miércoles, 28 de octubre de 2020

Navacerrada, abril. Pedro Salinas

A finales de los años veinte, Pedro Salinas, convierte en tema literario, con suma elegancia y estilo, algunas innovaciones tecnológicas de la época; dando lugar a 3 extraordinarios poemas: a la bombilla, (35 bujías),  al automóvil (Navacerrada, abril), y a la máquina de escribir,  (Underwood  girls).  Tras la Segunda Guerra Mundial, su actitud hacia la ciencia cambió, adquiriendo connotaciones negativas. 




Navacerrada, abril es un sorpresivo poema, en versos blancos heptasílabos, cuya clave interpretativa se halla en su final. A lo largo del mismo, el poeta parece llevarnos a un poema de amor convencional: “Los dos solos. ¡Qué bien / aquí, en el puerto, altos”… Pero al final del mismo, el sentido cambia y descubrimos que el alma y la fuerza - que se suponía iba a referirse a  la amada – es, en realidad, la de los doce caballos del automóvil con el que el poeta, en una irónica e íntima unión con él, ha hecho su escapada a la sierra madrileña.


Navacerrada, abril

Los dos solos. ¡Qué bien

aquí, en el puerto, altos!

Vencido verde, triunfo

de los dos, al venir

queda un paisaje atrás;

otro enfrente, esperándonos.

Parar aquí un minuto.

Sus tres banderas blancas

-soledad, nieve, altura-

agita la mañana.

Se rinde, se me rinde,

ya su silencio es mío:

posesión de un minuto.

Y de pronto mi mano

que te oprime, y tú, yo,

-aventura de arranque

eléctrico-, rompemos

el cristal de las doce,

a correr por un mundo

de asfalto y selva virgen.

Alma mía en la tuya

mecánica; mi fuerza,

bien medida, la tuya,

justa: doce caballos.


Pedro Salinas. (Madrid, 1891 – Boston, 1951)

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lunes, 26 de octubre de 2020

¿Do fuir?

 Frases lapidarias

  
"La pandemia hace con los países lo que el alcohol con los tímidos. No los cambia, sólo los desinhibe."

Jorge Bustos. En "Contra Sánchez vivíamos mejor". El Mundo de 18 de octubre de 2020.

Y sigue en el primer párrafo del artículo:  "De Alemania extrae eficiencia, de Francia un presidente bonapartista, de Reino Unido flemáticas jornadas parlamentarias, de Trump un cowboy de frontera y de España, naturalmente, la guerra civil y autoritarismo. La especialidad de la casa."

De España, naturalmente, la guerra civil y autoritarismo. Como en el chiste de los abogados: ¡un cierto y jodido buen comienzo!. 

Es lectura cercana en el tiempo al artículo El país del desasosiego de Daniel Gascón en El País del 9 de octubre. Ahí van algunas perlas ciertas que retratan, ¿y cómo?, la situacion actual.

".... España parece un país frágil, desorganizado, ineficiente. Pensábamos que teníamos el mejor sistema de salud del mundo, pero no estaba preparado para esto. Tampoco supimos prepararlo en los pocos meses de tregua. ... . Los distintos niveles administrativos y sus gestores se han mostrado más eficaces para evadir responsabilidades que para luchar contra la pandemia. ... Como recordaba The Economist, el presidente del Gobierno pide unidad nacional mientras sus ministros dan navajazos a la oposición, ..... , el PP —tentado por una política folclórica y vacua— no sabe hacia dónde ir y la amenaza de Vox es el principal argumento para apoyar al Ejecutivo. Criticamos a la clase política y su incapacidad de llegar acuerdos, pero somos hooligans de nuestros partidos. Los medios ofrecen visiones opuestas....Cuando se muestra su torpeza, el Ejecutivo recurre al tono autoritario, que no resuelve el problema, pero ayuda a disimular, y olvidamos.... que el respeto a las reglas está por encima de la preferencia personal. La crisis es sanitaria, económica, política e institucional, y lo único que se nos ocurre es buscar culpables entre aquellos de nosotros que piensan de otro modo." 

