca del doble del valor que alcanza uno de ellos. 

Por eso los datos se normalizan de alguna manera cuando se compara con el valor económico total de lo que produce el territorio en el mismo periodo de tiempo. De esta forma, el porcentaje del gasto en I+D de 2019 de la Comunidad de Madrid frente a su PIB es del 1,71 %,  para Andalucía del 0,93 % y para España, en su conjunto, del 1,25%. Por cierto, este último valor es el que se supone que debería llegar al 2 % cuanto antes. 

El problema es que no hay reglas ni fáciles ni segura para conseguirlo. El valor surge de dividir el gasto realizado en I+D (Numerador) entre el PIB (denominador). De manera que parece habría que aumentar el numerador - esto es el gasto en I+D. Pero ¿cuanto?. No sabemos; porque no sabemos de seguro lo que hará el PIB. Podríamos estar en una situación en que aumentara mucho el PIB - el denominador - con lo que si aumenta en menor proporción el gasto en I+D - el numerador, resulta que disminuiría el porcentaje del PIB dedicado a I+D, habiendo  aumentado en valor absoluto el gasto en I+D.

También podríamos estar en situación contraria. Que puede que sea lo que ocurra en 2020: ya que se espera una disminución del PIB bastante importante, con lo que, a lo mejor,  si disminuye en menor grado el gasto en I+D en términos absolutos, la cifra del porcentaje del gasto en I+D podría subir del 1,25 % de 2019.

Así que uno se maravilla del voluntarismo y del entusiasmo del "tenemos que llegar al 2 %del PIB en I+D".  ¿Cómo hacerlo? ¿Chi lo sa?.

Que nos lo expliquen quienes gobiernan... ¡si es que lo saben!

lunes, 21 de diciembre de 2020

El gasto en I+D

 ¿I+D+qué?

Hablaremos de Investigación y Desarrollo pero, también, queremos hablar de innovación. Es la "i" pequeña (que no se sabe muy bien lo que es) y suele ir detrás de la Investigación y del Desarrollo. ¿O debería ir por delante? Lo dicho ¿I+D+qué?

El gasto en I+D

Volvemos al “por ciento de I+D sobre el PIB”, que en 2019 fue el 1,25% del PIB- que se tiene marcado como objetivo por los últimos gobiernos que en España llegue a ser el 2%; y que, últimamente, parece anhelar la sociedad española entera. Es un gasto. El Instituto Nacional de Estadística pregunta cada año a empresas, universidades y a organismos públicos de Investigación cuánto ha gastado en realizar actividades de I+D. La respuesta para 2019 fue que se realizó un gasto en actividades de I+D que ascendió a 15.572 millones de euros; un 1,25 % del PIB. (Enlace a  La nota de prensa del INE sobre la Estadística sobre Actividadesde I+D de 2019)

Al ser un gasto no puede hacerse equivalente a inversión. En general, desde el punto de vista económico, no todo gasto realizado es inversión. En I+D la gran mayoría de los gastos se produce en la realización de proyectos de investigación y desarrollo. ¿Qué tipo de gastos hay en esos proyectos? Simplificando, hay cuatro tipos de gastos. En primer lugar están los gastos de personal que están constituidos por los gastos del personal investigador y auxiliar participante. Dentro de este gasto de personal está, el gasto del personal en plantilla de empresas, universidades y centros de investigación que es un gasto de funcionamiento; y está, también – y esto sí que es una inversión en capital humano – el coste de contratos nuevos de investigadores predoctorales y post doctorales con cargo a los proyectos de I+D.

En segundo lugar, en los proyectos de I+D, con ese gasto se adquieren los equipamientos científicos necesarios, que quedan inventariados y también son una clara inversión.

En ambos casos, pueden producirse apoyos específicos, si son con fondos públicos normalmente mediante convocatorias, para formación de personal investigador pre y post doctoral y para adquisición de infraestructuras: edificaciones  o equipamientos científicos; que, también podrían ser considerados plenamente como inversiones.

