miércoles, 1 de diciembre de 2010

Lo que pudo haber sido

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Con el título "Innovación y Tecnología", el lunes 28 de noviembre se publicó en el diario El PAIS, una carta de D. Enrique Mandado Pérez. Recomiendo vivamente su lectura. Empieza así:

"España es un país de servicios con los productos desarrollados por otros y eso explica por qué somos el noveno país del mundo en producción científica y el 42º, por delante de Barbados, en competitividad".

Se puede decir más alto, pero no más claro. Es como poner el zapato encima de la mesa como hizo Nikita Jrushchov en la ONU, una bocanada de aire fresco y distinto en el panorama de cómo se entienden en nuestro país, (y cuales son y cómo se fomentan), las políticas de apoyo a la I+D+i. Entender mejor la innovación y el desarrollo tecnológico; entender que tienen vida y fuerza propia y que no tienen porque ser siempre necesariamente el fruto de la investigación. 




Hay que decir que el profesor Mandado ni es desconocido ni es un recién llegado. Es catedrático de la Universidad de Vigo, (de hecho fue su primer catedrático) y su magnífica obra, en diferentes facetas, está ahí para quien quiera comprobarlo. Al buzo, que siempre ha pensado más o menos del mismo modo, le ha entrado un ataque de nostalgia, al recordar lo que le enseñaron hace veinticinco años sobre la innovación - y que tan poco se ha practicado y fomentado hasta la fecha- y le ha venido a la cabeza el verso del bolero Amar y vivir , (que es más conocido por Se vive sólamente una vez), de la compositora mexicana Consuelito Velázquez (1), que cantaba Antonio Machín (2):

... no quiero arrepentirme después
de lo que pudo haber sido y no fué..

¿Será posible que después de más de veinticinco años sea tan difícil hacer entender lo obsoleto del modelo lineal de la generación del conocimiento por la academia a través de la I+D y su necesaria y posterior transferencia a las empresas?. El caso, es que la historia podría haber sido otra.


En 2006 la revista mi+d editó un número especial en relación con el vigésimo aniversario de la Ley 13/1986 de la Ciencia. En su contribución a ese número titulada "De la Ley de Innovación a la Ley de la Ciencia: Historia del camino inverso", Julián Pavón contaba la historia de la no nacida Ley sobre Innovación Tecnológica Industrial, que quedó, como proyecto de ley, varada en el Congreso de los Diputados en junio de 1982, poco antes de la victoria del PSOE en las elecciones generales ese mismo año. Así comenzaba el artículo:

“Al cumplirse 20 años de la publicación de la Ley de la Ciencia en 1986, si aplicamos la máxima del Evangelio de "Por su fruto los conoceréis", parece que tenemos poco que celebrar, pues todos los indicadores de informes recientes sobre innovación y competitividad en España, a los que haremos posteriormente referencia, nos indican que vamos perdiendo posiciones de forma aparentemente irreversible en el contexto internacional”.

La Ley sobre Innovación Tecnológica Industrial no nacida, planteaba desde luego otra senda, que no se tomó.


Se tomó otra, que desembocó en la Ley 13/1986 de la Ciencia, por la que se ha ido transitando hasta ahora.(Y por la que, al parecer, se va a seguir transitando, pues la nueva Ley de la Ciencia, actualmente en trámite en el Congreso de los Diputados es, claramente, continuista con la Ley 13/1986 actual).  Es, sin embargo, paradójico y de destacar como exegetas de la citada Ley de 1986, (Ver en el mismo número de la revista mi+d "El nacimiento de la Ley de la Ciencia: El sueño del progreso", de E. Muñoz y A. G. Arroyo), venían a reconocer su fracaso, indicando como principales consideraciones, en un juicio valorativo de la ley, las siguientes (sic):

"- Ha supuesto un instrumento razonable para el fomento de la investigación científica y técnica, aunque se haya observado limitaciones en los instrumentos y obsolescencia en las estrategias.
- Sigue pendiente el efecto propulsor sobre el desarrollo tecnológico y la innovación.
- Tampoco ha sido una palanca suficiente para dinamizar la carrera de los recursos humanos.
- No se ha puesto en marcha la conexión eficiente entre la comunidad científico-técnico y la empresarial.
- Ha servido con cierta eficacia como elemento coordinador interministerial, pero no ha cumplido un papel satisfactorio en la coordinación de estas tareas con las Comunidades Autónomas."