Todas estas lecturas me deja una sensación que me asalta en estos día frecuentemente: ¿A donde huir? ¿Do fuir? A donde escaparse con este panorama. Ese "Do fuir" que no sabía de dónde me venía y he llegado a la conclusión que la frase me ha venido del titulo de uno de los diarios de Andres Trapiello de idéntico título. Creí que hallaría alguna referencia literaria, pero no ha sido así.

Listo como el sólo husmeando y buscando nuevos panoramas y quehaceres creo que Julio LLamazares acierta glosando el libro Quo Vadiis España,escrito por William Chislet, donde el antiguo corresponsal de The Times en España, que finaliza con una conclusión y una recomendación:

"El país ha avanzado muchísimo, pero los retos que se plantean requieren de compromise, una palabra inglesa que no tiene equivalente exacto en español que abarque totalmente la idea de llegar a acuerdos con concesiones (este es el elemento clave), entre todas las partes implicadas ¿ Qué importante sería que el compromise entrara en el vocabulario político español".

Buena idea la del compromise. ¡A ver si nos aplicamos a ello!


jueves, 22 de octubre de 2020

Tonada de luna llena

Vuelvo  a ver La flor de mi secreto que es posiblemente la película que prefiero de Pedro Almodóvar




Nos vamos a quedar hoy sólo con banda sonora. En ella encuentro, además de elegante y solvente banda sonora original de Alberto Iglesias, en la que destacan el tema que da título al film , Mi pueblo y Tango de Parla.

Además contiene tres canciones memorables. Son En el último trago interpretada por la trágica Chavela Vargas;  Ay amor compuesta e interpretada por la voz y estilo únicos de Bola de nieve y, por último, Tonada de luna llena en la versión del brasileño Caetano Veloso.




Descubro que esta Tonada de luna llena es un tema compuesto por Simón Díaz, que fue cantante, músico, poeta... etc; uno de los mayores exponentes musicales que ha tenido Venezuela y se inscribe en un género popular denominado "tonadas" propio de ese querido país.





Acabo con el enlace a la original Tonada de luna llena. Pero hay que seguir escuchando a Chavela, a Bola de Nieve, a Veloso y a este increíble Simón Díaz.

 



martes, 13 de octubre de 2020

A la cantera. Dionisio Ridruejo.

Creo que bastantes personas como yo – de cierta edad, formación y extracción social – sentimos una fascinación especial por la figura de Dionisio Ridruejo. De falangista de primera hora y Jefe Nacional de Propaganda del régimen franquista en la guerra civil a participante en la División Azul; le planta cara a Franco en 1942 con una carta de dimisión, que denuncia la situación de posguerra, en la en que renuncia a todas sus gavelas y privilegios; abandonando el Régimen y sufriendo, desde ese momento, ostracismo, vigilancias y destierros de por vida.  Eso no lo hizo ningún jerifalte del Régimen Franquista más que él, que terminó sus días pergeñando políticas de unión y concordia entre los españoles.



Nos legó, también, una honrada obra literaria, sobre todo memorialista y poética, de entre la que Sonetos a la piedra destaca como una de las más notables y logradas.

Realizado desde unos años antes, incluidos los de la guerra civil, Sonetos a la piedra, editado en Madrid en 1943 es un poemario temático sobre la piedra. De sus 39 sonetos – que aumentaron a 43 en reedición realizada por el propio poeta en 1975 y publicada póstumamente  en 1979 – la mayoría son composiciones sobre piedras de estatuas y de edificaciones: palacios, iglesias, etc. El resto están dedicados a la piedra como material de artefactos: ruedas de molino, relojes de sol, puentes…  y a la piedra pura en la naturaleza: volcanes, cordilleras… De entre estos últimos hemos seleccionado el soneto en que describe las canteras - verdaderas minas a cielo abierto - que han transforman la fisonomía de nuestras montañas produciendo paisajes encastillados e impenetrables de abismos verticales.