En tercer lugar – y en muchos casos no pueden considerarse como un tema menor- están los materiales fungibles  que se han de consumir en la realización del proyecto: reactivos, productos químicos, variados tipos de materiales mecánico o eléctricos, etc. De estos no suele quedar nada al final del proyecto: o han ayudado a la confirmación de teorías o, en otros casos, han dado lugar a prototipos o similares, base para posteriores desarrollos. ¿Qué parte de esos fungibles puede considerase inversión? Desde luego, no todo.

Por último tenemos otros gastos de viajes, reuniones, organización de jornadas y presentaciones, etc. A este tipo de gastos se le puede hacer el mismo comentario que se ha hecho a los fungibles. Desde luego, no todos, constituyen propiamente inversión.

En todo caso, se podría equiparar – así se hace por consenso social  - y denominar inversión en I+D al gasto en I+D, teniendo en cuenta que se trataría de una inversión de alto riesgo en la que de ningún modo podríamos estimar y asegurar, rendimientos económicos ciertos como sí ocurre con otros tipos de inversiones.

Sin ir más lejos, en los mismos días de la segunda quincena de noviembre recientes, de los que hemos  recordado el fervorín buenista de la campaña de mucho firmar… “para llegar al 2% del PIB en I+D”; corrió en boca de muchos medios, con ironía y retintín, lo del satélite ese que ni llegó a ser algo, porque se destruyó en el despegue. 

Un fracaso absoluto. El satélite español SEOSAT-Ingenio, el mayor proyecto espacial en el que se haya embarcado la industria nacional, se perdió ocho minutos después de su lanzamiento desde Kourou, en la Guayana francesa.” (Ver el artículo aparecido en ABC el 17 de noviembre).

La investigación científica y el desarrollo tecnológico (I+D) son apuestas a largo plazo: “con la aguja y el compás: más y más, y más y más…” , en las que se debe creer a ciegas y que deben ser asumidas con tenacidad y constancia décadas y décadas por toda la sociedad. Lo que, por cierto,  casi nunca ha sucedido en este país multiautonómico que aún llamamos España.

jueves, 17 de diciembre de 2020

Estadística sobre Actividades de I+D de 2019

¿I+D+qué?

Hablaremos de Investigación y Desarrollo pero, también, queremos hablar de innovación. Es la "i" pequeña (que no se sabe muy bien lo que es) y suele ir detrás de la Investigación y del Desarrollo. ¿O debería ir por delante? Lo dicho ¿I+D+qué?

Estadística sobre actividades de i+D de 2019

A lo largo de los últimos tiempos parece que se había despertado un clamor: ¡Hay que invertir más en I+D…! En boca de todo el mundo. De los exégetas de siempre, los conocidos y, también, de muchos otros: la administración – en algún caso, hasta Duque, el ministro del ramo – los medios en plan “opinión”, famosos que se apuntan a todotipodecausasbuenistas…; incluso en una cadena de tv, (Antena 3 o Tele 5, no sé muy bien), se puso en marcha una campaña de esas de mucho firmar… “para llegar al 2% del PIB en I+D”.


Pues bien, el pasado 27 de noviembre, el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó los datos de la Estadística sobre Actividades de I+D de 2019 y prácticamente ningún medio importante de comunicación – Salvo en La Vanguardia, El Confidencial y la agencia Europa Press - le dedicó un espacio digno a la noticia. Tampoco recuerdo que el ministro competente, le dedicara una rueda de prensa a la noticia. Y ahí nos vemos como país y como sociedad. Mucha soflama y poca chicha; mucho entusiasmo heroico y poco análisis. Algo habrá que decir.

La nota de prensa del INE sobre la Estadística sobre Actividadesde I+D de 2019 ,resume indicando en titular “El gasto en I+D interna aumento un 4,2 % en 2019 y alcanzó los 15.572 millones de euros, el 1,25 % del PIB”. Claro que también podríamos recordar el titular de El Confidencial “El gasto en I+D vuelve a estrellarse y ya es más bajo que en Grecia y Polonia”. Esdestacable la presentación que hace la agencia Europa Press en su sección Basesde datos y gráficas.