No subrayo nada. Lo que pudo haber sido y no fue. Me atrevo a decir que así nos va.

Notas
1. Consuelo Velázquez fue autora de Amar y vivir y de otras muchas canciones, como por ejemplo Cachito Besame mucho. Esta última es probablemente una de las canciones en castellano más famosas y difundidas de todos los tiempos, (más de 1000 versiones en 40 idiomas). Fue grabada por primera vez por el  cantante mexicano Emilio Tuero. Pronto se hizo su adaptación al inglés y se convirtió, también en un gran éxito en los años cuarenta en USA, donde una de las primeras versiones fue grabada por Nat King Cole.  De entre los cientos de versiones, les enlazo a tres. La primera es puro bolero de Lucho GaticaLa segunda es un clásico, clásico instrumental de la orquesta de Ray Conniff. La última es una curiosa y marchosa versión de Charles Aznavour y Edit Piaff. En wikipedia pueden conocer más de Consuelo Velázquezhttp://es.wikipedia.org/wiki/Consuelo_Vel%C3%A1zquez 

2. Ver en wikipedia para Antonio Machín http://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Mach%C3%ADn
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miércoles, 24 de noviembre de 2010

Poco efecto, mucha bola...

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Moros y cristianos es una película de Berlanga de 1987, que al parecer no se encuentra entre las más valoradas del gran maestro. Al buzo le parece una gran comedia coral donde hace un homenaje en cierta medida a las fiestas más populares de la Comunidad Valenciana que le vio nacer. Cuenta las estrambóticas andanzas de la familia de turroneros Planchadell y Calabuig. 


Fotograma de Moros y Cristianos

En ella, Pajares, (el mejor Pajares), hace el papel, muy lucido para un actor cómico, de "el tonto de la familia" que se dedica a enredar, a vegetar y a perseguir mujeres a lo largo de toda la película y a ser perseguido por ellas, en virtud del tamaño, superlativo  al parecer, de su miembro viril. Este personaje hace bien dos cosas: el arroz con conejo y caracoles y jugar al billar. A este respecto y después de hacer una buena carmbola, explica el secreto de su pericia con la frase ó ripio siguiente:
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"Mucho efecto, poca bola
aprieta ......., y carambola"
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Me niego a reproducir aquí, literalmente, la parte del cuerpo que habría que apretar, teniendo en cuenta la postura que adoptan, apoyados en la mesa, los jugadores de billar. Creo que no es difícil de adivinar.
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Me gustaría analizar el ripio pues creo que encierra poderosas lecciones. ¿Qué es lo más importante de lo que se enuncia?. Yo diría que a poco que se conozca el billar, cuando las carambolas no son del tipo conocido como "así se las ponían a Fernando VII", el jugador debe optar, en primer lugar, por diferentes modos de encarar la carambola, que se podrían encerrar en una matriz que podría estar entre el mucho efecto y mucha bola al poco efecto y poca bola. Luego hay que tirarla y.... Abrevio, creo que lo mas importante es la parte de los puntos suspensivos que viene a representar el temple, la fortaleza y la decisión firme que hay que poner en la acción una vez tomada la decisión en lo que se refiere a la cantidad de efecto y a la cantidad de bola.


La partida de billar. Jean Beraud

Tenemos aquí una bonita parábola que podríamos aplicar a cómo se tratan los problemas en este país. Abunda el piñón fijo: siempre la misma jugada, pero sin decisión. También se da mucho el análisis fino: demostraremos, señores, que es mejor darle mucho efecto... bla, bla, bla, y ni se tira la carambola. Podría poner más ejemplos pero acabo: creo que nos falta apretar.... los dientes.
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Como apunte musical, el buzo os propone, (Ignacio Camacho en ABC me dio la pista), una bonita canción de Adriano Celentano que se titula La situazione non e buona, la cual, teniendo en cuenta que no es de hace dos días, parece profética. 