A LA CANTERA

                                                          

DERRUMBA, vulnerada la montaña,

abismos verticales en su seno

y del perfume de la hierba ameno

su intimidad desnuda sin entraña.

 

Impenetrable, encastillada, ensaña

en árido desdén duelo sereno

esta firmeza helada, este alto y pleno

vigor que de su ruina se acompaña.

 

Ni la raíz, ni el agua, ni la hoguera

forjadora, ni el hábito del viento;

nada ha calado su constancia entera.

 

Sólo el alma la explora - ¡oh, monumento;

oh mansión; oh cariátide ligera! –

con venas de amoroso pensamiento.

 

Dionisio Ridruejo Jiménez(Burgo de Osma, Soria, 1912 – Madrid,  1975)


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miércoles, 30 de septiembre de 2020

La pringá y más cocido

 Ollas y cocidos



Ollas y cocidos han sido objeto preferente de poetas y literatos que le han dedicado bastantes poemas a este plato con diversos enfoques; atendiendo a sus variedades regionales o a otras cuestiones. Vamos a dedicar a ello, en estos 2019 y 2020, algunas entradas al asunto.  Saldrán según se nos vaya ocurriendo; a nuestro ritmo pero siempre con todo el cariño y nuestra mejor dedicación.

El domingo pasado, poco después de la llegada del otoño, tuvimos el primer cocido de la temporada, con rellenos y pringá. Mínimos desajustes en la cantidad de algunos ingredientes pero el morcillo estuvo muy rico y los garbanzos salieron superiores. Ahora a  mejorar en el próximo.

He recordado dos poemas, recogidos en  Florilegio lírico del cocido de Guillermo Piera Jimenez, publicado por el Club de Amigos del Cocido, que se atribuyen  -como inéditos - a un Licenciado Morilla Repegui del que - con todo lo que es internet y tal - NO hemos conseguido saber nada.




El primero es una receta de un cocido clásico para 16 personas. que se desarrolla a lo largo de tres sonetos bien medidos y brillantes. Con sus "pelotas", cebolletas y salsa de tomate y sin que puedan faltar chorizos de rojo incandescente y tocino de cerdo bellotero. Buena receta; y para que no se líen, les recuerdo que una libra son 453,59 gramos.

El segundo poema está dedicado a esa maravilla que es la pringá. En el poema, al final, se opta por degustar la pringá como relleno, rociado con aceite, de  un bollo de pan candeal, (o telera). También está buena con pan tipo mollete, con cualquier otro pan...; ó a pura cucharada: una detrás de otra. 

Cocido para dieciséis

Pidió al Autor una dama -de mantuana cuna y muy próxima en sus afectos- la facilitara una receta para elaborar un cocido madrileño para dieciséis personas a las que había invitado a comer.

¿Dieciséis a la mesa? ¡Poca cosa!
Tomarás de garbanzos cuatro libras;
de morcillo otras cuatro, que sus fibras
harán que sea tu sopa sustanciosa.

Pondrás todo a cocer en un puchero
junto con dieciséis huesos de caña
dos gallinas hermosas -¡Viva España!-
y tocino de cerdo bellotero.

Cocerás, en ollita independiente,
un repollo cortado en cuatro trozos,
y de judías verdes tres puñados,

seis chorizos de un rojo incandescente,
zanahorias peladas -sin destrozos
dieciséis, dando al todo tus cuidados.