Aparte lo anterior, un primer comentario que hay que hacer es que eso “del porciento del PIB” - que la sociedad española parecía anhelar hace unos días que debía llegar al 2% - que en 2019 alcanzó el 1,25% es un gasto; es lo que se ha gastado en la realización de actividades de I+D en España en el año 2019. Al ser un gasto, y en ello profundizaremos en entradas sucesivas, no puede hacerse directamente equivalente a inversión en I+D; como parecen indicar el lenguaje de muchas declaraciones al respecto; algo así como: “España tiene que llegar a una inversión en I+D del 2% del PIB”.

En todo caso en esta ausencia de noticias cuando sale la estadística oficial más reciente sobre I+D, nos retrata como sociedad. Mucha soflama y poca chicha; mucho entusiasmo heróico en el “pre” y poco análisis en el “post”.

El filósofo rumano Emile Cioran dejo dicho de nosotros: “Si el español sale de lo sublime, se vuelve ridículo”. ¡Cómo nos tenía calados!


miércoles, 26 de junio de 2019

Estadísticas sobre innovación

Aunque este buzo ya no está laboralmente activo, conserva cierta afición a seguir indicadores estadísticos - en concreto de I+D+I - que utilizó abundantemente a lo largo de la vida laboral.

Como la Estadística sobre actividades de I+D de 2017 del Instituto Nacional de Estadística (INE) se publicó en noviembre de 2018; siguiendo lo ocurrido en pasados años, imaginaba la publicación de los datos de la Estadística sobre innovación en las empresas de 2017 saldría como un mes o mes y medio más tarde.





Pues no. Siete meses después sigue sin publicarse. Brujuleando en la página del INE, encuentro que la previsión es que conoceremos  la Estadística sobre innovación en las empresas de 2017 en septiembre de este 2019. 

O sea, que los datos sobre de innovación en España de 2017 van a estar en .... ¡septiembre de 2019! Para unas prisas.

No es este el sitio en el que extenderse sobre el tema, pero a mi me gusta, (teniendo los datos de las dos encuestas mencionadas), calcular el gasto total de I+D+I como porcentaje del PIB que no es muy utilizado; ya que el que se utiliza - como un mantra - es el de gasto total de I+D, (solo de I+D, sin la segunda I de innovación) como porcentaje del PIB.

Para el conjunto de España, los porcentajes de PIB que supusieron los gastos totales de I+D+I realizados en 2015 y 2016 fueron del 1,82 y 1,85 %. (A modo de comparación, digamos que los porcentajes de PIB que supusieron los gastos totales de I+D - sólo los de I+D, sin innovación - realizados en 2015 y 2016 fueron del 1,23 y 1,22%). Y al nivel de Comunidades Autónomas, también podríamos verlo.

Bueno; pues todavía no lo podemos calcular y saber para 2017. A ver si es verdad que los tenemos en septiembre.


viernes, 25 de enero de 2019

Manolitos y palmeras

En estos días he tenido noticias de 2 nuevos productos de repostería que estan teniendo bastante éxito en el mercado. Y si se aunan novedad y éxito en el mercado estamos, hablando en términos económicos, ante dos innovaciones: los manolitos de Colmenar y las palmeras de Morata. 

Los manolitos

Los dulces, que ahora se conocen como manolitos, (el nombre se lo pusieron los clientes que comenzaron a llamarlos así), nacieron a principio de las década de los noventa en la pastelería que Manolo Manzano - gracias a un préstamo de su abuela - abrió en 1989 en Colmenar Viejo. Leemos la crónica e historia de los Manolitos en el artículo que Pancho Castilla escribió en Icon-El País el pasado 18 de diciembre.




Los manolitos

El artículo se inicia con el siguiente párrafo:

"Como muchas de las grandes creaciones de la humanidad (la penicilina, por ejemplo), los Manolitos nacieron por un error. Sí, a los creadores se les fue la mano con un ingrediente y salió esta adictiva especie de minicroissant de mantequilla, con la opción de tenerlos bañados en chocolate, ya sea negro o blanco."