Es una prodigalità del genial cantante italiano. Creo que la letra, de la que se entiende bastante, es una salmodia en la que se pasa de la calamitosa situación general política y económica a la personal, pero indicando todo lo que nos une:
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La situazione politica non è buona
la situazione económica non è buona
la situazione del mio lavandini (fregadero) non è buona
la situazione del mio amore non è buona
Da me a te
qualcosa che ci unisce... c´è!
(de mi para ti hay algo que nos une.. es!)
....................
Como cosa curiosa de la letra, en un momento determinado, no se sabe muy bien por qué, la letra carga de forma arbitraria e inopinadamente  contra los arquitectos!!:
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La situazione quando mi baci non è buona
ma la più grande sciagura sono gli architetti
(la situación cuando me besas no es buena
pero la mayor desgracia son los arquitectos)

Les prometo volver al gran Celentano. Mientras, para endulzar que "la situazione economica non e buona", nos merecemos alegrarnos con Azzurro.
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miércoles, 17 de noviembre de 2010

¿Estamos a jueves?

Un buen amigo de Zamora, hace unos años me reveló una verdad que me puso los pelos de punta. Me dijo: "la vida es como una semana". "Y ¿a qué estamos? ¿a miércoles?", le dije yo. Lo pensó un momento y me dijo "acaso, estemos a jueves". Yo, aterrado, le contesté "pero por la mañana, ¿no?"Empiezo por éste recuerdo, porque estos días se me han hecho bastante cuesta arriba con la buena gente que nos acaba de dejar, que se ha ido. Manuel Alexandre, Berlanga... Si a ello añadimos, por un lado, la algarabía nacional, que no para, y las amenazas de que estamos al borde del la crisis total, y, por otro, lo pronto que anochece y que ha empezado a entrar el frío de verdad, está uno, la verdad, para poca cosa.


Por eso quiero contribuir a animaros un poco, y, de paso, también, a mi mismo. Para ello traigo al blog dos viñetas de Rodera, que tiene la virtud del buen humor: sorprender y darle dos o tres vueltas y retorcer la realidad. El primero plantea como habéis visto,  lo "mal" que se emplea el gasto y el segundo, yo creo que tiene que ver con la interpretación que se puede hacer cuando los periódistas nos cuentan "por qué" le dan algunos premios a los economistas. Por eso creo que merce la pena a somarse a la viñeta diaria, que siempre es una crónica, de Rodera en ADN.es.


A continuación dos noticias curiosas. La primera del diario Que, nos presenta una máquina que, por lo visto, nos ve el careto, lo juzga y nos recomienda lo que debemos beber: capuchino ó fantalimón ó chupitovodka. Pedazo de invento. Parece que, de momento, todavía nos deja apretar el botón. / A propósito de Berlanga que, como decía el otro día Martín Ferrand, uno no sabe si sus películas recogían la realidad de España, o si en este bendito país, los españolitos acabamos comportándonos como hemos visto en las películas de Berlanga. ¿se imaginan un atracador que fuera a atracar bancos en taxi y que, una vez acabado su "trabajo", se volviera en taxi a casa?. ¿No es muy, pero que muy "berlanga"?. Pues eso ha pasado en España anteayer. (Ver enlace a ABC).

Por último, y siguiendo con Berlanga, podríamos darnos un paseíto por la música de sus películas. Su lema, haciéndose el morugo como en muchas otras de sus declaraciones, era “yo de música no entiendo”. Bobadas. Sea por intuición o porque sí entendía, la música de sus películas es estupenda. Tanto en lo que se refiere a las bandas sonoras, como en la sabia utilización de música incidental o sea canciones, de todo tipo, insertadas en la acción. 


