Soy un punto
soy un punto que escapa de su centro
las jaurías de radios me persiguen
compases que están locos les azuzan
están fuera de mi pero están dentro
con ondas con elípticas me siguen
trazan rayas y números que cruzan
que cortan el espacio dibujando
en medio de la nada unos barrotes
soy reo condenado a mil azotes
amarrado en un círculo colgando
marioneta del tiempo contrabando
de hilos manos deseos monigotes
un punto fugitivo que echa brotes
montes ombligos ojos despreciando
Jesús Aguado. (Madrid, 1961)
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