Han mantenido en secreto la formulación y, a día de hoy, Pastelería Artesanal Manolo cuenta con 8 establecimientos en la Comunidad de Madrid con ese nombre y  desde hace poco tiempo han puesto en marcha, con otros socios entre los que se encuentra el futbolista Álvaro Morata, (por cierto, que parece que va a fichar por el Atlético de Madrid ¡Aupa Atleti!), la línea de negocio de Manolo Bakes de pastelería mas cool y moderna que se está desarrollando en forma de franquicias, contando ya con tres establecimientos en Madrid capital y 1 en Alcobendas, anunciando, en su página web, 7 próximas aperturas; 2 de ellos fuera de la Comunidad de Madrid.

Las palmeras

Las palmeras o, más bien, palmeritas fueron creadas, a finales de la década de los ochenta, por el repostero Luis de la Torre de Morata de Tajuña. Hemos leído la crónica y la historia en el artículo de Rodrigo Casteleiro publicado en el blog El comidista el pasado día 14 de enero. El dulce es una palmera de hojaldre que está humedecida por un almibar y que se recubre de chocolate.




Palmeritas de pastelería De la Torre 
(Foto de Rodrigo Cabaleiro)

La creación de las palmeritas, se describe -por la hija del inventor - del modo siguiente:

"A su lado, su hija Loli asiente y pone en valor el tesón de su padre, de 83 años. "No salía del obrador en todo el día, siempre haciendo pruebas y más pruebas, tirando muchas masas, y con mi madre enfadada", evoca, "pero un día la casa se empezó a inundar del olor del chocolate con el hojaldre mojadito. Y, mira, cuando probé esa primera palmera con almíbar fue una maravilla". A finales de los ochenta, esta familia de Morata tenía ante sí la receta que iba a revolucionar la gastronomía y el turismo local, aunque las otras panaderías y pastelerías no tardarían en versionarla..."

Las palmeritas se han convertido en seña de identidad de Morata de Tajuña que realiza un festival anual en que se consumen en un día más de 5.000 Kg; y al año produce en sus seis pastelerías unos 60.000 kg de palmeritas al año.

Análisis

Nos importa aquí resalta varios aspectos del proceso innovador de ambos productos. En primer lugar, la personalidad entusiasta, vocacional y trabajadora de ambos innonvadores. También, la coincidencia en el largo periodo de tiempo que transcurre hasta que las innovaciones que no mueren, llegan al exito seguro en el mercado. Aquí estamos hablando, en ambos casos, de 25 - 30 años. 

El origen de la innovación es similar por cuanto al carácter trabajador obsesivo de los innovadores. Pero es muy distinto en cuanto al proceso de descubrimiento de la innovación.

En los manolitos, por parte de Manuel Manzano, nos encontramos ante la casualidad (o serendipia) de un error fascinante. Ese día, la deficienta masa de los cruasanes canónicos pudo ser tirada a la basura, como tantas otras veces, pero se produjo el milagro de la "valoración" de lo que había surgido por error; que era otra cosa y meritorio como para seguir por esa linea en el futuro. 

En las palmeritas inventadas por Luis de la Torre, se produce un proceso sistemático de pruebas y de nuevas elaboraciones en busca de un producto nuevo. Un primigenio y modesto proceso de investigación y desarrollo, (¡sí!, de I+D), que dió con la afortunada fórmula. 

Otra importante diferencia es el régimen de apropiabilidad de la innovación. En los manolitos, se cuenta con un régimen en el que el secreto industrial y el registro de marcas; lo que ha permitido el desarrollo y crecimiento de la innovación y unas mayores perspectivas de futuro para la empresa innovadora. En las palmeritas creadas por Luis de la Torre, el conocimiento de la innovación se ha difundido rápidamente y, al menos, todas las pastelerías de Morata de Tajuña fabrican cada una a su manera y con distintas variantes, lo que ha supuesto por el momento, digamos, un mayor beneficio colectivo; pero la innovación no está protegida de ningún modo y posiblemente, sea copiada urbi et orbe en un próximo futuro. 