En Bienvenido Mr. Marshall, la banda sonora fue del navarro García Leoz. De la que se pueden hacer una idea con lo que aparece al inicio de la película. En esta misma película, de la que a veces se comenta que los productores creían que era una película folklórica al uso, están varias canciones de, según se indica en los títulos de crédito, Ochaita, Valerio y el maestro Solano, sobre todo la famosísima Coplilla de las divisas o Americanos, interpretada por Lolita Sevilla, cuya letra descacharrante no deja nunca de sorprenderme:

"Americanos,
vienen a España
gordos y sanos,
viva el tronío
de ese gran pueblo
con poderío,
olé Virginia,
y Michigan,
y viva Texas, que no está mal..."

El compositor que más colaboró y mejor entendió a Berlanga, yo creo que fue el gran músico Miguel Asins Arbó, que trabajo en varias películas: Plácido, el corto incluido en Las cuatro verdades, El Verdugo y La Vaquilla. Les enlazo al fox-trot que arranca ya en los títulos iniciales de Plácido y que acompaña los momentos más significativos del film hasta los créditos finales.


Asins, tenía un genio y una maestría perfectos para incluir en sus bandas sonoras músicas populares: villancicos, marchas militares (Asins Arbó formó parte del cuerpo de directores de música militar del que se retiró con la graduación máxima de comandante); sevillanas; música de banda, música coral religiosa, fanfarrias disonantes y valses, como el Suspiros Austrohúngaros de La Vaquilla.

Por último citar la formidable utilización de canciones y melodías insertadas en las películas: la Barcarola de Offenbach, Pequeña Flor de Sidney Bechet, Pan y Toros de Asenjo Barbieri.. y muchas más, como la utilización genial de La milonga de Juan Simón cantada por Angelillo con la que termina La Vaquilla.

Nota. 
Un estupendo análisis de la música en las películas de Berlanga es el artículo ¡Vivan los compositores!… Yo de música no entiendo en el enlace: http://www.encadenados.org/nou/bandas-sonoras/la-musica-en-el-cine-de-luis-garcia-berlanga

lunes, 8 de noviembre de 2010

Autumn Leaves

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Al buzo no le cabe ninguna duda de que el otoño, el de verdad, el que anuncia y lleva al puro invierno, llega justa, concretamente, la mañana del 1 de noviembre, día de Todos los Santos, después del responso en el cementerio de Madrona (Segovia), en que todo el pueblo se reúne en el cementerio para recordar a sus difuntos y del canto final a Jesucristo resucitado:


Acuérdate de Jesucristo
resucitado de entre los muertos.
El es nuestra salvación,
nuestra gloria para siempre.
Si con El morimos
viviremos con El.
Si con El sufrimos
reinaremos con EL.


Volviendo al pueblo, el buzo piensa que ya el invierno se acerca, y le viene a la cabeza la canción Peace Piece de Bill Evans.


Sin embargo, quizás sea más científico pensar que el momento en que ya no hay vuelta atrás, y llega de verdad el otoño, es ese día en que, de repente, parece que todos los árboles de Madrid se han puesto de acuerdo y, todos a la vez, se desprenden de sus hojas. Las hojas muertas o las hojas de otoño.


Autumn Leaves en Praga. 2010


Les feuilles mortes, es una canción que compuso en 1945 el músico húngaro (y judío), emigrado a París, Joseph Kosma, con letra del gran poeta frances Jacques Prevert. Sonó por primera vez, cantada por su protagonista Ives Montanden la película de 1946, Les portes de la nuit, dirigida por Marcel Carné. Kosma, de formación clásica, lejanamente emparentado con el gran director George Solti y discípulo de Bela Bartok, conoció, a través de Prevert al director de cine francés Jean Renoir y compuso las bandas sonoras de  muchas películas en el cine francés. Prevert era un gran poeta y guionista de cine, pertenció al movimiento surrealista francés con Marcel Duchamp y Raimond Quenau. 


Oh! je voudrais tant que tu te souviennes
Des jours heureux où nous étions amis
En ce temps-là la vie était plus belle,
Et le soleil plus brûlant qu'aujourd'hui
Les feuilles mortes se ramassent à la pelle
Tu vois, je n'ai pas oublié...