Desespuma aquel primer puchero,
sacando de él el caldo que precisas;
que cueza ahora -no le metas prisas
una horita -si el garbanzo es cochero

o dos, si no lo es; pon las patatas
-docena y media, muy bien peladitas
veinte minutos a cocer. Y quitas
del fuego el recipiente. Vas: lo catas,

y corriges de sal si es necesario.
En la olla vegetal, cuatro morcillas
con seis "pelotas" tú habrás añadido:

luego de diez minutos, el cocido,
en sus tres vuelcos (lo reglamentario)
podrás servir. Dispón en las orillas

de los servicios de cada comensal
cebolletas, y para gran deleite
de su gusto, un espléndido aceite
de oliva virgen. Y un poquito de sal.

Sirve un vino excelente: riojano,
si puedes, sino un, manchego viejo
(verás cómo agradeces mi consejo)
Y ya está. Al alcance de la mano

la salsa de tomate con comino
y el pan, para untar tuétano y tocino.
Tendrás así un gran triunfo en el empeño

de cocinar para toda esa gente
un sabroso, abundante, consistente
y auténtico cocido madrileño.

EL LICENCIADO MORILLA REPEGUI.  Poema inédito.

La pringá

Premia siempre el Señor las buenas obras,
y obra más buena no se ha conocido
que la de, tras la ingesta de un cocido,
el aprovechamiento de las sobras
pergeñar, porque Dios sea servido.

Tal vez porque pringando la vianda
que pudo haber sobrado, en pan del día,
se es consciente de obrar como Dios manda,
la llamaron pringá en Andalucía.
fue allí donde aprendí cómo se hacía:

Pica en pequeños trozos, con cuchillo
afilado, de acero albaceteño,
la morcilla, el jamón, el tocinillo,
el chorizo y la carne de morcillo.

Cuando hayas rematado el desempeño
desposee de su miga a una telera,
unge su entraña de aceite virginal,
hínchela del picado original
(la pringá, del pecado te libera).
Apriétala, cómela: punto final.

EL LICENCIADO MORILLA REPEGUI.  Poema inédito.

sábado, 26 de septiembre de 2020

Si los tontos volaran

 El rey Felipe VI hizo un llamada de cortesía a Carlos Lesmes, presidente del Poder Judicial, indicándole que le habría gustado asistir a la entrega de despachos a la nueva promoción de jueces.

A Alberto Garzón, ministro de Consumo de este gobierno que padecemos, le faltó tiempo para declarar en redes sociales que

"La posición de una monarquía hereditaria que maniobra contra el Gobierno democráticamente elegido, incumpliendo de ese modo la Constitución que impone su neutralidad, mientras es aplaudida por la extrema derecha es sencillamente insostenible".

Si los tontos volaran, veríamos como Alberto Garzón se elevaría como un globo aerostático cautivo y desde su altura le seguiríamos oyendo decir paridas. O tal vez se elevaría libremente cada vez más alto hasta la estratosfera y, si eso fuera asi: suerte; no lo volveríamos a ver.

Memoria democrática y ausencia de intelectuales orgánicos

Ya no habrá Ley de Memoria Histórica. Ahora va a ser Ley de Memoria Democrática. Hemos podido ver ya en diversos medios cómo parece que va a ser la cosa. Por ejemplo en el artículo Así será la ley de memoria democrática: los 11 puntos clave en El peródico. También parece que esta ley va afectar en profundidad a la nueva Ley "Cela" de Educación: El Gobierno enmienda la nueva ley de Educación para empezar a aplicar la ley de Memoria Democrática (en 20 minutos).

Me quedo, en opinión sobre esta cuestión, de acuerdo con la del catedrático de Derecho Constitucional Francesc de Carreras, nada sospechoso de una visión conservadora del mundo y columnista habitual de El País. No tengo más que decir.

En su artículo Nos falta Santos Julia aporta lucidez e inteligencia, destripando los trucos y aberraciones de esta ley innecesaria. Y echa a faltar a una  figuras como la del desaparecido Santos Julia - intelectual orgánico del progresismo recientemente desparecido -para que impusiera o impusiese cordura entre los suyos.