Conclusiones 

No las hay. En el terreno del análisis de la innovación hay mucha variedad y pocas certezas. 

Ahora ya sólo queda correr a probar y a distrutar de manolitospalmeritas, que aún no lo hemos hecho







miércoles, 24 de enero de 2018

Tarjetas, recargas y billetes de metro de papel

En solo 18 días con las tarjetas magnéticas como único título de transporte en el Metro de Madrid ha pasado lo que tenía que pasar porque se veía de venir.

Metro vende billetes de papel “provisionales” por las aglomeraciones en el aeropuerto

Como parece que ha ocurrido sólo 2 semanas después del 1 de enero en que desaparecieron los billetes magnéticos de papel - según se relata en varios medios. Aquí está el nuevo billete de metro de papel de 2018.... parecido a los de hace 100 años.



Imagínese que llegan a una gran ciudad extranjera, con el idioma reguleras, ilusionados por coger el tren o el metro para llegar al centro y no puede comprar un billete, sino que le acaban diciendo que tiene que adquirir una tarjeta magnética (¡¡para usted, para siempre!!) y luego recargarla (¿?), ya que estamos, no con un billete sino con más...

Imagínese que eso mismo ocurre con una manada de personas que llegan - que casualidad, a la vez, porque en un avión cabe mucha gente y aterrizan muchos aviones en media hora - , y todos están como usted, alucinando en colores, si es que entienden algo, por que tienen que adquirir (¡¡para usted, para siempre!!) una tarjeta magnética y luego etc., etc. y, claro está, divertidísmos y encantados - o es lo contrario - en una cola que para qué, para poder trasladarse.

Imaginése que es usted uno de los 400 hinchas petardos que vienen al emésimo partido de la  champion o el futbol que sea, que acaba de meterse 5 minis en la zona de Ópera y que se van todos juntos - que entran así en la estación - al Wanda y todos están  alucinando en colores, si es que entienden algo, por que tienen que adquirir (¡¡para usted, para siempre!!) una tarjeta magnética y luego etc., etc., etc.

Es ideal para una primera imagen de la ciudad, ahora que estamos en Madrid tontitos con lo del turismo. Es lo que pasa en Madrid, que a modelnos no nos gana nadie.

¿Por que hay este totalitarismo con la introducción de algunas innovaciones? ¿Qué se gana con pasar del blanco al negro, sin grises intermedios? ¿Qué trabajo costaba mantener billetes de papel magnético para los turistas, y también PARA QUIEN NO QUIERA ADQUIRIR (¡¡PARA USTED, PARA SIEMPRE!!) UNA TARJETA MAGNÉTICA Y LUEGO RECARGARLA, con varios billetes porque solo quiere uno, uno, uno.

En fin que se veía de venir. Han vuelto los billetes de metro de papel. Dicen que son provisionales... y así serán. Pero yo espero que se queden.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Cómo cambian los tiempos

Lo que el sábado fue, en un principio, pasmo y una auténtica sorpresa para el buzo,  una vez reposado el asunto y pensado con cierta calma, le pareció normal, el signo de los tiempos.

Había entrado en Carrefour por hacer tiempo, y estaba paseando un rato por la sección de librería que, por cierto y salvando el hecho de que los libros están colocados como botes de tomate, está muy apañada: sus colecciones de bolsillo, sus bestsellers para navidad..; y de pronto en la esquina de los libros de informática los vi.

Este fue el descubrimiento que hice. Por si no lo saben, les comento que ya hay libros editados, de tipo “manuales” para teléfonos inteligentes; o sea para los smartphones de última generación: los iPhone 5 y el Galaxy S4, por ejemplo.


No son fruslerías. El del Galaxy S4 tiene 432 páginas, nada menos. Claro que, como se dice,  entre otras cosas, en la ficha del libro – que vi en internet unas horas más tarde:

Hoy en día, los Smartphones se presentan como auténticos pequeños ordenadores de bolsillo que pueden utilizarse no sólo para realizar llamadas, sino para navegar, ver el tiempo que hará mañana, leer el correo electrónico, hacer fotografías, manejar redes sociales y mucho más. 