Al año siguiente uno de los grandes letristas americanos, Johnie Mercer escribió una nueva letra en inglés


The falling leaves drift by my windows
The falling leaves of red and gold
I see yor lips, the summer kisses
The sunburned hands I used to hold
Since you went away the days grow long
And soon I'll hear old winter's song
But I miss you most of all, my darling
When autumn leaves start to fall


Nat King Cole en Nueva York en 1947

y a partir de ahí, la canción se convirtió rápidamente en una de las canciones estandard, y uno de los jazzstandards de más éxito y de mayor popularidad, tanto en versiones instrumentales como cantadas. Vamos a ello. En versiones cantadas algunas de mis preferidas son las de Nat King Cole y de Doris DayMuy canónicas las dos. Hay muchas, muchísimas más: Edith Piaf, Pat Boone, Johnie Mathis, Frank Sinatra (que lo ha cantado todo), Barbra Streisand (una versión en francés demasiado sofisticada para el buzo), Grace Jones (version discotequera), Eric Clapton, etc., hasta del tigre de Gales, qué grande, Tom Jones.


Bill Evans. Festival de Jazz de Montreux- 1978

En cuanto a versiones instrumentales de jazz, también hay muchísimas. Les propongo tres. En primer lugar  Bill Evans, porque es mi pianista  de jazz favorito, (es el mejor; adoro a Bill Evans). La versión que les enlazo es de 1965 de una actuación en directo con Eddie Gómez al contrabajo y Jeremy Steig a la Batería. El grandísimo pianista actual Keith Jarrett, ha hecho también varias versiones muy buenas de Autumn Leaves. La segunda, que creo que es la mejor versión de todas, sin duda ninguna, es de Cannoball Adderley del disco Something Else con una formación que lideró y en la que estaban nada menos que Miles Davis a la trompeta, Hank Jones al piano, Sam Jones al contrabajo y Art Blakey en la batería. Maravillosa sencillamente. La última es del trompetista Chet Baker. En uno de sus retornos a la música en 1974 se juntó con Paul Desmond y realizaron el disco She Was Too Good To Me. Su solo de trompeta en esta canción, dicen los entendidos, es uno de los mejores y más característicos del gran trompetista.

martes, 26 de octubre de 2010

Siempre que pasa igual, ocurre lo mismo

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Como solía decir mi padre. El buzo se ha ido unos días de vacaciones a Centroeuropa y a la vuelta, como ya le ha ocurrido en otras ocasiones, siempre le parece que vuelve a un país áspero, malhumorado e incívico. Y ello tanto por motivos físicos e intelectuales. Por ejemplo, no he visto en estos días en Budapest y Praga ni un coche, (repito: ni un coche), en doble fila. No hablemos de la limpieza de las calles, avenidas y carreteras. Al revés que por aquí, en las aceras de granito de las calles no hay chicles pegados y no parece que la gente, con perdón, orine o vomite en ellas. "Natural", me dice Emilio, "vienes del centro de Europa, de la Europa rica de toda la vida. Vuelves al Sur. Esto es otra cosa".



El gran Danubio y el Puente de las Cadenas. Pest, al fondo.

Y a la vuelta también, aunque ésto debe ser algo debido al aislamiento que uno tiene durante unos días, cuando ejerce por ahí de turista, le sorprende el nivel de las declaraciones y comentarios de políticos (y de comentaristas políticos). En afortunada expresión de Carlos Herrera, estamos inmersos en una "política de garrafón". Ó "de batalla", como le dijo un día un camarero del Bar Los Pinchitos a José Luís, cuando éste le pidió un chupito de Fra Angelico. "¡Huy!, aquí de eso... no vamos a tener. Aquí, sólo batalla".


Pero también, como siempre, el buzo vino encantado de conocer un poco más este maravilloso y variado mundo que tenemos. También pesaroso, porque siente que se deberían tener varias vidas para poder visitar, ver y disfrutar de más países y ciudades. Una vida sola es muy corta.