Lo que me trajo a la memoria un comic de Paco Roca, de hace algunos domingos de El País Semanal, en que se contaba la historia de alguien que, en la primera viñeta, se acercaba a un mostrador para comprar un teléfono móvil. El vendedor se tiraba en siguientes viñetas, hablando largo y tendido de la cámara de porrecientos pixels, de la música y de la radio, del GPS, de la memoria y del sistema operativo, de los juegos, mareando al comprador que, en la última viñeta, decía: “De acuerdo, me lo compro. Ahora deme un teléfono móvil”.

Y salí descreído, tarareando por lo bajinis la guaracha de Los Compadres de Cuba:

Cómo cambian los tiempos Venancio, qué te parece
Qué te parece Venancio, cómo cambian los tiempos

Luego, como he comentado al principio, en casa, una vez reposado el asunto y pensado con cierta calma, al buzo le pareció normal: el signo de los tiempos. Y echó un vistazo a la librería pensando en el sitio que habrá que hacer al tocho que se tendrá que comprar cuando decida pasarse a un smartphone.

viernes, 19 de julio de 2013

La gran mancha

El buzo ha estado una semana en la playa; en Cádiz más concretamente. En esa semana se produjo el revuelo de las declaraciones de Bárcenas a Pedro J. en El Mundo y toda la barahúnda posterior. Todo esto en un lugar y circunstancias inhabituales, con la prensa a medio leer, los telediarios a la vuelta de la playa cargado con los papelones de pescado frito. De forma que todo ello lo veía en una cierta distancia brumosa, sin entender muy bien las cosas  y viéndolo más bien como algo lejano o como una mala obra de teatro, de esas en las que no sabes si hay que reír, pasar miedo o llorar.

(Del diario ABC)

En todo caso me venía recurrentemente a la cabeza una noticia de hace más de un año; de esas noticias que el buzo guarda con la intención de comentarla, pero que - de forma incomprensible - finalmente pasó sin pena ni gloria y no tuvo tirón informativo. Me refiero a la noticia del remolino de basura del Pacífico, ese inmenso vórtice de porquería, situado por encima de las islas Hawai, de tamaño tres veces el de España y que no deja de crecer. A la vuelta, me ratifico y pienso que es una buena imagen o metáfora de los que le está pasando a este país en el que a cualquier punto cardinal que mires te encuentras con la inmensa basura de la corrupción: los Eres de Andalucía, lo del Palau, Gurtel….

La gran mancha del Pacífico

Hace poco me comentó un amigo arquitecto, que ante el panorama de aquí, se ha ido a hacer – con éxito – las américas, cómo al llegar aquí, al referir que estaba trabajando en México, le solían decir: “Pero allí, hay mucha corrupción, ¿no?”. A lo que a él no le quedaba más que contestar: “¡Oye, oye! y aquí, ¿Qué tenemos?”.

Desgraciadamente, no parece que esta sociedad - que segrega los políticos que tenemos – tenga ningún plan regenerador y claro de futuro. A este respecto y centrado en las políticas que se están haciendo en I+D y en Educación, Cesar Molinas, vuelve a escribir un gran artículo, El “caso” CSIC o la banalidad del mal,  en que manifiesta esta grave carencia de planes de futuro de una clase política extractiva y/o paralizada dentro de la mecánica interna de los partidos. (Quédense con la dramática frase de Jorge Wasenberg que cita: “los países ricos hacen ciencia para ser ricos, mientras que los países pobres creen que los países ricos hacen ciencia porque son ricos”). 

                                   (Del Blog Qué verde era mi valle)

Volviendo a ese séptimo continente de basura y tomándolo como metáfora de nuestra triste situación actual, en los próximos tiempos habrá que observar la deriva que coge. O sigue el modelo del Pacífico de inmenso remolino que, quizás, acabe tragándonos y arrastrándonos a quien sabe qué; o seguirá el otro que parece producirse en el Mar de los Sargazos – entre Cuba y Florida – y que se caracteriza por no haber remolinos y estar la basura tranquila aumentando y acumulándose sin más. Veremos.

martes, 8 de noviembre de 2011

¡Mira que bien...

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Frases para la historia

¡Mira que bien, mira que bien,
mira que bien!,
de esa opinión participo yo también

Anónimo. Estribillo que, no se a que santo ni de que canción,
 el buzo cantaba hace mucho tiempo.

Viene a cuento el recuerdo de este estribillo después de leer el reportaje del dominical XL Semanal del día 7 de noviembre, de título: Señores premios Nobel de Economía, ¿cómo salimos de la crisis?, cuyo contenido, a razón de entre 100 y 120 palabras por persona, es obvio.

Lo lees con cuidado y atención y aún cuando no hay conclusiones concluyentes, ni aclaran mucho la situación e, incluso, hay alguna salida de pata de banco, ¡oye!  te dejas envolver por las palabras bien colocadas una detrás de otra y… te dan ganas de cantar el estribillo que les he puesto al principio.

Parece ser que una de las veces que el gran periodista Cirilo Rodríguez, fallecido en 1980 y que fue corresponsal de TVE y RNE en Nueva York, volvió a su pueblo de la provincia de  Segovia  una viejita le dijo: “¡Ay Cirilín, Cirilín!. Que clarico hablas y que poquico se te entiende”. Pues eso.

Sólo resaltaría, porque me parece muy importante, la respuesta de Edmund S. Phelps, que transcribo a continuación:

“... la innovación es el elixir de la vida. Se necesita un ambiente en el que las compañías puedan ensayar ideas innovadoras, aunque no sepan si van a tener éxito. Los bancos y otros prestamistas son muy importantes para el sistema. Cuando faltan, son las empresas innovadoras las que tienen más problemas para financiarse. El Estado ha de llenar el vacío en el suministro de créditos. Los gobiernos deberían crear un nuevo tipo de bancos dedicados a proporcionar capital a los emprendedores. Esto aseguraría le inversión en nuevos productos y tecnologías”.

Con dos salvedades. La primera es que, a lo mejor no hace falta inventarlo porque ya hay instituciones así en España y fuera que han venido funcionando, desde hace unos 3o años, bastante bien. Al menos hasta la fecha. Sólo habría que potenciar y reforzar su actividad, y dejarlos trabajar. La segunda es que, en todo caso, no lo llamen banco; porque entonces pondrían a un banquero a dirigirlo y el invento se iría al cuerno. 
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miércoles, 1 de diciembre de 2010

Lo que pudo haber sido

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Con el título "Innovación y Tecnología", el lunes 28 de noviembre se publicó en el diario El PAIS, una carta de D. Enrique Mandado Pérez. Recomiendo vivamente su lectura. Empieza así:

"España es un país de servicios con los productos desarrollados por otros y eso explica por qué somos el noveno país del mundo en producción científica y el 42º, por delante de Barbados, en competitividad".

Se puede decir más alto, pero no más claro. Es como poner el zapato encima de la mesa como hizo Nikita Jrushchov en la ONU, una bocanada de aire fresco y distinto en el panorama de cómo se entienden en nuestro país, (y cuales son y cómo se fomentan), las políticas de apoyo a la I+D+i. Entender mejor la innovación y el desarrollo tecnológico; entender que tienen vida y fuerza propia y que no tienen porque ser siempre necesariamente el fruto de la investigación. 




Hay que decir que el profesor Mandado ni es desconocido ni es un recién llegado. Es catedrático de la Universidad de Vigo, (de hecho fue su primer catedrático) y su magnífica obra, en diferentes facetas, está ahí para quien quiera comprobarlo. Al buzo, que siempre ha pensado más o menos del mismo modo, le ha entrado un ataque de nostalgia, al recordar lo que le enseñaron hace veinticinco años sobre la innovación - y que tan poco se ha practicado y fomentado hasta la fecha- y le ha venido a la cabeza el verso del bolero Amar y vivir , (que es más conocido por Se vive sólamente una vez), de la compositora mexicana Consuelito Velázquez (1), que cantaba Antonio Machín (2):

... no quiero arrepentirme después
de lo que pudo haber sido y no fué..