 
Ay la paprika, ¡que rica! ¡que rica!
Viva el pimentón, tón, tón

Pasando a otros temas, de entre lo publicado en la prensa en este fin de semana destacaría una entrevista en ABC a David Renmick, director de la revista New Yorker, (casi nada), desde hace 18 años y reciente autor de una biografía de Obama, ( El Puente. Ed. Debate). La entrevista entera no tiene desperdicio, pero seleccionaría de ella un concepto bastante original que transcribo a continuación.

- Una idea interesante de su libro es que en las modernas democracias ultramediáticas, donde los candidatos están controlados al milímetro, la experiencia es un grado pero puede llegar a ser una carga. Usted sugiere que Obama hizo bien lanzándose siendo tan joven y sin haber hecho casi nada en la vida, porque cualquier cosa que hubiera hecho se le podía volver en contra, como a Hillary...


- Esto es absolutamente cierto. Obama apenas llevaba un año siendo senador cuando se lanzó. Supo ver que era un momento único: Hillary tenía puntos débiles, los republicanos no podías estar peor. Obama causó sensación con un discurso en la convención de 2004... Sólo un discurso, y ya todo el mundo hablaba de él, ¿comprende?... Podía haber esperados a tener más experiencia, pero entonces le podía pasar como a Ted Kennedy o como a John Kerry, que cuando quisieron intentarlo, ya les pesaban demasiadas cosas, demasiados errores, demasiados enemigos, demasiadas cargas...




Creo que la idea tiene fundamento y recorrido, basta con mirar nuestro actual panorama político. Suponiendo lo anterior como teorema, tendríamos el corolario siguiente: "La mejor postura de un político ante cualquier problema sería no hacer nada, ponerse de perfil y esperar a que escampe". Lo que me lleva a recordar una anécdota de un concejal del Madrid de principio del siglo XX, (siento no recordar el nombre y no se si es cierta pero, en todo caso, estaría bien traída al caso), al que le preguntó un periodista:

- Don Fulano ¿Cual es el secreto de su éxito en política?.
- Mi secreto es no hacer nada. Ante la cara de asombro del periodista añadió muy serio, ¡Oiga joven!. Le advierto que no hacer nada es sumamente difícil.

Por último y lo más importante: está el país en un sinvivir que esperemos se solucione sin mayor dilatación por el bien de todos: ¡¡ la baronesa Thyssen no fue al bautizo de su nieto!!


Sección musical: Hoy no hay sección musical.

martes, 12 de octubre de 2010

Sección Musical: MANOLO CARACOL



En Don Paco, taberna sita en la calle Caballero de Gracia de Madrid, (probablemente, la mejor taberna andaluza de la capital), en sus paredes, llenas de fotos de toreros y parroquianos famosos y de carteles de toros, destaca en lugar privilegiado, justo debajo de una caricatura del dueño del local, ( o sea Don Paco), en sus años mozos con una botella de manzanilla en una mano y un manojo de copas en otro, destaca, como digo, una foto en blanco y negro, de gran tamaño, parece que de un tentadero, en que un joven Paco Camino sonriente y con la mano derecha en jarras, mira como Manolo Caracol con abrigo de cheviot abrochado, pañuelo negro al cuello y zapatos negros hace el ademán de citar al toro en un perfecto natural. El tronco adelantado, la cara seria y la postura de mucho estilo, como si en vez de ser cantante hubiera sido toda la vida un torerazo de arte y señorío.


Manolo Caracol, nombre artístico de Manuel Ortega Juárez nació en Sevilla, en la Alameda de Hércules, en 1909. Como se indica en la página web neonmusic.webcindario.com, fue el “último genio de una dinastía gitana que dio al flamenco y a los toros nombres de leyenda”. De la misma fuente recojo lo que fue su aprendizaje:

"Los señoritos y los artistas por las mañanas, después de recorrer durante la noche las ventas de las afueras, iban a la Alameda de Hércules a terminar la juerga, tomando churros y aguardiente. Como mi padre era artista, iba entre ellos. Por eso, cuando yo iba al colegio por la mañana, me encontraba con los señoritos y con los artistas que remataban la fiesta. Unas veces me llamaba mi padre, y otras veces me acercaba yo y me quedaba pegado a un quicio escuchando cantar".

En 1922 con 13 años, ganó el primer premio del Concurso de cante Jondo de Granada. Ahí comenzó su carrera como cantaor. En una primera fase, hasta la guerra civil, centrada casi en exclusiva a las fiestas privadas; y después de ésta dedicado fundamentalmente al teatro, inventando con la Niña de los Peines y Pepe Pinto las estampas escenificadas donde se mezclaban cante, baile y teatro junto con orquestación más o menos completa, a veces sólo un piano.


Es en esa época, en los años cuarenta cuando en compañía de Lola Flores, (de 1944 a 1950), revoluciona el mundo de la copla, de la mano los autores Quintero, Leon y Quiroga en las estampas escenificadas citadas, con sus zambras como Rosa venenosa, La niña de Fuego, (dramatizada tal como aparece en una de las películas que rodaron juntos), o La Salvaora, (grabación con el recitado inicial de Lola Flores), que han quedado para la historia. Mantenía, defendiéndose de los puristas que lo atacaban que: "¡Se puede cantar a orquesta y se puede cantar con una gaita! ¡Con todo se puede cantar! Con una gaita, con un violín, con una flauta...!".

Gran y controvertido maestro del cante, (los flamencos le adoraban, como pueden ver en los vídeos en que le acompaña Melchor Marchena a la guitarra, o en lo que dice Camarón, que canta un fandango caracolero detrás de Caracol, que canta por soleares), personal, único y heterodoxo, provocó a lo largo de toda su carrera pasiones encontradas entre sus seguidores y detractores. Manolo Caracol, genio del flamenco y de la copla, murió en 1973 a los sesenta y cuatro años, en un accidente de tráfico en Aravaca, Madrid.
Ver:




4.- Un Siglo de Copla. Manuel Francisco Reina. Ediciones B. Madrid 2009.

Momentos de calma

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La meta de conseguir momentos de calma, se utilizan ahora mucho en publicidad. El argumento es más o menos el siguiente: alguien tal que un mozo o moza o talluditos de ambos géneros, se encuentran en plena acción, superestresados y tal… y de repente ¡Plín!, en la mayoría de las veces tomando algún alimento pequeño que normalmente está envasado en bolsas muy chulas, se hace un corte y se descansa y se es feliz y se relaja uno, etc. A eso, lo llaman por ejemplo: “Momento Pascualín” si el relax se produce, pongamos por caso, al comer un pastelito del mismo nombre. En fin, llámenlo como quieran y practiquen si les parece ese tipo de momentos.

Yo les voy a contar, a continuación, alguno de los momentos de calma que el buzo practica. Un momento gozoso que experimento todos los días es  buscar el pequeño texto que todos los días Mónica Fernandez Aceytuno publica en el diario ABC. Está, como suele suceder con muchos tesoros, escondido. En este caso, en la página de pasatiempos, entre el crucigrama blanco y el resultado de los sorteos. De esta forma es como si nos tocara la lotería un poco todos los días. Es una pequeña observación y reflexión diaria sobre la naturaleza, las cosas y el hombre que anda por medio.




Por ejemplo, ayer se titulaba  Montanera y decía:


"Imagino que se empiezan a oir de lejos en Zaragoza los trompeteos tan sonoros, por su traquea retorcida, de las grullas sobrevolando la ciudad. Suelen llegar cuando empieza la montanera, como si, también ellas, de lejos, oyeran caer las bellotas de las encinas."


Una gozada que recomiendo vivamente. También lo pueden encontrar en www. aceytuno.com. Otros momentos de calma no son ni periódicos, ni de todos los días. Pero, por ejemplo, el otro día, también se dio ese momento cuando leí una respuesta sensata, de la profesora Inma Castilla de Cortázar, a una declaración ministerial imposible. Ahí os la dejo:


“El ser humano lo es desde la fecundación y no pasa por ninguna etapa previa de rodaballo o similar.