¿Será posible que después de más de veinticinco años sea tan difícil hacer entender lo obsoleto del modelo lineal de la generación del conocimiento por la academia a través de la I+D y su necesaria y posterior transferencia a las empresas?. El caso, es que la historia podría haber sido otra.


En 2006 la revista mi+d editó un número especial en relación con el vigésimo aniversario de la Ley 13/1986 de la Ciencia. En su contribución a ese número titulada "De la Ley de Innovación a la Ley de la Ciencia: Historia del camino inverso", Julián Pavón contaba la historia de la no nacida Ley sobre Innovación Tecnológica Industrial, que quedó, como proyecto de ley, varada en el Congreso de los Diputados en junio de 1982, poco antes de la victoria del PSOE en las elecciones generales ese mismo año. Así comenzaba el artículo:

“Al cumplirse 20 años de la publicación de la Ley de la Ciencia en 1986, si aplicamos la máxima del Evangelio de "Por su fruto los conoceréis", parece que tenemos poco que celebrar, pues todos los indicadores de informes recientes sobre innovación y competitividad en España, a los que haremos posteriormente referencia, nos indican que vamos perdiendo posiciones de forma aparentemente irreversible en el contexto internacional”.

La Ley sobre Innovación Tecnológica Industrial no nacida, planteaba desde luego otra senda, que no se tomó.


Se tomó otra, que desembocó en la Ley 13/1986 de la Ciencia, por la que se ha ido transitando hasta ahora.(Y por la que, al parecer, se va a seguir transitando, pues la nueva Ley de la Ciencia, actualmente en trámite en el Congreso de los Diputados es, claramente, continuista con la Ley 13/1986 actual).  Es, sin embargo, paradójico y de destacar como exegetas de la citada Ley de 1986, (Ver en el mismo número de la revista mi+d "El nacimiento de la Ley de la Ciencia: El sueño del progreso", de E. Muñoz y A. G. Arroyo), venían a reconocer su fracaso, indicando como principales consideraciones, en un juicio valorativo de la ley, las siguientes (sic):

"- Ha supuesto un instrumento razonable para el fomento de la investigación científica y técnica, aunque se haya observado limitaciones en los instrumentos y obsolescencia en las estrategias.
- Sigue pendiente el efecto propulsor sobre el desarrollo tecnológico y la innovación.
- Tampoco ha sido una palanca suficiente para dinamizar la carrera de los recursos humanos.
- No se ha puesto en marcha la conexión eficiente entre la comunidad científico-técnico y la empresarial.
- Ha servido con cierta eficacia como elemento coordinador interministerial, pero no ha cumplido un papel satisfactorio en la coordinación de estas tareas con las Comunidades Autónomas."

No subrayo nada. Lo que pudo haber sido y no fue. Me atrevo a decir que así nos va.

Notas
1. Consuelo Velázquez fue autora de Amar y vivir y de otras muchas canciones, como por ejemplo Cachito Besame mucho. Esta última es probablemente una de las canciones en castellano más famosas y difundidas de todos los tiempos, (más de 1000 versiones en 40 idiomas). Fue grabada por primera vez por el  cantante mexicano Emilio Tuero. Pronto se hizo su adaptación al inglés y se convirtió, también en un gran éxito en los años cuarenta en USA, donde una de las primeras versiones fue grabada por Nat King Cole.  De entre los cientos de versiones, les enlazo a tres. La primera es puro bolero de Lucho GaticaLa segunda es un clásico, clásico instrumental de la orquesta de Ray Conniff. La última es una curiosa y marchosa versión de Charles Aznavour y Edit Piaff. En wikipedia pueden conocer más de Consuelo Velázquezhttp://es.wikipedia.org/wiki/Consuelo_Vel%C3%A1zquez 

2. Ver en wikipedia para Antonio Machín http://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Mach%C3%ADn
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